
Decía el gran director Nikolaus Harnoncourt: «quien no es besado por las musas, poco tiene que hacer en musica»
Mi personaje de hoy diría como andaluz, que tenía gastadas sus mejillas por el besuqueo que le propinaban las musas.
Se trata de Fredrich Gulda, un austriaco nacido en Viena en 1930

Unos 35 años hace que le conozco y lo sigo, gracias a la televisión me dejó alucinado: que pedazo de artista!
Era auténtico virtuoso en cualquier estilo musical: clásica, jazz, etc. Componía y en algunas de sus obras mezclaba los estilos musicales con cierta notoriedad.
Fue uno de los mejores intérpretes del teclado hasta su muerte, destacó igualmente como pedagogo del piano sacando alumnos tan brillantes como Marta Argerich y Claudio Abbado.
En el aspecto o perfil humano era más extravagante que «un albañil alicatando una pirámide de Egipto» . Se divertía gastando bromas en el escenario y a tal fin vestía siendo fiel a su extravagancia,
La mayoría de sus recitales no tenían programa, imposible saberse que nos iba a ofrecer: lo mismo tocaba Mozart, Beethoven, Haydn que nos deleitaba con jazz aunque se prestaba a mezclar los estilos.
Enla última etapa como concertista de piano, se instaló la moda que el pianista dirigiera la orquesta a la vez que interpretaba su concierto en el piano; pues bien , lo hacía usando unos movimientos inadecuados para un director auténtico pero cierto es que conseguía una bella respuesta de la orquesta que tuviera delante, achaco este éxito a su altísima sensibilidad para toda la Música.
Y, ahora viene la sorprendente anécdota que nos regaló antes de morir:
«Hizo difundir a la sociedad en 1999 que había muerto y pasados unos días anunció un concierto de reaparición.»
Murió el 27 de enero de 2000, llevándose el gustazo de la broma que nos gastó.
Como en YouTube tienes material más que suficiente para que lo conozcas si no lo has hecho aún, te sugiero lo hagas porque no te arrepentirás
Lluvioso marzo 2025
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