
«Cuando se escribe una obra de estas dimensiones, una obra que refleja toda la creación, uno se convierte por así decirlo, en un instrumento del universo.»
(Gustav MAHLER)
Yo, añadiría: «qué instrumento más perfecto.»!!
No creo equivocarme si aseguro que, la mayoría de los mahlerianos, sentimos una predilección especial por su tercera sinfonía y más aún por su conclusión (el 6 movimiento) ese Adagio de casi 30 minutos de duración cuyo tema principal se resiste a despedirse una y otra vez y que a los oyentes, si es que existe el Cielo, allí nos conduce directamente.
Cuando Gustav conoció personalmente a Sibelius le susurró:
«las sinfonías deben ser como el mundo, deben contenerlo todo»
Y, con esta su tercera cumplió su aforismo.
Si alguien tenía duda sobre la fijación que Gustav sentía por la trompa, en esta sinfonía se disipa la duda, ya que son diversas las partes en las que MAHLER concede al instrumento un lugar privilegiado.
Cierto es también y novedoso que regala al solista de trombón un tema que repite dos veces con el que disfruta el instrumentista como un niño con su preferido juguete.
Completa en sus 6 movimientos y la más extensa en tiempo (casi 100 minutos de duración) se estrenó en la ciudad alemana de KREFELD en junio de 1902 dirigida por Gustav y a propósito un crítico escribió:
«El movimiento lento más bello compuesto desde Beethoven, coronó el triunfo de aquella velada, que inaugura una nueva época en la carrera y la vida de MAHLER «
Una famosa anécdota ilustra este estreno:
MAHLER invitó al estreno a un íntimo amigo que viajó en tren hasta KREFELD; el compositor fue a recibirlo a la estación y cuando su amigo bajó del tren quedó prendado del paisaje del entorno hasta que MAHLER le dijo: vamos, vamos porque toda esta belleza natural la vas a ver en mi sinfonía.
La tercera demanda para su interpretación una plantilla desmesurada, más de 100 músicos, un coro de mujeres, otro de niños y una contralto.
Resulta esclarecedor la nota que Gustav (una vez acabada de componer en 1896) le pasó a su íntima Anna Mildenburg:
«Mi sinfonía será algo que el mundo nunca ha escuchado! Toda la naturaleza tiene una voz en ella y cuenta secretos tan profundos que uno quizás los sospecha en un sueño! A veces me siento raro con ciertos pasajes, y siento como si no lo hubiera conseguido en absoluto.»
Amigo Gustav, sabes de sobra que para todos tus seguidores así como para todos aquellos que dispongan de paciencia para escuchar activamente los 100 minutos de tu sinfonía en Re menor, lo has conseguí do y bordado para la Historia de la Música de todos los tiempos venideros.
Si, después de esta pequeña información sobre la tercera mahleriana estás dispuesto a vivirla en directo que es como realmente más se disfruta de la música, te sugiero que te desplaces a la bella OVIEDO (Viena musical de España) en cuyo Auditorio Príncipe Felipe se interpretará con arreglo al siguiente programa el próximo día 28 de Junio a las 20 horas:
Orquesta compuesta por la OSPA y la OVIEDO FILARMONIA, mezzosoprano DAME SARAH CONNOLLY, coros: AURUM y PEQUES del León de ORO y todos bajo la Dirección Musical de LUCAS MACIAS NAVARRO.
Tengo la absoluta seguridad de que resultará un concierto inolvidable por la sencilla razón de que los profesionales músicos, cuando tienen en sus atriles una obra de esta envergadura y contenido, se motivan al cien por cien para conseguir la mejor excelencia.

Finalizando la primavera de
2024