
Lo aprecio como artista pero no menos como humano
(Un convencido mahleriano)
La vida de Gustav Mahler, desde su nacimiento según sus más excelsos biógrafos y su esposa Alma, siempre estuvo repleta de emociones negativas: abundancia de muertes, discriminaciones raciales por su condición de judío, maltrato de su padre, vejaciones de la crítica musical con insultos personales, etc., únicamente su madre, suponía un leve respiro en su vida.
Pero, su fuerte carácter, sus ideas muy claras en todo momento le ayudaban a soportar todos los sufrimientos, no obstante, como humano en ocasiones hacia declaraciones o enviaba cartas a sus amigos en las que ponía en evidencia su momentánea fatalidad y hoy, me hago eco de una carta que con 18 añitos escribió a uno de sus amigos y que Norman Lebrecht recoge en su entretenido libro: POR QUE MAHLER? (ALIANZA MÚSICA):
“Cuando la abominable tiranía de nuestra moderna hipocresía y falsedad me ha llevado hasta el punto de deshonrarme a mí mismo, cuando la inextricable red de condiciones en el arte y en la vida ha llenado mi corazón de asco por todo lo que me es sagrado -el arte, el amor, la religión-, qué salida hay sino la autoliquidacion?. Lucho como un salvaje para romper los lazos que me encadenan al repugnante e insípido pantano de esta vida, y con toda la fuerza de la desesperación me aferro a la tristeza, mi único consuelo. Entonces, de repente, el sol vuelve a sonreírme y desaparece el hielo que me aprisionaba el corazón; vuelvo a ver el cielo azul y las flores columpiandose al viento, y mi risa burlona se deshace en lágrimas de amor. Por eso tengo que amar este mundo con todo su engaño y frivolidad y su eterna risa.»
Esta fue la desesperada carta que escribió a su compañero de clase Josef Steiner, y me pregunto: es normal que en el siglo XIX un chico de 18 años se exprese así al margen incluso de su escabrosa vida?. Para mí, no,lo que viene a demostrarme que Gustav no sólo fue un gran artista de los sonidos musicales lo era tambien desde pequeño de los sonidos que constantemente nos emite la vida, expresando además sus sensaciones (agradables o desagradables) con un desparpajo verbal o escrito digno de admiración y respeto.
Si elegí el presente documento para ilustrar el presente post mahleriano es porque cada día tengo más claro que su gran obra musical está profundamente impregnada de estos contrastes vitales que trasluce en su dramática carta, continuos movimientos -tristeza / alegría, odio / amor-. Así fue Mahler hasta el 18 de mayo de 1911 fecha de su fallecimiento.

Agonizando ya el caluroso verano 2025.