EL MIEDO A LO DESCONOCIDO NO ENTIENDE: DE GEOGRAFÍAS, CLASES SOCIALES Y CULTURAS.

Portada de Farkas

“Más vale malo conocido que bueno por conocer.”  (Del refranero popular)

 

Estudiosos norteamericanos del desarrollo personal acuñaron hace unos años el término: zona confort aplicándolo a ese sitio (emocional o físico) donde decimos quedarnos estancados porque sabemos lidiar con la situación, no nos causará sorpresas y se convertirá en rutina.

El miedo a lo desconocido y la zona confort, están en continuo choque frontal en nuestras vidas, en el lugar que sea, independiente de la clase social a la que se pertenezca e igualmente de la cultura que se posea y por tanto, en todas las actividades que los humanos desempeñamos.

El arte, como parte de la vida no puede quedarse al margen, por consiguiente la música está impregnada de miedo a lo desconocido y esto es el tema que hoy me ocupa.

Seguro que habrán oído hablar del miedo escénico (ese pánico que sufren muchos artistas segundos antes de penetrar en el escenario. No es esto miedo a lo desconocido?

La negativa de ciertos directores a programar obras contemporáneas no es miedo a lo desconocido?

La resistencia que oponemos ciertos aficionados para presenciar obras contemporáneas no es miedo a lo desconocido?

Esos profesionales de la crítica que cuando van a sonar obras de estrenos no asoman por las salas, no es miedo a lo desconocido?

Pese a todo y aunque se hagan de rogar, de vez en cuando surgen brotes de esperanza que contribuyen a la evolución del futuro en todas nuestras manifestaciones artísticas y vitales. Y gracias a estos brotes existe el progreso, si no fuera así siempre estaríamos en la zona confort.

Como ejemplo en la Historia de la Música de este último razonamiento vaya el siguiente:

La música de Gustav Mahler fue calificada en cierta ocasión de esta manera

La simplicidad babeante y castrada de Gustav Mahler!. No sería justo para los lectores de Musical Courier que les hiciéramos perder el tiempo con una descripción detallada de esa monstruosidad musical que se enmascara tras el título de Cuarta Sinfonía. No hay nada en la estructura, el contenido o la ejecución de la obra que impresione al oyente, salvo su carácter grotesco. El autor de esta reseña admite con franqueza que… para el supuso una hora, por lo menos, de la tortura musical más dolorosa que lo han obligado a padecer.”

(Musical Courier, Nueva York 9, 11, 1904)

Personalmente, creo que en esa época el citado crítico estaba muy bien instalado en zona confort de su visión musical. Hoy, más de 100 años desde esa dura crítica, la sociedad ha convertido a Mahler en un clásico indispensable. Las pocas veces que la música me hizo llorar fue con Mahler y más concretamente su Cuarta Sinfonía. Mahler, en su tiempo, fue ese brote de esperanza que contribuyó a un importante cambio en el orden musical, pese a tener una vida asediada por los miedos a lo desconocido pero a menudo salía de su zona confort y producía auténticas obras de arte.

Decía Shakespeare: “Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.” Me pregunto: ¿no será por miedo a lo desconocido ?

Si, como complemento a esta posible lectura, te apetece ver la Cuarta de Mahler te sugiero que lo hagas en youtube con la versión de Claudio Abbado y la Orquesta del Festival de Lucerna, no te dejará indiferente.

sello

Primavera 2020.

 

LA RESIGNACIÓN Y RESILIENCIA DE MOZART

Una vez más vuelvo al extraordinario trabajo musical de Henry-Louis de La Grange (Viena, una historia musical) y de sus páginas dedicadas al genio salzburgués MOZART, destaco las desgarradoras palabras que nos dejó escritas tres meses antes de su muerte ocurrida el 5 de diciembre de 1.791:

Lo estoy sintiendo y mi estado me dice que llega mi hora. Voy a tener que morir. Estoy en el fin, incluso antes de haber podido disfrutar de mi talento. Y sin embargo, ¡la vida es tan hermosa! Nadie tiene derecho a elegir: es preciso someterse al mandamiento del destino. Termino, pues, mi canto fúnebre, pues no debo dejarlo inacabado.”

El destino que MOZART menciona en su texto no le quiso conceder su última voluntad y el REQUIEM se quedó incompleto para que otra pluma lo concluyese.

Dieciocho meses después de su muerte, el bello REQUIEM se estrena durante una velada organizada para recaudar fondos en beneficio de su viuda.

La resignación y resiliencia de este imperecedero músico se ponen de manifiesto con toda rotundidad al dar lectura a sus últimos pensamientos acordes a la excelencia del conjunto de su obra musical.

Otoño 2020

¿PIONERO, TAMBIÉN CON LA BATUTA?

Releyendo el excelente y recomendable trabajo del musicólogo y crítico Henry-Louis de La Grange titulado: “Viena, una historia musical” encuentro un subrayado de mi primera lectura que viene al caso compartir dado que: estamos a días  (16 de diciembre) del 250 aniversario del nacimiento de Beethoven y por otra parte porque lo que se narra podría ser motivo suficiente para considerar al gran Maestro como pionero de la “mímica exagerada en dirección de orquesta”.

La pequeña historia

“Principios de 1814 en Viena, concretamente en la Redoutensaal tiene lugar un concierto en cuyo largo programa se incluye la 8ª sinfonía de Beethoven. Obligado a dirigir el padre de la sinfonía, dispone en la ocasión de una sección de cuerdas formada por: 8 violines, 4 violas, 4 violonchelos y 2 contrabajos. Beethoven se libra a una mímica tan excesiva que los músicos de la orquesta se muestran totalmente desconcertados: se arrodilla en los piani, salta para los sforzandi y se yergue todo lo que puede, con los brazos tendidos hacia el cielo, en los forte. Este concierto ha causado, sin duda, sensación, y de repente todo el mundo vuelve a hablar de Beethoven en los salones de Viena.”

Y ahora, mi personal reflexión sobre la historia y sus posibles efectos en el caso de haberlos:

Si en una época, principios del siglo XIX, en la que la dirección de orquesta se mostraba aún tan comedida y discreta, limitándose en la mayoría de los casos a marcar el compás y punto, sorprende un eufórico Beethoven con una cadena de gestos hasta entonces jamás vistos consiguiendo además un excelente resultado final entre el público asistente, ¿por qué no considerar a Beethoven el pionero de una nueva clase de director que acabaría imponiéndose hasta nuestros días con más o menos acierto?

¿No podría ser, bastante más de cien años después, que Beethoven le cediera su batuta a Leonard Bernstein para que con ella bailara ante los músicos de las mejores orquestas del mundo?

Personalmente, no descarto la posibilidad, pero me encantaría saber vuestra opinión.

Otoño 2020.

¡UN RESCATE DE ORO!

Se cuenta que, en un contexto de broma, dijo cierto día FELIX MENDELSSHON:

No deja de ser curioso que un músico de familia judía haya redescubierto la MÚSICA del más importante de los compositores cristianos.”

Y, no le faltaba razón a MENDELSSHON porque, lamentablemente, a la muerte de JUAN SEBASTIAN BACH ocurrida en 1.750, toda su ingente y variada obra musical cayó en el más absoluto abandono; durante cerca de 80 años estuvo ausente en los conciertos públicos de iglesias o salas.

Pero, en la noche del 11 de marzo de 1.829, fue MENDELSSHON quien rescató del profundo olvido la más célebre de sus Pasiones (la de San Mateo). Fue tan grande el impacto público que causó este afortunado rescate “bachiano” que a él debemos el amplio conocimiento que hoy se tiene de toda su producción musical y que a partir de esa fecha comenzó a editarse.

Esta célebre jornada del rescate (11 marzo 1829) dejó otra simpática anécdota también protagonizada por MENDELSSHON:

Parece que quien colocó las partituras de la Pasión en los atriles de la orquesta para el concierto, dejó por error en el atril del Director (MENDELSSHON) una que nada tenía que ver con la Pasión según San Mateo. Cuando MENDELSSHON desde su podio advirtió el error, el público y la orquesta ya estaban expectantes a su ataque inicial. Levantó sus manos enguantadas -recuerdo que en la época los directores de orquestas usaban guantes- y sin vacilar dirigió toda la larga y difícil obra de memoria, cuidándose mucho de ir pasando páginas de la partitura equivocada para no alarmar a los ejecutantes que tenía ante sí.”

Es probable que con esta curiosa anécdota, FELIX MENDELSSHON se convirtiera en el pionero de la dirección de orquesta realizada de memoria y que tanta importancia está adquiriendo en los tiempos que corren.

En la foto que encabeza el presente post FELIX MENDELSSHON.

José Manuel Macias Romero

Otoño 2020.

¡ DON LUIS, SIEMPRE ETERNO !

Se acerca el 16 de diciembre, fecha en la que se cumple 250 aniversario del nacimiento de L. van BEETHOVEN.

Si en otras ocasiones, me he referido al personaje en este blog, ¿cómo no hacerlo ahora en su aniversario?. No me lo perdonaría dado su eterno perfil: humano y artístico.

Aunque escasean los compositores en los que su obra tiene poca relevancia con su vida personal privada, modestamente para mí, en el caso de Don Luis hay mucho trabajo condicionado, hasta cierto punto, por la vida que le tocó vivir y soportar con estoico valor.

Si la finalidad de los aniversarios debe ser una excelente ocasión para profundizar en el conocimiento del protagonista de turno; me parece que es el momento oportuno, caso de no haberlo hecho antes, de aprovechar estas fechas para leer su testamento de Heiligenstadt, redactado por Don Luis el 6 de octubre de 1802 y que puede encontrar en internet en toda su integridad.

En el citado testamento, de notorio valor psicológico, el eterno artista de los sonidos, se abre en canal a sus hermanos Karl y Johann haciéndoles partícipes de su destino, ese destino que en 1805 inmortalizó en los acordes iniciales de su 5ª sinfonía explicando:

“Así es como el destino llama a la puerta”.

Si Ud., interesado en un genio tan universal y eterno como BEETHOVEN, tiene el gesto de leer su testamento, con toda seguridad entenderá mucho mejor su humanidad y su calidad artística en favor de la música, esa su música que, a pesar de los 250 años de historia sigue más viva que nunca liderando casi siempre, año tras año, las programaciones de todos los teatros y auditorios del mundo todo ello pese a que algunos equipos de programación se niegan a ser tan repetitivos.

Os dejo para finalizar con una foto del eterno Genio en cuyo pie consta su frase siguiente:

“Hacer todo el bien posible, amar la libertad sobre todas las cosas y aun cuando fuera por un trono, nunca traicionar a la verdad”.

José Manuel Macias Romero

Otoño 2020

LA MASCARILLA, ALIADA PERFECTA DE LA MÚSICA.

Desde siempre, los estudiosos orientales de psicología se afanaron por sacar provecho de los posibles aspectos positivos que pudieran contener las más grandes calamidades humanas que se dan en la vida.

En la cultura occidental, sobretodo en España, está muy arraigada esa sentencia popular en forma de refranero que dice: ” No hay mal que por bien no venga”.

Resultará frívolo pensar que, gracias al virus y a sus preventivos paliativos estamos advirtiendo una gran mejora en el disfrute de las interpretaciones directas de los géneros musicales que nos ofrece la música clásica, a su pesar, así es!.

En estos difíciles tiempos, he asistido en directo a cuatro conciertos, en ciudades y con públicos diferentes y en todos, a consecuencia de las exigencias sanitarias, el uso de la mascarilla por el público ha demostrado ser la alianza perfecta para evitar ese otro “concierto de toses” que en todas las salas del mundo proliferan cada día de forma inevitable.

Recientemente, en una ciudad tan musical como Barcelona, Daniel Barenboim en modo pianista en uno de sus recitales en el Palau, tuvo que sugerir al respetable de forma didáctica poniéndose en presencia de todos su pañuelo en la boca con el fin de que ambas partes: intérprete y oyentes pudieran terminar de forma feliz el evento musical que los reunía; a su pesar, algunos siguieron con sus toses hasta la conclusión.

A la vista de los excelentes resultados que el uso de la mascarilla por el público asistente a los conciertos está provocando en el feliz desenlace de los mismos, nada me extrañaría que en el futuro, superado o no el virus médicamente, se fabriquen unas mascarillas especiales con destino a los que abusamos de las toses sin respetar a los artistas que expresamente hemos ido a ver y escuchar; pero, sinceramente, no creo que las empresas que a estos menesteres pudieran dedicarse se enriquezcan porque si no usamos nuestros pañuelos para amortiguar el efecto de las toses, ¿cómo vamos a usar una mascarilla por cómoda que fuera?

Melómano José Manuel Macias Romero

Otoño 2020.

ACCIDENTE MUSICAL GRAVE E HISTÓRICO.

Portada de Farkas

 

Aunque nos cuesta un poco asumirlo, en las profesiones llamadas “refinadas” como puede ser la del músico, también se dan accidentes laborales de naturalezas diversas.

Un reciente visionado en youtube en versión del director Roth de la suite: El Burgués Gentilhombre, me ha recordado volver a contar el accidente musical grave e histórico sufrido por el compositor de la obra citada JEAN-BAPTISTE LULLY (1632-1687).

Usaba en su época LULLY como director además de compositor, una batuta de casi dos metros de larga por 3 centímetros de diámetro con la que marcaba el compás a sus músicos golpeándola en el suelo.

No es de extrañar, que en el ensayo de una gavotte (danza folklórica francesa que se bailaba en corro con fuerte rítmica ) LULLY, en lugar de golpear en el suelo se golpeó en el dedo gordo del pie  provocándose una grave herida. La herida terminó gangrenándosele y como el muchacho, además de compositor- director era también bailarín, no consintió que le cortaran la pierna por temor a no poder bailar más y  este empeño le costó la muerte a los 55 años.

Si te has molestado en leer hasta aquí, te sugiero busques en youtube el video arriba citado para verlo como complemento de esta desafortunada pero histórica anécdota; mientras te dejo con una instantánea de LULLY que habiendo nacido en Florencia se naturalizó francés y se convirtió en un célebre precursor de la ópera que hoy se conoce.

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Invierno 2020.

PODRÍA EL CNDM DAR ACOGIDA A ESTE PROYECTO O SIMILAR?

A principios de los 90, surge en nuestro país la necesidad de crear orquestas sinfónicas que llenasen de contenido la cantidad de auditorios de reciente construcción diseminados por todo el territorio.

Para ello, se convocaban pruebas con el fin de seleccionar a los posibles integrantes de estas orquestas. En Andalucía, por simple acto de curiosidad, asistí a más de una selección de estos profesionales. Cuando después de haber escuchado a los candidatos el tribunal, previa deliberación, leía el acta de admitidos, se producían desagradables sorpresas porque la mayoría de los elegidos eran profesionales extranjeros pero europeos y poquísimos, a veces ninguno españoles.

Pese a las protestas sindicales, de las que se hacían eco los medios, para mí, que por supuesto era un simple curioso, llevaba razón el tribunal porque los españoles no daban la mínima talla exigible para ser miembro de alguna orquesta.

Hoy, esta situación ha cambiado radicalmente y tenemos que felicitarnos por ello. Hoy, en las más importantes y destacadas orquestas europeas desempeñan como solistas muchos jóvenes españoles sin dejar de lado los que lo hacen desde segundos atriles.

Y, recordando todo este viraje profesional musical, creo que sería el momento oportuno para que alguien como el CENTRO NACIONAL DIFUSIÓN MUSICAL tomara la iniciativa de al menos una vez al año, convocar a todos nuestros excelentes profesionales dispersos por las orquestas europeas, reunirlos y preparar unos programas musicales para que los españoles podamos conocer y disfrutar su arte en nuestra tierra. Para liderar artísticamente similar proyecto, se podría pedir la colaboración de los más señeros directores musicales de España y así, todo se quedaría en casa. Tengo la completa seguridad , caso de que esto se hiciese realidad, de que esa posible orquesta formada por los mejores músicos españoles del momento, nada tendría que envidiar a las mejores formaciones de Europa.

CNDM, tenéis la palabra.

Desde el rincón de Farkas

Verano 2020.

EN MÚSICA, POR FAVOR CULTIVEN LA RESILIENCIA.

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La inminencia de un nuevo curso para los estudios de nuestro Arte por excelencia: MÚSICA, me apremia, dictado por mi propia experiencia como padre, reclamar la necesidad perentoria de aumentar el cultivo de ese atributo tan importante en la vida como es la resiliencia .

Seguro que habrá infinidad de niños y jóvenes con excelentes cualidades para el cultivo de la música, pero igualmente es muy probable que alguna materia de las que conforman el curriculum docente se “atragante”, hasta el punto de plantearse un posible abandono.

Como dice el texto de la foto que inicia el presente post, no es de recibo consentir que un pequeño contratiempo arruine nuestras posibilidades artísticas-musicales, esas que contribuirán a que seáis: más felices en vuestras vidas, más disciplinadas como personas, más humanas, más empáticas, a ganarnos con alegría nuestro sustento diario y hasta hacer más felices a los que nos rodean porque, no olvidemos, todo esto (que no es poco), puede conseguirse con la música como profesión.

La Historia de la Música, desde antes de BACH y hasta hoy, está repleta de ejemplos en los que brilla el gran poder de la resiliencia pero, ¡ojo!, ésta no se debe abandonar nunca por muy alto que pueda ser el status que alcances, ya lo decía una autoridad tan prestigiosa como Gustav Mahler“Para estar donde hay que estar, hay que ser un eterno aprendiz.”

Ánimos, suerte y emplea gran dosis de HUMILDAD!

Melómano José Mel. Macias Romero

Verano 2020.

 

LA COVID-19 Y EL FESTIVAL DE LUCERNA.

“Disfruta siempre del presente con inteligencia, de esa manera el pasado será un bello recuerdo y el futuro no se convertirá en una visión espantosa.”

(Franz Schubert)

 

En la bella Lucerna (Suiza) nació en 1938 su acreditado Festival de Música. En los jardines de la mansión que ocupaba Wagner, un enérgico TOSCANINI reunía a los mejores intérpretes del mundo configurando una orquesta que servía de soporte artístico-musical a todo el Festival.

Hace relativamente poco, 2003, un eufórico CLAUDIO ABBADO (que acababa de superar una grave enfermedad) acepta el encargo de imitar a TOSCANINI y convocar a los mejores músicos del momento y del mundo para formar una orquesta que, con las mismas intenciones de 1938, hiciera las delicias de la melomanía mundial que se da cita anualmente en la ciudad del lago.

Por si a pesar del tiempo transcurrido, con citas, grabaciones y giras hartos conocidas, existieran dudas sobre la excelencia artística de esta formación, ha tenido que ocurrir que la pandemia de la Covid-19, este fatídico verano, obligase a sus músicos a dar la cara en grupos casi camerísticos que han supuesto revalidar en directo y vía internet sus grandes potencialidades como profesionales de la más alta cualificación.

Claudio y Lucas

(Claudio Abbado y Lucas Macias comparten el momento después del concierto)

Y, sobretodo, me quedo con el concierto que celebraron el pasado 15 de agosto con un programa íntegramente dedicado a Beethoven por su 250 aniversario: concierto para piano y orquesta num. 1 con una Martha Argerich inspiradísima y la sinfonía num. 3 Eroica con tan sólo 34 músicos en escena; todos conducidos por el veterano Herbert Blomstedt que con sus 93 años cumplidos continúa en pie de guerra con una honestidad y empatía profesional al alcance de pocos.

Cierro, si me lo permiten, con dos sugerencias para los buenos melómanos: si aún no lo han hecho, acudan un año a esta importante cita, no se arrepentirán! y en youtube disponen de abundante material para disfrutar con la Luzerner Festival Orchestra.

Nota: el concierto que he citado será editado en soporte DVD no te lo pierdas cuando salga a la venta.

Melómano José Manuel Macias Romero

Verano de la mascarilla.