
“Amo esa voz escondida por el compositor para compartirla con la audiencia”
(Leonard Bernstein)
Muy pronto, a los 7 añitos comenzó mi inacabado viaje con la compañía de A. Dvorak (1841-1904) checo de nacimiento.
Todos los fines de semana acompañaba a mis abuelos maternos a oír el programa radiofónico “Ustedes son formidables” que conducía magistralmente Alberto Oliveras, quién eligió como sintonía identificadora parte del Adagio-Allegro Molto de la sinfonía núm. 9 (del Nuevo Mundo); seguramente porque en pleno franquismo y dados los fines de su programa (altruismo/solidario) echaría en falta la necesidad de un Nuevo Mundo más justo, empatico y solidario.
Mi curiosidad musical, hizo que más tarde me interesara por saber el autor de esa para mí, sublime sintonía y, cuando comenzaron a llegar los primeros LP en formato estéreo, tuve la oportunidad de oír, por vez primera la sinfonía que temporada tras temporada suena en todas las salas del mundo y que ha hecho famoso a Antonin Dvorak.

Antonin, con algo más de 400 obras en su mochila, debe a esta sinfonía un reconocimiento universal.
Fue compuesta en 1893 en la tonalidad Mi menor durante su estancia profesional en EE UU.
Se compone de 4 movimientos: 1) Adagio-Allegro Molto, 2) Largo, 3) Scherzo Molto vivace, 4) Allegro con fuoco.
De algún modo se reconoce que el tiempo que estuvo en EE UU se refleja musicalmente en su sinfonía pero sin abandonar sus raíces checas que también son notorias.
Pero, cuando me transmuta esta bella música que como dije anteriormente escucho desde mi infancia, es cuando en el segundo movimiento el Largo, las secciones de cuerdas tras un pianisimo bestial dan entrada para que ataque el mal llamado “Corno inglés” para que cante un sublime tema que mis neuronas identifican con un posible Nuevo Mundo.

Oigo con tanta frecuencia este gran tema que he llegado a convertirlo en un “gusano musical” pero en la ocasión un “gusano” benigno que no deseo abandonar. Hasta el punto de que mi hija Maribel, conocedora de mi enfermedad, me regaló la camiseta arriba fotografiada que contiene las notas de todo el pasaje musical encomendado al instrumento.
https://youtu.be/xpPivAl9f2A?is=TA4jrQbTJuy4X5_E
Si después de haber llegado a este punto, tienes curiosidad por ver/oír este impresionante solo tocado por un gran músico como Dominik Wollemweber (Filarmónica de Berlín) ahí te dejo el enlace y verás además que, a su derecha toca el oboe Lucas Macías.
Calor insoportable este principio de Agosto 2026
