
«En música, como en la vida, lo más importante es escucharse unos a otros.» (Claudio Abbado)
La vida y su profesión le enseñaron al maestro milanés la importancia de la escucha consciente y activa. Así, cada vez que tenía oportunidad lanzaba su mensaje que hoy aprovecho como introducción al post.
La escucha es imprescindible para que existe el diálogo y el diálogo es tan importante en la vida como en la música. Sabemos que escucha y diálogo no podrán existir sin la voluntad humana de ejercerlos y, ésta última es la que suele fallar en casi todas las ocasiones.
La finalidad de este blog es musical a partir de ahora entonces abandono este escarceo filosófico y me dedico a la música.
En música los hablantes son los instrumentistas en sus diferentes secciones: cuerdas, vientos metal y maderas, percusionistas, etc.. Si el diálogo sonoro está bien construido (tarea exclusiva del compositor) los oyentes percibiremos sin problemas el mensaje que se nos quiere transmitir siempre que la ejecución musical sea correcta.
Pero en música como en la vida, la voluntad de los participantes tiene que exigir escucha y, estamos dispuestos?
Con frecuencia oigo a directores de orquestas reclamar: » por favor señores, toquemos juntos»
Para tocar juntos es imprescindible escucharse unos a otros y la ausencia de escucha es la que provoca el problema como también lo hace en la vida.
En un diálogo musical la escucha viene precedida por un dominio memorístico-técnico de la partitura a interpretar que facilita la escucha activa y que con el apoyo del director se hace entendible la idea del compositor.
Cuando se omite el recurso memorístico-técnico de la partitura y en su lugar se coloca la «lectura a primera vista» se produce una ausencia de escucha debido a la preocupación por leer y esto a su vez ocasiona el caos orquestal. Como los ensayos son escasos debido al volumen de trabajo de las orquestas, se suceden entonces interpretaciones públicas que ponen en evidencia signos de mediocridad artística que no contentan ni a intérpretes ni a sus oyentes.
Difícil solución que reclama mucha pasión y entrega absoluta a la música que es lo verdaderamente importante.

Abbado y su pasión por la escucha.
Otoño 2023
Dedicado al que demostró ser mi amigo Claudio
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