
“Es tan hermosa la vida, poder vivirla mil veces! Pero no una vida tranquila, siento que no estoy hecho para eso.”
(L. van Beethoven)
Toda la razón le asistió a Don Luis para pronunciar la frase con la que comienzo este post.
Si, porque nada más nacer comenzaron los sinsabores de su corta vida (57 años).
Su padre Johann, muy pronto como consecuencia de un alcoholismo notable, comenzó a tratarlo excesivamente duro y déspota tratándose como era un niño de tan solo 3 años. Para coronar su vida de intensos despropósitos, le llegó lo peor que puede sufrir un músico: “la sordera”.

Todas las orquestas del mundo ultiman la programación que deberán presentar durante la inminente primavera bajo el título: Temporada 26-27.
Pero, resulta que el 26 de marzo 2027 se cumplirán 200 años del fallecimiento de Don Luis y con tal motivo es y debe ser imposible obviar este dato y no dedicar programas especiales a esta enorme figura que cambió la Música para siempre.
Le encantaba a Don Luis en sus ratos libres saborear el buen vino y precisamente sus últimas palabras antes de perder la conciencia están relacionadas con su exquisito paladar porque el escritor Tim Blanning en su magnífico trabajo “El triunfo de la Música “ dice que Don Luis dijo:
“Lastima, lastima…Demasiado tarde”
Era su lógica reacción al anuncio de su asistente de que había llegado el regalo desde Maguncia de una caja de su vino favorito.
Espero y confío en que las orquestas del mundo, los conservatorios, escuelas de música e instituciones estatales o privadas del mundo de la música tengan un trato especial para esta luctuosa efeméride porque Don Luis (el divino sordo) como algunos en Viena le llamaron, así lo merece.
Igualmente confío en que nosotros los oyentes de su gran legado musical, estemos con él acudiendo a cuantos actos se organicen en las proximidades de nuestro entorno social, disfrutaremos de su música y aprenderemos más sobre este valiente que puso cara a todos los sinsabores de su vida.
Utilizo otra vez otro de sus grandes pensamientos:
“No solo cultive su arte, sino penetre en él hasta lo más profundo: merece la pena, porque solo el arte y la ciencia elevan a la humanidad hasta lo divino.”
(Esto dijo Don Luis a uno de sus alumnos)
Por último, puede que os interese saber qué obra de todas las que compuso le gustaba más a Don Luis:
Era una de su última etapa, el cuarteto núm 14 opus 131 que posteriormente fue adaptado por su belleza a orquesta de cuerdas por Mitropoulos y que Leonard Bernstein grabó con la Filarmónica de Viena; preguntado con posterioridad Bernstein sobre sus grabaciones dijo que esta obra era su preferida de todas las que había grabado.
https://youtu.be/JE_crvhG3Co?si=SNfi9RUYSP39czbO










