DON LUIS, MUCHO BEETHOVEN.

“Hacer todo el bien posible, amar la libertad sobre todas las cosas y aún aunque fuera por un trono jamás traicionar la verdad.”

La presente foto corresponde a un póster que ocupa en casa un lugar hace algo más de 50 años.

Como es inevitable que todos los días sea centro de atención de mi ya desgastada vista, a veces recurro a la imagen para compartir con vosotros algunas de las infinitas historias que en vida protagonizó Don LUIS.

Hoy, con especial énfasis para quienes puedan desconocer sus inquietudes desde el punto de vista humano, les transcribo un trozo de la carta que Don LUIS envio a su incondicional amigo WEGELER el día 29 de junio de 1802 y que recogen íntegramente Jean y Brigitte Massin en su libro BEETHOVEN:

Puedo decir que llevo una vida miserable. Hace casi dos años que evito toda clase de sociedad, pues no puedo decir a las gente: soy sordo. Si tuviera cualquier otro oficio, esto sería quizá posible, pero en el mío es una situación terrible. Y con esto mis amigos, que no son pocos, qué dirán?

Para darte una idea de esta extraña sordera, te diré que en el teatro debo colocarme cerca de la orquesta para poder oír a los actores. No oigo los tonos elevados de los instrumentos y de las voces cuando me pongo un poco lejos. En las conversaciones es sorprendente que haya personas que no lo hayan notado nunca, pues cometo muchas distracciones. Cuando hablan bajo, apenas oigo; si oigo los sonidos, pero no las palabras, y, por otra parte, me resulta insoportable que griten. Lo que suceda más adelante solo el cielo lo sabe.”

Lo que sucedió, fue que su sordera no encontró cura, fue a peor hasta su muerte en 1827 pero, a pesar de todo compuso en ese lamentable estado lo mejor de su amplio catálogo de obras: la 3@, la 5@, la 7@ y la colosal 9@. Y, junto a todo esto los últimos cuartetos para cuerdas.

Don LUIS fue y seguirá siendo un punto y aparte en la Historia de la Música.

Calurosisimo fin julio 2024

MOZART, SIEMPRE INSÓLITO!

Screenshot

Vivir tantos años como sea necesario, hasta no poder hacer absolutamente nada nuevo en música.”

(Wolfgang Mozart)

La vida no se lo concedió (murió con 35 años), pero siempre y en casi todas las facetas de su vida se mostró como persona insólita, la historia que hoy me ocupa así lo demuestra también a pesar de ser poco frecuente.

En 1784 su cabeza se ocupaba con varias obras y entre ellas, su precioso y famoso concierto para piano y orquesta núm. 17 en sol mayor K453.

El 12 de abril del citado año lo termina de componer e inmediatamente, como había pactado con su padre Leopoldo, envía a Salzburgo una copia para revisión y guardara en un cofre como “oro en paño” con el fin de evitar posibles robos y copias.

El 29 de abril, 17 días después, con el visto bueno de papi que de esto entiende demasiado, lo estrena en petit comité y dirige el mismo el concierto.

En la Europa del siglo XVIII los pájaros eran unas mascotas que se pusieron de moda entre las clases cultas, por consiguiente no era ninguna rareza que a Mozart se le antojara cuidar de uno en casa dado su cariño por los animales.

Cierto día, transitando por una de las tantas calles polvorientas de Viena (así eran todas en la época) se detuvo ante una pajarería atendiendo con cierta extrañeza el coqueteo que con su pico le brindaba un lustroso estornino.

Y, tan prendado quedó observando las habilidades imitativas del pajarito que dos días antes del estreno oficial de su concierto 17 para piano, concretamente el 27 de mayo lo compró para su casa.

Tres añitos vivió el estornino con Mozart, murió el 4 de junio de 1787 y fue enterrado en el patio de la casa con profundo respeto y cariño.

Se sabe que fue comprado en la fecha ya citada porque inmediatamente Mozart en su cuaderno de gastos anotó la inversión pajaril.

Tema principal con el que Mozart abre el 3er. movimiento de su concierto para piano núm. 17 el famoso Allegretto.

Pues a propósito de este bonito tema surge a mi juicio una absurda polémica en la que se pone de manifiesto el afán de notoriedad que tenemos algunas personas, me explico:

El citado tema era casi perfectamente cantado por el estornino al que Mozart llamó Star, se divulgó el rumor entonces que el famoso pajarito había, con su canto inspirado al compositor, pero como puede comprobarse por las fechas que citó esto es totalmente imposible. Lógico si es que el estornino estimulado por el canto de su dueño, bien a voz o al piano, imitara lo que hacía su dueño. De todas formas si es verdad que algunos cantos del prodigioso pajarito inspiraron a Mozart en la composición de otras piezas pero no en la que acabo de relatar.

La facilidad de imitar del estornino fue referida literariamente por Plinio el Viejo y W. Shakespeare.

Termino, en YouTube tienes disponibles excelentes versiones de este concierto que aseguro te encantará, no pierdas la ocasión.

Verano 2024.

EL ESPÍRITU DE MAHLER EN TERRITORIO CARBAYON

Mi sinfonía será algo que el mundo nunca ha escuchado”

(Gustav MAHLER)

Si, con esa frase comenzaba MAHLER la misiva que, en 1896 (acabada su 3 sinfonía) mandaba a su intimísima Anna Mildenburg.

El espíritu de MAHLER ha sobrevolado territorio carbayon durante toda la semana (24/28 de junio 2024) y me atrevo a decir con toda seguridad que se habrá sentido eufórico de alegría porque sabemos que, como fanático de la naturaleza, las montañas verdes y los lagos eran sus preciados favoritos y eso, precisamente en esta geografía, es el pan nuestro.

Pero, también eufórico a la vista del resultado final de la interpretación de su tercera.

Ninguna duda tengo que si Gustav hubiera estado presente en los ensayos y concierto, hubieran sus labios dibujado esa sonrisa “socarrona” pero muy feliz por los logros finales del proyecto que cerraba 25 años de Auditorio y de OFIL.

Nos complace a los humanos en la vida jugar en ocasiones a ser lo que en realidad nunca fuimos ni seremos; y así me empeñé en el proyecto de este post en erigirme como “crítico musical” pero el citado proyecto se fue al carajo y perdón por la palabra, cuando finalizado el concierto me encuentro en pasillos a dos amigos que no veía desde hace tiempo, eran: Pablo González (reconocido en toda Europa como consolidado Director) y Alfonso Aijon (hasta hace poco dueño de Ibermusica).

Tras los saludos de rigor, comenzamos el diálogo sobre lo que acabábamos de ver y oír y con los argumentos de mis amigos abandoné la idea de ser crítico de la ocasión.

Ellos, cansados durante tantos años de terceras mahlerianas interpretadas por las mejores formaciones del mundo, no se podían explicar como en Oviedo, con formaciones locales excepto la Mezzo, podía producirse una interpretación tan llena de excelencia en todos los sentidos.

A pesar de los elogios de mis portentosos amigos musicales, si quiero agradecer y felicitar a todos los que llenaban el gran escenario y especialmente a los que les tocó desempeñar tareas de solistas en las diferentes secciones instrumentales, lo hicieron con una dignidad y excelencia irreprochables y les deseo sigan en esa línea de superación profesional.

No sería honesto hablar del Director en esta ocasión y casi todos me entenderán por razones obvias. Pero si digo que es fiel al consejo de su ya muerto mentor quien le sentenció: “cada vez que puedas, coloca tu partitura en tus neuronas y no en el atril”

No tendría inconveniente en seguir asistiendo a conciertos de este calado en la cada vez más consolidada como “Viena musical española” la ciudad carbayona.

Comienzo del verano 2024.

SUS SINFONÍAS, CANTABAN Y SEGUIRÁN CANTANDO !

(I. Strawinsky)

Me merece una alta consideración que uno de los más ácidos compositores en el trato con sus colegas diga, precisamente, esto de Schubert.

Una perogrullada: todas las sinfonías cantan, si, pero con la grandeza e intensidad que lo hacen las de mi personaje de hoy, me atrevo a decir que ninguno.

Franz Peter Schubert (1797-1828) Viena, comencé su conocimiento hace más de medio siglo, gracias a su famosa Rosamunda me quedé prendado de su hacer musical al que sigo agarrado y que jamás soltaré.

Dice el refranero popular, sin saber si en Viena se usaba la expresión: “Quien canta sus males espanta”

Schubert puede que supiera el refrán y por ello a eso dedicó su vida como músico para espantar dos grandes males que sufrió su corta vida (31 años).

Uno de sus males fue su enfermedad, sigue sin saberse con precisión si, las fiebres tifoideas o la sifilis, ambas en el siglo XVIII mortales hasta el punto de vivir solo 31 años.

El otro mal, de tipo psicológico, el eclipsamiento artístico que sufrió durante toda su existencia al dominar la sociedad musical europea: Haydn, Mozart y Beethoven.

Pero a este mal psicológico supo plantarle cara con una dignidad fuera de lo corriente hasta el punto que sus trabajos sobre la voz (el canto) le dieron una fama que aún hoy no ha sido superada por ningún otro.

Más de 600 obras compuso entre todos los géneros y eso, a pesar de su exigua existencia.

Si quieres comprobar lo dicho hasta ahora te aconsejo escuches la integral de sus sinfonías en versión de la Orquesta de Cámara de Europa con Claudio Abbado en la Dirección, pero ten paciencia en la escucha para saborear adecuadamente todo el canto que contienen sus sinfonías.

Si lo hicieras, luego me lo cuentas!

Fin de la primavera 2024

UNA SINFONIA JAMÁS INDIFERENTE

Desde el rincón de Farkas

«Cuando se escribe una obra de estas dimensiones, una obra que refleja toda la creación, uno se convierte por así decirlo, en un instrumento del universo.»

(Gustav MAHLER)

Yo, añadiría: «qué instrumento más perfecto.»!!

No creo equivocarme si aseguro que, la mayoría de los mahlerianos, sentimos una predilección especial por su tercera sinfonía y más aún por su conclusión (el 6 movimiento) ese Adagio de casi 30 minutos de duración cuyo tema principal se resiste a despedirse una y otra vez y que a los oyentes, si es que existe el Cielo, allí nos conduce directamente.

Cuando Gustav conoció personalmente a Sibelius le susurró:

«las sinfonías deben ser como el mundo, deben contenerlo todo»

Y, con esta su tercera cumplió su aforismo.

Si alguien tenía duda sobre la fijación que Gustav sentía por la trompa, en esta sinfonía se disipa la duda, ya que son diversas las partes en las que MAHLER concede al instrumento un lugar privilegiado.

Cierto es también y novedoso que regala al solista de trombón un tema que repite dos veces con el que disfruta el instrumentista como un niño con su preferido juguete.

Completa en sus 6 movimientos y la más extensa en tiempo (casi 100 minutos de duración) se estrenó en la ciudad alemana de KREFELD en junio de 1902 dirigida por Gustav y a propósito un crítico escribió:

«El movimiento lento más bello compuesto desde Beethoven, coronó el triunfo de aquella velada, que inaugura una nueva época en la carrera y la vida de MAHLER «

Una famosa anécdota ilustra este estreno:

MAHLER invitó al estreno a un íntimo amigo que viajó en tren hasta KREFELD; el compositor fue a recibirlo a la estación y cuando su amigo bajó del tren quedó prendado del paisaje del entorno hasta que MAHLER le dijo: vamos, vamos porque toda esta belleza natural la vas a ver en mi sinfonía.

La tercera demanda para su interpretación una plantilla desmesurada, más de 100 músicos, un coro de mujeres, otro de niños y una contralto.

Resulta esclarecedor la nota que Gustav (una vez acabada de componer en 1896) le pasó a su íntima Anna Mildenburg:

«Mi sinfonía será algo que el mundo nunca ha escuchado! Toda la naturaleza tiene una voz en ella y cuenta secretos tan profundos que uno quizás los sospecha en un sueño! A veces me siento raro con ciertos pasajes, y siento como si no lo hubiera conseguido en absoluto.»

Amigo Gustav, sabes de sobra que para todos tus seguidores así como para todos aquellos que dispongan de paciencia para escuchar activamente los 100 minutos de tu sinfonía en Re menor, lo has conseguí do y bordado para la Historia de la Música de todos los tiempos venideros.

Si, después de esta pequeña información sobre la tercera mahleriana estás dispuesto a vivirla en directo que es como realmente más se disfruta de la música, te sugiero que te desplaces a la bella OVIEDO (Viena musical de España) en cuyo Auditorio Príncipe Felipe se interpretará con arreglo al siguiente programa el próximo día 28 de Junio a las 20 horas:

Orquesta compuesta por la OSPA y la OVIEDO FILARMONIA, mezzosoprano DAME SARAH CONNOLLY, coros: AURUM y PEQUES del León de ORO y todos bajo la Dirección Musical de LUCAS MACIAS NAVARRO.

Tengo la absoluta seguridad de que resultará un concierto inolvidable por la sencilla razón de que los profesionales músicos, cuando tienen en sus atriles una obra de esta envergadura y contenido, se motivan al cien por cien para conseguir la mejor excelencia.

Finalizando la primavera de

2024

MÚSICA DEL HORROR Y EL SUFRIMIENTO

«El arte es el grito angustiado proferido por aquellos que han experimentado de primera mano el destino de la humanidad»

(Arnold Schönberg)

 

En absoluto me extraña que algunas personas de las que tengan acceso al presente enunciado sufran una pequeña conmoción momentánea.

Sí, porque casi todos, tenemos in mente un concepto de la música que de cierta forma contradice el enunciado.

Pero, he aquí la grandeza de este arte!, su omnipotencia se manifiesta tanto para festejar y acompañar lo lúdico-festivo como el gran horror y el sufrimiento humano.

La Historia de la Música alberga bastantes trabajos compositivos  que a ello se dedican. Al margen de los Requiems -misas de difuntos- que recogen el pesar por pérdidas humanas, los siglos XIX y XX nos legaron obras que describen a la perfección el dolor humano a consecuencia de: guerras, persecuciones, odio racial, sufrimiento humano por causas sobrevenidas, etc.

Compositores como: R. Strauss, A. Schónberg, D. Shostakovich y B. Britten abanderan esta especialidad musical que, aunque pueda sonar extraño, posee muchos adeptos entre los melómanos, requiriendo estas obras en la mayoría de los casos plantillas orquestales muy numerosas.

Si te sientes tentado por la curiosidad después de lo dicho, a título de ejemplo me permito sugerirte que podrías escuchar en youtube:

«Un superviviente de Varsovia (Schónberg)  Metamorfosis (Strauss), Sinfonía Leningrado (Shostakovich) o el Requiem de guerra (Britten).

Todas estas obras, de alguna forma sintetizan en maravillosos sonidos el horror y el sufrimiento humanos.

En la foto Dmitri Shostakovich, gran compositor y sufridor.

Primavera 2024.

¿PARA CUANDO UNA SOCIEDAD SIN ODIO?

 

«Que el lenguaje de la Música hable tan solo de cosas nobles»

El odio es un sentimiento casi seguro tan viejo como podrían ser los primeros pobladores de la Tierra. El odio irradia sobre todo el comportamiento humano y por ello, lo encontramos en todas las parcelas de la vida y por supuesto en todas las profesiones.

Pero, como mi eje fundamental es la Música pues ahí viajo ya, dejando lo anterior para filósofos y otros especialistas.

«Que el lenguaje de la Música hable tan solo de cosas nobles», frase que encaja con la Bildung austro-alemana (es un pensamiento que existía grabado en la trasera de la estatua que el Ayuntamiento de Leipzig (Alemania) le dedicó al hamburgués Félix Mendelssohn -de familia judía- por sus extraordinarios servicios musicales a la ciudad, no quiere decir que el maravilloso músico estuviera exento de sufrir una enorme dosis de odio. Y, no precisamente por sus excelentes composiciones que perduran hasta hoy y lo que les quedan. Sí, en cambio por el simple hecho de ser judío.

A la entrada de la Gewandhaus (sala de conciertos de Leipzig) lucía aún en el otoño de 1936 la enorme estatua de Mendelssohn. Pero, la noche del 9 de noviembre del citado año, los nazis, aprovechando la ausencia del titular de la Alcaldía, derribaron la estatua y la retiraron de su pedestal.

La noticia causó impacto internacional dado el prestigio del compositor, surgieron iniciativas internacionales curiosas para su restablecimiento pero fue destruída y nunca se supo el destino del bronce que la conformaba; su existencia pública fue de 44 años (1892-1936) pero su obra musical, como la mejor estatua posible, persistirá para siempre en el corazón de las buenas personas del mundo.

Si te place, puedes cuando tu tiempo te lo permita ver y escuchar su octeto para cuerdas una, de las muchas joyas que Mendelssohn nos regaló para siempre.

Primavera 2024.

 

EL ETERNO APRENDIZ

 

Disculpen, soy consciente de que les puedo resultar reiterativo pero me sale la «vena» mahleriana y no puedo reprimir mostrároslo cada vez con más insistencia.

La filosofía que impregna nuestra vida actual no se presta, a mi juicio, para eternos aprendices ya que se exige para serlo, una dedicación en la rama profesional que quieran, que hoy muy pocos están dispuestos a desarrollar, evidentemente salvo raras excepciones y que afortunadamente algunas encontramos.

Pero, mi personaje de hoy y de ocasiones ya pasadas, sí fue un ETERNO APRENDIZ.

Y, como era habitual en él, no escatimaba declararlo públicamente:

«Para estar donde hay que estar hay que ser un eterno aprendiz»  (Gustav Mahler)

Y, como prueba de sus acostumbradas sentencias, me pregunto:

¿Por qué, corregía insistentemente sus trabajos sinfónicos  a no ser por su afán de aprender?

¿Por qué, hacía pequeñas correcciones en partituras de Don Luis van Beethoven cuando las interpretaba como director, ganándose viscerales críticas de los antisemitas de turno a no ser por su afán de aprender?

¿Por qué ese afán de dotar las representaciones operísticas de la mayor excelencia posible si no es producto de aprender?

¿Por qué idear instrumentos de percusión no conocidos pero que llenaban de significado sus trabajos sinfónicos?

¿Por qué ese desatino en saber de: filosofía, literatura, pintura, naturaleza, etc., para mejorar su cultura?

Cualquiera que, conozca las preocupaciones intelectuales de Mahler, comprenderá que, aunque viviera en esta sociedad que hoy disfrutamos nosotros, él muy gustosamente seguiría siendo un ETERNO APRENDIZ, su instinto de perfeccionamiento tan elevado así se lo apremiaría.

Como despedida y hasta pronto, los que jamás hayan escuchado su Adagietto de su quinta sinfonía o su Adagio de la 3ª que lo hagan por favor porque seguro que comenzarán a entrar en el mundo MAHLER.

Primavera 2024.

 

 

MAHLER Y EL AÑO MAS DURO DE SU VIDA

Se sabe, que la corta vida del compositor (51 años) fue un auténtico «valle de lágrimas»: numerosas muertes en su entorno familiar, múltiples ataques por su condición judía, críticas musicales llenas de ofensas hacia su persona como músico y ser humano, y como guinda para este ingrato pastel, su esposa ALMA comienza relaciones sentimentales con el arquitecto Gropius que hasta comete la osadía de por escrito dirigido al compositor pedirle la mano de su esposa.

Por si poco fuera, en 1907 le esperan los siguientes sinsabores:

Ruptura con la Ópera de Viena después de 10 años de excelente crecimiento artístico; firma de nuevo contrato con la Metropolitan Öpera de Nueva York; fallecimiento en el verano de su hija Maria Anna de 5 años de edad por causa de difteria; paralelo a la muerte de su hija le diagnosticaron una grave enfermedad cardíaca que causa la ruptura de sus hábitos de vida saludable con la naturaleza; en octubre dirige su última función en Viena (Fidelio de Beethoven); en diciembre llega a Nueva York y comienza con la representación de Tristan e Isolda su nueva etapa artística.

A pesar de este rosario de males, capaz de derrumbar para siempre la vida de cualquier ser humano, persiste en su pasión por la composición musical y comienza los esbozos de La Canción de la Tierra que concluirá en 1908.

Sus propias palabras dan fe de esta gran crisis en la carta que le envió a su discípulo y amigo Bruno Walter:

«He pasado por tantas experiencias durante los últimos años que apenas puedo hablar de ellas. ¿Cómo describir una crisis tan colosal? Sin embargo, estoy más sediento que nunca de por vida y encuentro el hábito de vivir más dulce que nunca.

Siempre, siempre, la superación en su vida y es que con Mahler se cumple aquella frase de Vicent van Gogh que dice:

«El Arte es para consolar a aquellos que están rotos por la vida.»

Una anécdota y termino:

Le preguntaron siendo pequeño: ¿qué serás de mayor? y contesto Gustav: MÁRTIR!

Pregunto: ¿Acertó como era su costumbre?

Otoño 2023.

ROSSINI, EXCELENTE FANS DE MOZART

En su excelente libro: «El triunfo de la Música» Tim Blanning se ocupa en uno de sus capítulos en dejar constancia del fervor musical que ROSSINI sentía por el genio MOZART con ese fin escribe:

«Los alemanes han dominado siempre el arte de la armonía, como los italianos han dominado siempre el de la melodía. Pero desde el momento en el que el norte produjo un Mozart, los del sur quedamos derrotados en nuestro propio terreno, porque este hombre se eleva por encima de las dos naciones al unir en sí todos los encantos de la melodía italiana y toda la profundidad de la armonía alemana.»

Como puede comprobarse, la generosidad del compositor italiano hacia el austríaco no puede ser más sincera detalle que pone de manifiesto que aunque siempre han existido rivalidades con enfrentamientos verbales entre profesionales del mismo gremio éste se sale de los guiones envidiosos para entrar en un justo reconocimiento a la genialidad.

ROSSINI, 29.02.1792 Pésaro (Italia)

Primavera 2024.