
Hoy estoy dispuesto para desobedecer el consejo que en su libro del Desasosiego invita Pessoa. Hace unos días abandoné la monotonización de mis escuchas musicales para como dice Don Fernando encontrar nuevos alicientes que maravillen mis escuchas y me transporten a nuevos placeres con los que acariciar mis torpes oídos.
Y, efectivamente se hizo realidad la predicción del escritor portugués porque mi mente me condujo a la Sinfonía FAUSTO del compositor húngaro FRANZ LISZT cuya obra como homenaje a Goethe me dejó enganchado desde los primeros compases y hasta el punto que llevo días sin dejar de escucharla en versiones diferentes.
Casi nulo fue mi acercamiento a uno de los dioses del piano, F. Liszt, en obras puramente instrumentales pero desde ahora le prometo, si escucharme pudiera, que procuraré conocer todo su trabajo compositivo-sinfónico que esté a mi alcance.
La sinfonía FAUSTO es insuficientemente interpretada en las salas de todo el mundo, puede ser por las dificultades que presenta su interpretación correcta a directores y orquestas que a mi juicio exige recursos técnicos que no están al alcance de todos.
Me niego a contar un poco la historia de tan ilustre trabajo compositivo porque los verdaderamente interesados pueden encontrarla en internet de la mano de especialistas más cualificados que yo.
Sí, les diré que a mi juicio List con esta su sinfonía consigue un perfecto retrato de los personajes fundamentales de la obra de Goethe: Fausto, Margarita y Mefistófeles anunciando de este modo el inicio de la música biográfica.
Se dice que Liszt no conseguía separarse de tres libros fundamentales para él: Fausto, La Divina Comedia y su Breviario. Su trabajo sinfónico en este caso así lo corrobora.
De momento dos versiones acaparan mi interés personal: La de Riccardo Chailly con la Filarmónica de Berlín que pueden encontrar en Digital Concert y la de Vladimir Jurowski con la Sinfónica de Londres que se encuentra en youtube.
Los adeptos a la buena música seguro que disfrutarán con ella.
Invierno 2024.