UN REQUIEM PARA LA VIDA.

Efectivamente, eso dijo su autor J. BRAHMS : “Mejor que Requiem alemán debí titularlo Requiem Humano.”

Y, llevaba toda la razón este ilustre representante del Romanticismo más romántico; porque, cuando lo ves y escuchas, percibes con notoriedad que más que para los muertos, es un requiem para los vivos, una obra sedosa, apaciguadora, universal, de todos y para todos y cuando suenan las últimas notas, en la misma tonalidad que comenzó, nos motiva más para celebrar la grandeza de la vida que la tristeza y desgarro por la muerte, pese a que ésta sea parte de la vida.

Con textos bíblicos, adaptados al luteranismo, fue escrita para: soprano, barítono, coro y orquesta. Estrenada el viernes santo de 1868 en la catedral de Bremen y dirigida en la ocasión por su autor BRAHMS; estilísticamente, puede considerarse un mestizaje entre cantata y oratorio.

Las muertes: de su mentor R. SCHUMANN y posteriormente su madre, estimularon al compositor para trabajar en esta joya que ya ha pasado a la Historia del Romanticismo Musical, como suele ocurrir con las auténticas obras de arte, perdurando hasta sabe Dios cuando.

La obra contiene dos pasajes fugados, al final de sendos números, que poseen un arrobamiento estético de gran voltaje que te invitan a volver y volver a ella.

Por cierto, Brahms era en la época amigo de A. Dvorak, y con respecto a toda la polémica que surgió al darse a conocer este Requiem, Dvorak manifestó, “creo conocer perfectamente a mi amigo y puedo deciros que él, religiosamente, no cree en nada.” Luego no entiende como pudo escribir esta maravillosa obra referida a algo tan espiritual.

Presumo que ya conoces la obra y seguramente en versiones diferentes, si no fuese así, en youtube tienes dos muy interesantes: la de H. von Karajan y la de Abbado con la Filarmónica de Berlín y en las voces Bárbara Bonney (soprano) y Bryn Terfel (barítono) el coro, Eric Ericson Chamber; garantizo que estas versiones te harán repetir más de una vez.

Y, en España, este Requiem en esta ocasión tan especial que a consecuencia de la pandemia vivimos, tendrá una pronta interpretación en una de las ciudades más musicales del territorio: OVIEDO.

Os dejo con el programa obtenido de la web de Oviedo Filarmonía.

Suerte a todos sus numerosos intérpretes y al público que llenará el Auditorio.

Primavera 2021

CULTURA REPOSABLE Y SOLIDARIA: OVIEDO.

Muchos son los atractivos que nuestra OVIEDO ofrece a sus posibles visitantes pero, como el motivo central de este blog es, la cultura musical, a ella me referiré en esta ocasión centrada en la preciosa y culta ciudad asturiana.

Sus gestores culturales-musicales, en su día, pensando que para las fechas que se avecinan (mediada la primavera) estaríamos soportando los últimos coletazos de la peligrosa y pertinaz COVID-19, habían diseñado programaciones musicales de máxima calidad artística para el siempre dispuesto publico y a la misma vez que sirvieran como muestra de solidaridad y cariñoso recuerdo para tantas pérdidas de vidas humanas arrastradas por la pandemia.

Y, en este sentido, mayo sería el escenario temporal en el que ubicar la generosa idea.

El 9 de mayo el cariño en forma de emoción musical , tendría como destino los fallecidos y sus familiares con la interpretación de una de las obras cumbres del Romanticismo Musical: UN REQUIEM ALEMAN de J. BRAHMS.

Para cerrar el mes y en la misma sintonía de humanismo cultural, musical y solidario, interpretar, cómo no! la Novena sinfonía de BEETHOVEN, como broche de la hermandad necesaria para recuperar, juntos, situaciones tan complicadas como las que jamás hemos padecido desde el pasado año con la incertidumbre además de no ver con claridad el posible final con retorno a la normalidad.

Decía NOVALIS: “Toda enfermedad es un problema musical; toda cura es una solución musical”.

Confío en las palabras de este ilustre escritor y filósofo alemán y por ello espero que este mayo musical-ovetense, al menos sane muchas de las heridas de esta pandemia y eleve aún más el listón merecido de la ciudad como ciudad de la música.

MAHLER, LA VOLUNTAD PERSONIFICADA.

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la VOLUNTAD.”

(Albert Einstein)

Este blog, al que da nombre un amigo de MAHLER, Farkas (el pastor), tiene a menudo la necesidad de recurrir al Maestro.

Hoy, principios de primavera pandémica, alimento esa necesidad ocupándome un poquito de su 3ª sinfonía que para mí, es un engranaje fundamental en la dilatada obra mahleriana. Y, a propósito, decía el compositor: “quien sepa escuchar se dará cuenta que mis sinfonías son mi vida.” Y, cuánta razón tenía, en esta 3ª hay mucho de lo poco que vivió!

A los efectos, dice Henry-Louis de La Grange (uno de los más cualificados biógrafos de Mahler):

La apoteosis conclusiva de la 3ª, es, sin duda, uno de los pasajes más sinceramente optimistas de Mahler. En ella, todas las preguntas encuentran respuestas; todas las angustias, consuelo. Con este gran himno al Creador del Mundo, concebido como la fuerza suprema del Amor, el compositor sube el último peldaño hacia la Luz eterna.”

La estrenó el propio autor en Berlín el 9 de marzo de 1897 y debido a su extensión temporal (100 minutos de duración) sólo se interpretaron los movimientos: 2º, 3º y 6º. Se cuenta, que los silbidos y gritos de desaprobación ahogaron los aplausos; al día siguiente, la prensa alemana se despachó sin piedad: tragicomedia de compositor sin talento, de farsante, de cómico musical.

Pues, a pesar de todos estos graves calificativos, Mahler o la voluntad personificada, no se rendía a la crítica que le tocó sufrir; al contrario, con más firmeza que nunca hacía gala de una de sus conocidas sentencias: “para estar donde hay que estar hay que ser un eterno aprendiz“, cuestión que la historia se ha encargado de demostrar.

A estas alturas de tu posible, generosa lectura, puede que comiences a sentir la necesidad de ver y oír la 3ª sinfonía de Gustav Mahler y, si así fuera, eres afortunado porque habrás hecho una excelente inversión de tu ocio o estudio de la que jamás te arrepentirás.

Pero, si me permites aconsejarte, te invitaría a conocer la grabación que en febrero 2010 (un año antes de cumplirse el primer centenario de su muerte) grabó una orquesta tan identificada a Mahler históricamente como la del CONCERTGEBOUW de AMSTERDAM. Personalmente, sin duda, creo que es una de las históricas, dirigida por el fallecido Mariss Jansons con la voz de la mezzo Bernarda Fink, en ella se observa que al menos 3 atriles son ocupados por españoles (2 percusionistas y el solista de oboe), puede parecer anecdótico pero dice del nivel que adquieren algunos profesionales españoles.

También, seguro que te interesará visitar en youtube la versión que en 2007 grabó Claudio Abbado con la Orquesta del Festival de Lucerna y en la voz la contralto Anna Larsson, mi humilde opinión considera que esta versión es un poco más artística que la anterior pero no olvidemos que se trata de una orquesta “ocasional” muy rebuscada por Abbado entre los mejores atriles del mundo y ayudada además por una realización técnica en la grabación que veo muy difícil superar.

Otra versión digna, cómo no! de visitarse en youtube es la de Bernstein con los filarmónicos vieneses, mucho más antigua que las anteriores y por tanto más deficiente su grabación que no su interpretación.

Concluyo utilizando el argot musical por ello, resuelvo:

Mahler, con sus 51 años de vida y su legado musical, nos ha evidenciado la fuerza de la voluntad como motor para conseguir grandes logros y además, sin pamplinas, él lo anunciaba: “Mi tiempo llegará”.

Creo sinceramente que llegó para quedarse definitivamente entre nosotros y muchas generaciones venideras!

Gustav, vacilando en su época.

Primavera 2021.

UN ARTISTA EN PERMANENTE BÚSQUEDA DE LA BELLEZA MUSICAL.

“Toda enfermedad es un problema musical; toda cura es una solución musical.”

(NOVALIS)

Hace 30 años comenzó mi particular admiración, humana y artística hacia NIKOLAUS HARNONCOURT.Al principio, año 1991, limitada a escuchar parte de la gran cantidad de CDS que tuvo a bien grabar, entre ellos la muy vendida integral de las sinfonías de BEETHOVEN con la Orquesta de Cámara de Europa que fundó Claudio Abbado.

Más tarde, viéndole en los muchos vídeos que igualmente grabó con distintas pero excelentes formaciones orquestales, todas de primer nivel.

Por último, hace aproximadamente 10 años continué interesándome por sus pensamientos sobre música y su forma de entenderla y explicarla y para ello nada mejor que conocer algunos de sus libros publicados: La música es más que palabras; La música como discurso sonoro y Diálogos sobre Mozart.

Este hombre, que en ocasiones se tomaba con exquisito humor su configuración fenotípica (especialmente su rostro con ojos bastantes saltones) y como testigo de ello la anécdota que me contó un amigo miembro de la Orquesta del Concergebouw:

“Después de un ensayo se acercó mi amigo pidiéndole a Nikolaus una foto como recuerdo y le contestó: ¿cómo se te ocurre retratarte con un tío tan feo?. Mejor dejémoslo para mañana y mientras te lo piensas. Al día siguiente accedió al retrato para el disfrute de su admirador músico.”

Pero, en cambio, todo lo concerniente a la música se lo tomaba con una seriedad, rigurosidad y profundidad en el estudio que me cuesta ver hoy en profesionales de su rango.

Casi siempre fue muy bien recibido por los diferentes profesionales de las orquestas que dirigía, ya que como chelista que fue de la Sinfónica de Viena, sabía y entendía a la perfección todos los problemas inherentes a la profesión. Cualquier obra musical del programa a interpretar era para el una excelente ocasión para abordar con la orquesta: la historia de la composición, las posibles motivaciones del compositor, la política social imperante cuando se gestó la partitura, etc., en definitiva un trabajo integral y transversal como ahora se dice que era del gusto de la mayoría de los músicos.

Desde niño y en su casa, acompañado de su familia, trabajaba duramente la música de cámara, más tarde con la Sinfónica el repertorio propio y cansado de trabajar con los directores de turno, abandonó su buen puesto para iniciar una nueva aventura como director.

Este mes de marzo se han cumplido 5 años de su fallecimiento, su herencia musical y pedagógica siempre será aplaudida porque su dedicación al arte de la música no pudo ser más intensa, acertada y honesta.

No creo equivocarme al pensar que NIKOLAUS como NOVALIS opinarían lo mismo sobre música y enfermedad, ya que en uno de sus muchos discursos se expresaba así:

“Toda pieza musical tiene un efecto en cada oyente: nos relaja, nos alivia, nos transmite armonía, belleza o nos infunde desasosiego y tensión, nos ofrece una visión de lo terrible, nos estimula y nos empuja a pensar o hacer algo, y en ocasiones tan sólo nos impacienta porque nos hace perder el tiempo absurdamente.”

Nikolaus Harnoncourt, en la ocasión muy favorecido en mi opinión.

LA MÚSICA ESTÁ POR EL 8 M

“El saber moderado sienta bien a una dama, pero no la erudición. Una joven que gasta sus ojos leyendo merece que se rían de ella.”

(Moses Mendelssohn, filósofo)

Jamás podría imaginar este ilustre filósofo, autor de cita tan desafortunada, que la vida le daría una nieta músico con notable fama además como compositora: FANNY MENDELSSOHNN; autora de más de 400 piezas musicales que algunas se siguen interpretando más allá de lo testimonial.

Con frecuencia la sociedad se pregunta: ¿por qué no hay una mujer Mozart, Beethoven o Mahler?. Todos sabemos la respuesta: el hipersobrante machismo desde la prehistoria a hoy.

A pesar de que la sociedad machista privilegiara al hombre en asuntos musicales, la mujer, empleando las más inverosímiles sutilezas ha conseguido, a veces testimonialmente, ser reconocida por una sociedad que le niega sus derechos y libertades.

Muchas son las mujeres que entre los siglos XVII al XX han tenido que utilizar el nombre de un varón para que sus trabajos de composición fueran publicados.

Finalizando el siglo XX tuvieron lugar dos grandes escándalos con dos mujeres perjudicadas: (Anne Sophie Mutter -violinista- y la clarinetista Sabine Mayer) ambas habían sido admitidas en la Filarmónica de Berlín a instancias de su Director Karajan, pero tuvieron que pedir la cuenta y marcharse porque sus compañeros (todos varones) le hacían la vida totalmente imposible.

Y ahora, comenzamos a ver mujeres como directoras de orquestas pero, ¿sucedía esto tan sólo hace 20 años?

Nunca debemos olvidar que todo ARTE es privativo del ser humano pero sin etiquetas de sexos; seguro que el filósofo Moses Mendelssohn aprendió con su nieta esta importante lección de filosofía que en ocasiones nos regala la vida.

En la foto de cabecera, Anne Sophie Mutter (violinista) damnificada por los filarmónicos de Berlín en su día.

EL MÚSICO Y LA DISTONÍA FOCAL

“La gota horada la roca” (Ovidio)

En el maravilloso mundo de la música y hasta hace relativamente poco tiempo, no se había oído hablar de la distonía focal.

Las graves consecuencias que acarrea este trastorno muscular en la futura vida profesional del músico afectado, contribuían a obviarla ante la sociedad; la escasez de estudios neurológicos influían igualmente en su obviedad y el profesorado no disponía de herramientas idóneas para su prevención.

Los nuevos tiempos, están provocando un cambio radical en el desolador panorama antes descrito. Los músicos decidieron sacar a la luz este trastorno incapacitante y hasta funciona en nuestro país una asociación que vela por sus intereses en este campo: ALDE (Asociación Lucha contra la Distonía en España). Los profesionales médicos, especialmente neurólogos, ponen énfasis en el estudio de las causas que generan la distonía y buscan afanosamente tratamientos que contribuyan a paliar sus efectos e incluso curarlos definitivamente como ya se han dado varios casos. Los pedagogos instrumentales disponen de mejores herramientas para enseñar a prevenir este trastorno que en algunos casos tienen sus orígenes en inadecuadas prácticas del estudio instrumental.

Incitado por la lectura de “Musicofilia” , impresionante libro de Oliver Sacks, me decidí escribir sobre el tema; en el capítulo del libro: Atletas de los músculos pequeños: Distonía del Músico, se ocupa ampliamente de ello narrando algunos de los contactos que tuvo con señalados músicos del mundo como el famoso pianista Leon Fleisher.

Puede que en la ocasión este tema le resulte árido e incluso de escaso interés a sus gustos musicales, perdón por ello, pero a los que deseen profundizar en el asunto les sugiero que en internet encontrarán una amplia información médica e incluso en youtube hay un vídeo de un chico argentino (guitarrista) que habla de su larga y dura experiencia con la distonía que, ¡por cierto!, tuvo feliz desenlace, puede que por creer en la frase de Ovidio mencionada al principio y en los profesionales de la medicina así como en los profesores especialistas de los diversos instrumentos.

Acompaño por último un vídeo de Leon Fleisher tocando, totalmente rehabilitado un trozo de una famosa cantata de BACH.

José Manuel Macias Romero

Invierno 2021

SCHUBERT: el rey de la precocidad.

Qué nos resta por escribir después de esto?

(F. Schubert)

Dedico tanto tiempo a tu extensa producción musical que me permito ser considerado como tu fiel amigo, querido SCHUBERT.

Como dijo el poeta: “pronto levantó tu muerte el vuelo” ; 31 años y 10 meses fue el exiguo período que te concedió la vida, nadie podrá discutirte que tu escaso margen de vida no fue bien aprovechado a tenor de la herencia musical que nos legaste (más de mil obras).

Y, ¡cuánta razón llevabas! preguntándote: ¿qué nos resta por escribir después de esto?, al conocer el cuarteto num. 14 opus 131 de tu admirado Beethoven que más tarde fue arreglado para orquesta de cuerda y que llevo gustoso en mi cabeza como si de “gusano musical” se tratara. Este reconocimiento que dispensas al gran Maestro con tu pregunta, dice mucho de tu humildad profesional, algo que se resiente en algunos profesionales actuales de mucho menor calado artístico.

Obligado por el destino a compartir tu vida con el apogeo artístico del genio de Bonn, contribuyes, a mi juicio, a valorar más tu trabajo como compositor afanado en buscar nuevos cauces de expresión a un clasicismo que comenzaba a agonizar.

El eclipsamiento que te produjo la figura de Beethoven te obligó a descubrir la belleza de la voz humana hecha música, llevándola en forma de lied (canción) a las cotas más altas hasta ahora conocidas en la historia de este arte.

A quienes, confiando en tus posibilidades artísticas, te auguraban un futuro glorioso, respondías con la humildad de siempre: “Yo también espero, en secreto, que saldrá algo bueno de mí. Y sin embargo, después de Beethoven, me pregunto realmente si queda algo por hacer.”

Pues, quedaba mucho por hacer aunque la vida no te permitiera tomar conciencia de ello y por supuesto mucha belleza en forma musical salió de tí para el disfrute de la humanidad que te sobrevivirá.

Tu Viena, te subestimó como músico y como persona, permitiendo que vivieras casi en una continua indigencia y, ¡curioso!, como ocurriera con Mozart y Salzburgo, hoy se muestran ávidos para la mejor tajada económica con el llamado turismo musical tan de moda.

Termino, si sientes curiosidad por conocer el cuarteto num. 14 opus 131 de Beethoven que tanto conmocionó a Schubert, en youtube tienes una excelente versión para orquesta de cuerdas interpretada por la Filarmónica de Viena dirigida en la ocasión por Leonard Berstein, una auténtica gozada!

MÚSICA Y HUMILDAD

“Considerar el valor de la suerte en la vida puede abrir las puertas para la humildad”

(MICHAEL J SANDEL)

La frase del exitoso filósofo de origen judío SANDEL, me brinda la oportunidad de abordar un tema que hace años percibo en mis relaciones con el mundo musical y que jamás afronté.

Evidente que su razonamiento puede aplicarse a cualquier profesión de las muchas que nos ofrece la vida, pero, centrado este blog en la Música, es a sus profesionales a los que haré alusión.

He sido muy afortunado al poder cultivar la afición a la Música además con cierto grado de conocimiento directo de muchos de sus profesionales.

Entre estos profesionales, me he encontrado con personas del más alto nivel profesional así como con otras que modestamente hacen todo lo que pueden en una banda de pueblo.

Y, repensando mis relaciones con los músicos, creo que es una profesión que debiera gozar de más humildad.

Aunque pueda parecer paradójico, he encontrado más naturalidad y humildad entre los llamados “divos” que en el resto de la escala y hacia abajo.

A falta de una explicación más autorizada, seguro que la habrá, puede que, siguiendo el hilo de SANDEL, sean los músicos “talentosos” más proclives a considerar el valor del fenómeno suerte en sus vidas; el resto, salvo excepciones, puede que no practique esta consideración cerrando por tanto las puertas a la humildad abriendo en su lugar las de la vanidad y el orgullo.

Es cierto que la humildad a secas no producirá excelencia artística pero, no es menos cierto que, si un artista además es humilde será mejor recibido por el público que le sostiene.

Así lo creo yo, de momento.

HAYDN Y MAHLER UNIDOS ACCIDENTALMENTE.

Aunque faltaban 51 años para que naciera Mahler cuando Haydn murió en 1809 el anecdótico motivo de la unión que hoy comparto es prácticamente el mismo en ambos casos,

En su etapa londinense, Haydn compuso su sinfonía num. 94 titulada: “La sorpresa”.

Se cuenta, que el nombre de la sinfonía viene de un súbito fortissimo que introdujo Haydn en su m movimiento lento que comienza con un tema en piano provocando el fortissimo casi un “susto” en la audiencia.

Parece ser que, la finalidad de este recurso dinámico era: “despertar y evitar los ronquidos que la audiencia aburguesada londinense emitía en la época en las salas de conciertos.”

Hasta aquí, lo que algunas historias cuentan de esta sinfonía compuesta por el considerado padre del clasicismo y ahora, la realidad que viví el 18 de octubre de 2010 en el Auditorio Nacional de Madrid en la presentación española de la Orquesta del Festival de Lucerna.

Alfonso Aijón, propietario en la fecha de Ibermúsica, consiguió dadas sus buenas relaciones con Abbado, la presentación de la Orquesta a la afición española y ésta respondió con un lleno absoluto a pesar de los altos precios de las entradas.

En el programa de la tarde-noche la 9ª de Mahler. Abbado, muy susceptible durante sus últimos años de vida, había decidido con el fin de elevar la tensión emocional del público con esta obra maestra jugar con las luces de la sala e incluso la de los atriles de los músicos al final del cuarto movimiento (ADAGIO) que para algunos viene a significar una despedida de la vida y en este sentido, durante los últimos 7 minutos de música, muy lentamente y en perfecto acorde con los sonidos las luces iban disminuyendo la intensidad hasta acabar en la obscuridad en el pianissimo acorde final.

Pero, con lo que no contábamos nadie de las casi 2.500 personas (incluidos intérpretes) allí concentrados, sucedió:

Un señor, ubicado en la 5ª fila del patio de butacas, cuando comenzó a bajar la luz y el sonido se hizo piano inició su particular concierto de “ronquidos” superando a la masa sonora que emitía la orquesta. Abbado, discreta y elegantemente giró su cabeza hacia la fuente origen de los ronquidos pero no obtuvo éxito en su intención, teniendo que acudir una acomodadora para requerir la atención del soñoliento y advertirle; no obstante al momento, este pertinaz roncador, volvió a las andadas teniendo que ser expulsado de la sala tras haber cometido un gran atentado a una colosal obra de música que discurría exitosamente hasta el ronquido inicial.

Os dejo el link de la sinfonía “La sorpresa” por si os apetece escuchar y comprobar su efecto:

La presente publicación coincide en fecha con el 7º aniversario del fallecimiento de Claudio, así le gustaba que le llamaran, víctima como todos los asistentes al concierto citado en la segunda parte del presente trabajo.

Invierno 2021

EL MIEDO A LO DESCONOCIDO NO ENTIENDE: DE GEOGRAFÍAS, CLASES SOCIALES Y CULTURAS.

Portada de Farkas

“Más vale malo conocido que bueno por conocer.”  (Del refranero popular)

 

Estudiosos norteamericanos del desarrollo personal acuñaron hace unos años el término: zona confort aplicándolo a ese sitio (emocional o físico) donde decimos quedarnos estancados porque sabemos lidiar con la situación, no nos causará sorpresas y se convertirá en rutina.

El miedo a lo desconocido y la zona confort, están en continuo choque frontal en nuestras vidas, en el lugar que sea, independiente de la clase social a la que se pertenezca e igualmente de la cultura que se posea y por tanto, en todas las actividades que los humanos desempeñamos.

El arte, como parte de la vida no puede quedarse al margen, por consiguiente la música está impregnada de miedo a lo desconocido y esto es el tema que hoy me ocupa.

Seguro que habrán oído hablar del miedo escénico (ese pánico que sufren muchos artistas segundos antes de penetrar en el escenario. No es esto miedo a lo desconocido?

La negativa de ciertos directores a programar obras contemporáneas no es miedo a lo desconocido?

La resistencia que oponemos ciertos aficionados para presenciar obras contemporáneas no es miedo a lo desconocido?

Esos profesionales de la crítica que cuando van a sonar obras de estrenos no asoman por las salas, no es miedo a lo desconocido?

Pese a todo y aunque se hagan de rogar, de vez en cuando surgen brotes de esperanza que contribuyen a la evolución del futuro en todas nuestras manifestaciones artísticas y vitales. Y gracias a estos brotes existe el progreso, si no fuera así siempre estaríamos en la zona confort.

Como ejemplo en la Historia de la Música de este último razonamiento vaya el siguiente:

La música de Gustav Mahler fue calificada en cierta ocasión de esta manera

La simplicidad babeante y castrada de Gustav Mahler!. No sería justo para los lectores de Musical Courier que les hiciéramos perder el tiempo con una descripción detallada de esa monstruosidad musical que se enmascara tras el título de Cuarta Sinfonía. No hay nada en la estructura, el contenido o la ejecución de la obra que impresione al oyente, salvo su carácter grotesco. El autor de esta reseña admite con franqueza que… para el supuso una hora, por lo menos, de la tortura musical más dolorosa que lo han obligado a padecer.”

(Musical Courier, Nueva York 9, 11, 1904)

Personalmente, creo que en esa época el citado crítico estaba muy bien instalado en zona confort de su visión musical. Hoy, más de 100 años desde esa dura crítica, la sociedad ha convertido a Mahler en un clásico indispensable. Las pocas veces que la música me hizo llorar fue con Mahler y más concretamente su Cuarta Sinfonía. Mahler, en su tiempo, fue ese brote de esperanza que contribuyó a un importante cambio en el orden musical, pese a tener una vida asediada por los miedos a lo desconocido pero a menudo salía de su zona confort y producía auténticas obras de arte.

Decía Shakespeare: “Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.” Me pregunto: ¿no será por miedo a lo desconocido ?

Si, como complemento a esta posible lectura, te apetece ver la Cuarta de Mahler te sugiero que lo hagas en youtube con la versión de Claudio Abbado y la Orquesta del Festival de Lucerna, no te dejará indiferente.

sello

Primavera 2020.