LA MÚSICA y SU PODER DE VINCULACIÓN SOCIAL

“La música produce un tipo de placer del que la naturaleza humana no puede prescindir.”

CONFUCIO

Totalmente de acuerdo contigo estimado filósofo chino porque desde muy pequeño comencé a sentir ese placer que hasta hoy me tiene atrapado y seguro que me tendrá hasta que la Parca me llame.

A mi modesto entender, la música ya nació con los primeros humanos dotada de ese poder de vinculación social que sigue perpetuando.

Esos hombres que llamamos primitivos ya la usaban para vincular a sus respectivas tribus, por ello la practicaban en sus celebraciones fueran: tristes (en los fallecimientos ) alegres (en otros acontecimientos) o simplemente por relajamiento después de una ardua jornada de caza.

Este legado de la historia de la humanidad se ha ido transmitiendo hasta llegar a nosotros pobladores de la era digital.

De esta vinculación inherente a la música han sabido suficiente los políticos, los religiosos, los militares y hoy hasta los dirigentes de los equipos de fútbol. Las huellas están en los himnos, las marchas, los cánticos religiosos, etc.

Y así, esta vinculación según quienes la promueven y protagonizan, puede tener diferentes fines desde el hermanamiento social al odio de los pueblos o razas. En este último sentido es digno de mención las palabras que Martín Luther King Jr en 1967 dedicó a los pinchadiscos negros que se reunieron en Atlanta:

“Habéis desbrozado el camino del cambio político y social, y creado un poderoso puente cultural entre blancos y negros. La integración en las escuelas resulta mucho más fácil ahora que ambas razas tienen una música en común, un lenguaje en común, y se divierten con los mismos bailes. Vosotros introdujisteis a la juventud en esa música, creasteis un lenguaje del alma y promovisteis los bailes que ahora traspasan las barreras entre razas, clases y naciones.”

Otro caso en positivo obra de la vinculación musical lo tenemos en 1941. Ese año la ciudad de Leningrado fue cercada durante 900 días por el ejército nazi, murieron miles de personas por hambre y Shostakovich compuso para la ocasión su sinfonía Leningrado que fue estrenada durante el cerco y transmitida a la población mediante altavoces; los nazis presentes quedaron estupefactos del efecto provocado por la música en la población por su resistencia.

Prefiero omitir los efectos negativos, que han sido muchos en la vida, a consecuencia de la utilización de la música para fines nefastos y odiosos.

Vuelvo para terminar a Confucio y le diría que, los únicos que escapan del placer musical son los llamados amusicos, personas que por limitaciones físicas o por falta de ayuda en su momento no pudieron gozar de este arte universal y me solidarizo con ellos.

En la foto los Beatles, excelentes vinculadores de la música popular desde los años 60.
Otoño 2025

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