VIRTUOSO DEL PIANO PERO ADEMÁS MUSICO TOTAL:FRANZ LISZT

«Mientras me aplaudan como virtuoso me negarán la calidad de compositor»   (LISZT)

Su padre, Adam Liszt, a punto de morir le dijo: «Tu talento te librara de cualquier imprevisto. Tu corazón es bondadoso y grande tu inteligencia. Pero temo por ti a las mujeres, que perturbarán y dominaran tu vida.» Su padre, cargado de conocimiento e intuición, veía con claridad el futuro de su hijo.

Franz Liszt (1811/1886) fue considerado el pianista más grande de su época por su arrolladora técnica y musicalidad.

En su larga carrera profesional (teniendo en cuenta la época) se distinguen dos etapas: la dedicada al piano y la empleada en la composición musical alternándola con la dirección de orquestas y la enseñanza; en ambas etapas fue muy prematuro ya que su padre también componía y pronto comenzó a enseñarle el arte de componer.

Su fenotipo fue agradecido con su persona, si añadimos su asombrosa técnica pianistica al exquisito gusto musical que poesía, no había duda que todas las salas se llenaban para admirarlo e incluso si posible era arrancarle un mechón de su largo pelo rubio como recuerdo.

Al margen de lo anecdótico o fanático qué aportó Liszt al piano?

Fue el primero en colocar en el escenario el piano en ángulo recto respecto del público para que se observara su peculiar digitación. El primero en tocar de memoria todas las obras; el primero en interpretar con la tapa del piano levantada para favorecer la reverberación en toda la sala; el primero en dedicar un concierto íntegro al piano inventando el término “recital “ que sigue vigente.

Dejó un amplio catálogo de obras exclusivas para el piano. Y, con los fabricantes de pianos colaboró decididamente a la mejora del instrumento.

Como hace 139 años que murió resulta difícil hacerse una idea de cómo tocaba su piano, en esa época no existían las grabaciones, pero a modo de aproximación sugiero que si lo desean entren en YouTube y vean su obra titulada “La campanella” en la versión de Lang Lang, pudiera darse cierto parecido aunque las comparaciones sean odiosas.

Para finalizar con el virtuoso del piano, esto es lo que dijo Robert Schumann al asistir a un recital de su colega Liszt:

“Nunca he conocido a ningún artista, excepto Paganini, que posea en un grado tan elevado como Liszt esa capacidad de subyugar, elevar y dominar al público.”

Su faceta como compositor nos deja cerca de mil obras de estilos diversos: sonatas, sinfonías, poemas sinfónicos, rapsodias, misas, salmos, conciertos para piano y orquesta, oratorios, una ópera, transcripciones para piano de obras de Beethoven, Berlioz, Schubert, Rossini, Verdi y Wagner, todas estas transcripciones muy logradas.

Liszt califica sus obras como “música del porvenir “ entendiendo música nueva progresista, encaminada a superar las formas musicales tradicionales y a reflejar el espíritu intelectual, literario y filosófico de su época.

Esta nueva visión compositiva le originó muchos críticos y por ello llegó a decir durante su época de retiro en Roma:

“Mi música no gusta a los eclesiásticos y me parece heterogénea para los oídos mundanos.”

Posiblemente llevara razón y puede que por ello sus obras (de mucho mérito) no acaben de gozar de la popularidad de otros colegas suyos que continuamente están en los programas de los auditorios del mundo.

No se separaba desde temprana edad de tres libros: Fausto, La divina comedia y su Breviario, algo muy en consonancia con su personalidad.

En YouTube encontrarás muchas obras de su catálogo acércate a conocerlo y te alegrarás .

Primeros días del 2026.

Deja un comentario