
«En Música todos los sentimientos vuelven a su estado puro.»
(A. Schopenhauer)
El presente título, un tanto autoritario, fue la finalizacion del diálogo que hace tiempo mantuvieron DON Alzheimer y DOÑA Música.
Sí, porque queda suficientemente probado experimentalmente que, el Alzheimer no puede con el área del cerebro en la que se guardan las experiencias musicales vividas a lo largo de nuestra vida y todo a pesar de la devastación que esta enfermedad provoca a nivel cognitivo y muy concretamente en la memoria humana. Cuando ésta se desvanece, siempre permanecen sólidas las canciones o sinfonías que lograron emocionarnos.
Presencie como un músico amigo, gravemente afectado por la dichosa enfermedad, sin reconocer a sus familiares y amigos, cuando se le sometía a escucha de una sinfonía de Beethoven, enérgicamente se incorporaba del sillón y exclamaba: “eso va muy rápido, eso no es así. E incluso hacia gestos queriendo dirigir la sinfonía.
La Música, nuestra mejor compañera y amiga desde que el hombre existe, nos tiene preparadas grandes sorpresas con el fin de mejorar nuestras vidas, para evitarnos el sufrimiento cuando la enfermedad hace mella en nosotros y en definitiva para armonizar nuestras vidas y proporcionarnos la mayor felicidad posible.
Se acerca el día en que desaparecerán muchos tratamientos médicos que se dispensan hoy siendo sustituidos por otros musicales sin efectos secundarios pero, lógicamente, ese supuesto que en algunos países son ya una realidad cotidiana, necesita de inversiones que hoy, en nuestro país, no son factibles porque falta voluntad política.
Paciencia pues hasta que tomen conciencia quienes tienen poder para decidir.
Mientras tú dedícale a tus músicas todo el tiempo que puedas porque tu cuerpo y mente lo agradecerán.
Me quedo con la siguiente frase de David Villar en su libro Medicina del sonido:
“Cuando escuchamos o hacemos música liberamos emociones y tensión, damos voz a sentimientos para los que no encontramos palabras. Esto por sí mismo ya tiene un poder terapéutico evidente.”
Otoño 2024