GENIOS DE LA MÚSICA Y SUS CURIOSIDADES (POST 8)

¿Creyó alguien que la música, como sublime arte podría estar libre de celos y envidias profesionales?

Miren por favor el texto que NICOLAS SLONIMSKY recoge en su detallado libro: Repertorio de vituperios musicales.

El compositor Tchaikovsky en su diario y en la entrada correspondiente al 9 de octubre de 1886 escribe lo siguiente:

«He tocado la música de ese patán de BRAHMS. ¡No tiene nada de talento, el muy desgraciado! Me molesta que un mediocre ampuloso como él sea considerado un genio. Comparado con él RAFF es un gigante, por no hablar de RUBINSTEIN, que al fin y al cabo es un ser humano vivo e importante, mientras que BRAHMS es una cosa caótica y completamente seca, vacía.»

A pesar de los años transcurridos (137) desde la anotación de Tchaikovsky en su diario mostrando una visceral acritud hacia su colega BRAHMS, hoy, con un lenguaje menos áspero pero cargado de diplomacia siguen produciéndose manifestaciones verbales o escritas entre profesionales del mismo ramo que evidencian a las claras que nos encontramos lejos de esa sociedad utópica en la que la auténtica libertad y cultura velarían por el respeto hacia los demás.

El en el presente caso damnificado BRAHMS, resulta, a tenor de la historia que era excesivamente desconsiderado en público con su colega BRUCKNER al que constantemente, en un tono «chulesco» tachaba de cateto musicalmente hablando.

Tendremos, algún día, arreglo los que nos llamamos humanos?

En la foto P. I. TCHAIKOVSKY

 

¿ MONOTONIZAR NUESTRAS AUDICIONES MUSICALES ?

«Sabio es quien monotoniza la existencia, puesto que entonces cada pequeño incidente tiene un privilegio de maravilla.»

Fernando Pessoa, 1888/1935 en el Libro del desasosiego)

 

La cita, del ilustre portugués, me sirve para enfocar un tema que desde hace más de un siglo se convirtió en excesivamente recurrente en la vida musical, extendiéndose además a todas las clases de músicas aunque me referiré con notoria preferencia a la barroca y a la mal llamada «clásica»

Algunos de los grandes estudiosos de la Historia de la Música, véase Nikolaus Harnoncourt, apuestan que, en los siglos XVII y XVIII los entonces oyentes de música eran más cultos que los de hoy y sobretodo que huían de la monotonización musical: por buenas que fueran las obras que escuchaban, pronto las abandonaban por citar un claro ejemplo la Pasión según San Mateo de BACH que estuvo casi cien años ausente de programa hasta que Felix Mendelsshonn la recuperara, sometiéndose a nuevas sensaciones sonoras con las que disfrutar del arte musical.

Desde hace bastantes años, los profesionales de la interpretación musical, los encargados de confeccionar programas, etc., argumentan que el público de todo el mundo sólo quiere monotonizar sus conciertos, oír lo que tantas veces ha oído ya: Mozart, Beethoven, Chaikovski, etc.; en absoluto queremos arriesgar nuestros oídos a nuevas composiciones, menos aún si se tratara de música atonal o dodecafónica.

Son por tanto los datos estadísticos los que temporadas tras temporadas nos demuestran que somos un público excesivamente conservador.

Y nos vendría bien aunque fuera temporalmente abandonar nuestra monotonía musical adquirida para afrontar como dice Pessoa nuevos incidentes musicales que alegren nuestras vidas conociendo además a otros compositores.

Claro, que esto exige una nueva educación musical que debe comenzar en la vida política y trasladada a las escuelas y universidades para fomentar con un nuevo espíritu la formación musical colocando al ARTE en el lugar que debe corresponderle y no parchear con una disciplina artística cada día más importante como es la música en la vida.

Porque no olvidemos que, pese a la saturación musical que sufre nuestra sociedad en todos los lugares, también cada día más la música se está convirtiendo en una excelente herramienta de trabajo en lugares tan insólitos como: quirófanos, consultas relacionadas con la psique, gimnasios, etc. etc.

No me arrepiento de monotonizar mis escuchas musicales pero como dice Pessoa me resulta muy gratificante encontrar, de vez en cuando, un incidente musical nuevo que me engancha a un compositor hasta entonces desconocido; así me ocurrió hace 50 años con Mahler y aquí sigo enganchado a su obra agradeciendo además al cine su primer encuentro.

(En la foto F. PESSOA)

Caluroso 6 agosto 2023.

 

TEATRALIDAD Y DIRECCIÓN DE ORQUESTA

«El arte de dirigir es saber cuando no se debe molestar a la orquesta»

(Herbert von Karajan)

 

Parece ser que el Teatro es tan antiguo como el tiempo. Ya los primeros hombres llamados «primitivos» dejaron evidencias claras de su uso. Posteriormente, en la cuna de la civilización, ATENAS, y en los siglos V y VI a. de C., se comenzó a darle el rigor artístico que posteriormente sería enriquecido por las diferentes culturas del mundo para llegar a lo que hoy conocemos y lo que nos queda por conocer.

La colaboración y enriquecimiento de disciplinas artísticas diferentes cuando confluyen tampoco es nada nuevo y así lo veo personalmente entre el Teatro y la Música (en este caso concreto la Dirección de Orquesta).

Músicos tan significados como: H. Scherchen, W. Furtwängler, L. Bernstein, H. von Karajan, D. Barenboim, por citar algunos, han hablado y dejado testimonios escritos sobre lo que para ellos es fundamental a la hora de enfrentarse a la Dirección de Orquesta.

Diversas son las cualidades que según ellos deben arropar a quienes tienen el valor de tomar en su mano una batuta para enfrentarse a una orquesta en ocasiones de más de cien músicos.

Pero, ninguno de los citados se acuerda de la teatralidad, que a mi juicio debe acompañar a un Director en sus interpretaciones públicas.

Y, personalmente, siendo un modesto melómano que me acerqué hace bastante tiempo a la música formando parte de un coro, creo firmemente que cierta dosis de teatro es indispensable para los directores que deseen alcanzar notoria excelencia.

Indispensable por doble motivo siempre a mi juicio: porque la teatralidad en el contexto que la entiendo, hace más asequible al público receptor el mensaje que se quiere transmitir y porque para los profesionales que tienen delante en los atriles, igualmente la teatralidad contribuye a vehicular mejor las pretensiones del director sobre la obra en cuestión que se interpreta.

Esta teatralidad encuentra su fundamento en lo gestual, su arma más poderosa ya que los gestos los considero como los cimientos del Teatro.

Y, claro está que, jamás confundiré una teatralidad como la entiendo, con el a veces atletismo vacuo que suelo observar lamentablemente en algunas salas y podios.

Finalizo, a mi juicio califico como positivo el consejo que el Maestro Karajan aporta a la Dirección y con el que inicié el asunto que hoy me ocupó.

Aquí tenemos a mi admirado Bernstein (Leny)  quien jamás se cortaba en emplear recursos teatrales en sus interpretaciones hasta el punto que en ocasiones se dejaba arrastrar por la emoción y se permitía unos leves bailes.

Brutalmente cálido verano del 2023.

 

 

OBRAS QUE MARCAN A INTÉRPRETES Y OYENTES: EL REQUIEM DE VERDI

«Tan solo un genio puede escribir algo así.»

(J. Brahms quien precisamente no era fans de VERDI)

Si cuando traté el Requiem de Mozart aclaré que bajo mi personal punto de vista su existencia se debió a la «vanidad humana», con el de VERDI me atrevo a decir que su origen está en un bello homenaje a la «Amistad».

Sí, porque VERDI que se resistía a componer obras religiosas decidió dedicar este Requiem a su querido amigo Alessandro Manzoni con motivo del primer aniversario de su fallecimiento.

Coincido rotundamente con lo expresado en el periódico alemán Tagesspiegel cuando en 2010, con motivo de la interpretación de este Requiem en la sala Philharmonie de Berlín bajo la batuta de Mariss Jansons decía:

 

«En ninguna otra obra se cruzan los ámbitos de la ópera y el concierto de una manera tan natural como en el Requiem de Verdi. El melodismo, el furor y el sentimiento del teatro musical italiano se ven aquí ennoblecidos con todos los medios sinfónicos de los sonidos corales y orquestales.»

Verdi, tenía que ser fiel a su estilo pese a que se tratase de una obra de iglesia, a ese estilo italiano que le hizo ser adorado y porque no odiado en algunos sectores de Europa, ese estilo es el que sigue arrasando en todos los teatros del mundo a través de sus óperas, con sus arias, dúos, tríos, cuartetos y magníficos cuadros corales.

Existen excelentes versiones de esta joya musical en las redes sociales (youtube) personalmente aconsejo si me lo permiten, las de Leonard Bernstein, Abbado y por supuesto la ya citada en Berlín de Mariss Jansons si bien ésta se encuentra en Digital Concert (plataforma digital de la Filarmónica berlinesa) a la que habría que abonarse para tener acceso al vídeo.

También puede vivir el próximo año 2024 este Requiem, cómo no! en OVIEDO (la Viena musical española ) el 28 de Abril bajo la dirección musical de Lucas Macias, garantizo que vivirá una experiencia musical inolvidable que le marcará para toda la vida como es costumbre de la buena Música.

Me despido con una foto del entierro de VERDI y con la programación del evento citado en OVIEDO.

 

 

OBRAS QUE MARCAN A INTÉRPRETES Y OYENTES: LA GRAN MISA DE MUERTOS DE BERLIOZ

 «Si me viera amenazado de ver quemar mi obra entera salvo una partitura, pediría el perdón para la Misa de difuntos»

(HECTOR BERLIOZ)

No dudó BERLIOZ en calificar su Requiem como su obra favorita a pesar de su amplia producción musical. Este Requiem que a él le gustaba llamar Gran Misa de Muertos, no fue en absoluto una cuestión de fe, su autor no era creyente. Importan en el mundo del arte las creencias? Pienso que muy relativamente porque al artista lo que le interesa es la pura esencia del ARTE.

En 1837 el gobierno francés le encargó la obra, hecho que provocó una de las muchas discusiones entre Berlioz y Cherubini, este último pretendía que alguna de sus misas se usara para la ceremonia del gobierno. Se le prometió a Berlioz como asignación por el Requiem 3.000 francos que luego se negaron a pagarle y temiendo un escándalo decidieron entregarle por fin un cheque.

 

La amplitud del espacio, lugar del estreno de la obra, permitió a Berlioz despacharse a gusto con la plantilla instrumental y el coro a saber: 108 cuerdas, 4 flautas, 2 oboes, 2 cornos, 4 clarinetes, 12 trompas, 8 fagotes, 4 grupos de metales y una amplia percusión; un coro formado por 210 personas y un tenor solista.

En su Requiem, predomina la expresión de sentimientos extremos. Su Tuba mirum provoca una conmoción sensorial tratando de reflejar con el mayor realismo posible el fin del mundo y el Juicio Final.

Ponía especial énfasis en los cambios continuos emocionales de su Requiem buscando en el público sentimientos encontrados y contradictorios.

Si, después de esta breve reseña te muerde la curiosidad por conocer la obra, en YouTube tienes, a mi juicio, una buena versión que Gustavo Dudamel interpretó como recuerdo al maestro Claudio Abbado.

Anímate que no te dejará indiferente!

Primavera 2024

 

OBRAS QUE MARCAN A INTÉRPRETES Y OYENTES: El REQUIEM de MOZART

Dando por veraces las investigaciones históricas que recogen en su extraordinario libro JEAN y BRIGITTE MASSIN: «MOZART», podemos afirmar con absoluta seguridad que el REQUIEM es producto y vino al mundo por ello a consecuencia de la vanidad humana, esa vanidad, casi siempre de connotaciones negativas, pero que paradójicamente, a veces, tiene efectos positivos ya que en este caso nos legó una Obra Maestra.

Sí, porque fue un encargo hecho a MOZART por el conde FRANZ von WALSEGG zu STUPPACH quien se las daba de compositor y habiendo fallecido su esposa pretendía estrenar el REQUIEM como obra suya en el aniversario del fallecimiento de su mujer dirigiéndolo además personalmente. Y de ahí su misterioso encargo enviando a la negociación con MOZART a su intendente LEUTGEB para que nadie supiese el origen del comprador de la obra y así adjudicársela como suya.

Inoportuno en el tiempo (julio a noviembre de 1791) fue este «vanidoso» encargo que se le hizo a MOZART a pesar de la necesidad que tenían de recursos económicos toda la familia.

Pero, ¿por qué? inoportuno el encargo:

Porque en las fechas citadas la enfermedad de MOZART avanzaba a gran velocidad, los médicos que le atendían daban pocas oportunidades de vida a corto plazo.

Porque profesionalmente, en las mismas fechas, MOZART se encontraba expectante con el estreno en Praga de su ópera: La clemencia de Tito, ocurrida el 6 de septiembre 1791 en el Teatro Estatal de Praga y cuyo veredicto crítico fue un sonado fracaso que le sumió en una depresión más añadida.

Porque el 30 de septiembre en Viena estaba previsto el estreno de la última ópera de toda su producción: La Flauta mágica que fue dirigida por MOZART y esta sí que fue un éxito rotundo vigente hasta la época actual.

Porque sus hermanos masones de Viena, le apremiaban para que terminase la cantata Elogio de la amistad con destino a la inauguración de un nuevo templo que tendría lugar en noviembre 1791.

Porque su hermano masón Stadler (famoso clarinetista de la época) le urgía también para que finalizase su concierto para clarinete y orquesta; otra gran joya musical que posteriormente utilizaron como música de fondo de la película Memorias de Africa.

 

Con estos condicionantes, no es lógico tildar de inoportuno un encargo artístico que pretendía además usurpar la personalidad de su autor?.

Puede que MOZART así lo creyera también y por ello no le concediera al REQUIEM la urgencia que para el conde WALSEGG tenía su encargo.

La vida no concedió a MOZART el privilegio de terminar el REQUIEM ya que, a la una menos cinco de la madrugada del día 5 de diciembre de 1791 murió, dejando finalizados: el requiem, kyrie, dies irae, tuba mirum, rex tremende, recordare y confutatis. El resto de la obra, con expresas indicaciones de MOZART, fue acabado por su alumno Süssmayr así como la orquestación en su conjunto.

El REQUIEM se estrenó en Viena en 1792 atribuyéndose a MOZART su composición pero no obstante, el conde WALSSEGG lo hizo ejecutar el 14 de diciembre de 1793 como si fuera su obra con los músicos de su capilla.

¿Consumada la vanidad?

Puede que sientas necesidad de volver a escuchar el REQUIEM, si así fuera en youtube dispones de excelentes versiones pero, si prefieres hacer turismo en la bellas ciudad de GRANADA ( Viena musical andaluza) se interpretará el 22 de marzo con arreglo al programa que se adjunta.

 

 

 

«AH, HE VIVIDO PARA NADA»

«Ah, he vivido para nada»

 

Abril 1911, trasladado a París desde Nueva York debido a tu lamentable estado de salud, murmurabas en presencia de tu esposa ALMA: «Ah, he vivido para nada»

Lo siento, querido GUSTAV, en esta ocasión no puedo compartir tu frase consciente del momento que atravesabas al pronunciarla ( a escasos días de tu muerte el 18.5.1911 en tu Viena).

Para muchos, entre los que me enorgullece contarme, has vivido para glorificar lo que más querías en la vida: la MÚSICA, aunque el éxito te llegase demasiado tarde. Tus predicciones sobre este asunto se han cumplido con creces pero 50 años más tarde; pocas ocasiones te concedió la vida para saborear el éxito que te ofrecieron en Munich (crítica y público) el 12.9.1910 con tu 8ª sinfonía la llamada de los mil.

Has vivido igualmente para dar al género de la Ópera el gran impulso que necesitaba para hacerla más humana y creíble evitando su anquilosamiento.

Has vivido también para sufrir, sí mucho sufrimiento querido GUSTAV: las excesivas muertes que te tocó soportar, la más importante y grave la de tu hija preferida (la mayor), para sufrir la homofobia de enemigos a causa de tu ascendencia judía, para soportar las viscerales críticas llenas de ofensas personales sobre tus trabajos de composición.

Has vivido igualmente para amar la naturaleza dedicándole especial atención durante tus vacaciones estivales, para tener una gran amistad con el pastor FARKAS quien muchas mañanas en las cimas de las montañas con su ganado, además te endulzaba la vida con el sonido de su caramillo; para cultivar la amistad de personas entregadas a tu personalidad: Natalie Bauer-Lechner, Bruno Walter, Alfred Roller, R. Strauss, J. Brahms, A. Bruckner, etc.

Para amar y sufrir con similar intensidad con tu esposa ALMA y, para dejar a la posteridad un sustancioso catálogo de obras musicales que hoy atraen a miles de personas a los más grandes auditorios deseosas de vivir tus experiencias sonoras en ellas recogidas y que nos hablan de sentimientos personales, de relaciones con la naturaleza, del más allá, en definitiva: de la vida y de la muerte.

 

 

GENIOS DE LA MÚSICA Y SUS CURIOSIDADES (POST 7)

Con 13 añitos, YEHUDI MENUHIN (famosísimo violinista y director de orquesta del siglo XX) tocó en Berlín a BACH, BEETHOVEN y BRAHMS acompañado en la ocasión de la Filarmónica de Berlín con Bruno Walter en la dirección.

Finalizado el concierto y estando entre el público ALBERT EINSTEIN, éste se dirigió a MENUHIN y le dijo: «Ahora sé que hay un Dios en el cielo.»

Vuelvo a ROSSINI que al margen de su música era un personaje que protagonizó numerosas anécdotas curiosas y simpáticas: un día de bajísima temperatura se metió en la cama para amortiguar el frío, se puso a escribir una obertura de una ópera que traía entre manos y de pronto se le cayó el papel debajo de la cama conteniendo más de medio trabajo, tomó otro papel nuevo y comenzó como si nada hubiera pasado.

Su pasión por la gastronomía que además cultivaba, le hizo llorar cuando en un viaje por barco se le cayó por la borda un pavo trufado que había preparado.

Sus numerosos fans parisinos decidieron hacer una colecta para encargar una estatua del compositor y colocarla en Paris. Cuando reunieron 80.000 francos fueron a comentarle la idea y ROSSINI les contestó: «cuando tengáis 100.000 francos me los entregáis a mi y yo, todos los días iré a ponerme en el pedestal un buen ratito.»

DE ESTRENARSE INCOMPLETA (siglo XX) A INTERPRETARSE SISTEMÁTICAMENTE COMPLETA (siglo XXI)

«Cuando se escribe una obra de estas dimensiones, una obra que refleja toda la creación, uno se convierte, por así decirlo, en un instrumento del universo.»

(GUSTAV MAHLER)

 

Como es costumbre en tí, apreciado Mahler, cuando abres la boca casi siempre la clavas. Son muchísimas tus predicciones y afortunadamente para tí, siempre cumplidas.

Nadie en el mundo antes de 1895 había escrito una sinfonía que durase 100 minutos, con tu Tercera te conviertes en la excepción sinfónica de aquellos tiempos.

Hubo un momento de tu vida, cansado de tanto fracaso según los críticos de la época que tuviste la osadía de decir: «llegará el día en que mis sinfonías llenarán auditorios con miles de personas.» Ese día hace bastante tiempo que llegó y se quedó porque hoy por hoy anunciarte en la fachada de una sala de conciertos es motivo para que las localidades se agoten en cuestión de minutos.

En febrero 2010, como preludio de los actos del primer centenario de tu muerte (15/5/1911) tuve la fortuna de oír-ver tu Tercera sinfonía en un marco que a tí, personalmente, te encantaba: la sala Concertgebouw de Amsterdam (catedral de la acústica por excelencia) y fue tan impresionantemente positiva la sensación que recibí que desde entonces me tienes atrapado hasta el punto de parecerme corta. Cierto es y lo sabes porque lo viviste con la Royal Concertgebopuw Orchestra que, aquellos músicos tan prestos y eficaces para interpretar tus obras siguen en la actualidad en la misma línea de profesionalidad y exquisita musicalidad.

A estas alturas, habrá deseosos de conocer de qué va tu Tercera sinfonía y para ello el que mejor lo puede explicar es su autor que eres tú: en una carta que escribiste a tu amante Anna von Mildenburg le decías:

«¡Mi sinfonía será algo que el mundo todavía no ha escuchado! ¡Toda la naturaleza encuentra en ella una voz para relatar algo profundamente misterioso, algo que tal vez únicamente presintamos en sueños! Te diré que ciertos pasajes casi me asustan. He llegado a preguntarme si realmente había que escribirlos.»

Claro que había que escribirlos querido Gustav aunque le pesara a muchos de los que te rodeaban, tú, mejor que nadie sabías que todo arte tiene que evolucionar y tus obras, todas, son una constante evolución que rompieron con los moldes anteriores a tu presencia.

La estrenaste en Berlín, el 9 de marzo de 1897 y tu, personalmente la dirigiste pero únicamente los movimientos: segundo, tercero y sexto. Se cuenta que los silbidos que recibiste casi consiguen apagar los débiles aplausos y, al día siguiente la prensa alemana te tildó de farsante, sin imaginación ni talento e incluso y cómo no! de judío.

En 1902 en Krefeld fue interpretada pero ya íntegramente (los 6 movimientos) y fue el adagio y misterioso final (titulado: Lo que nos dice el Amor) el que conquistó a toda la audiencia, esos 30 minutos finales que personalmente a mí igualmente me conquistaron en la sala del Concertgebouw sin poder, hasta la fecha, salir de esa conquista que me hiciste.

Escrita para gran orquesta, en las voces una Mezzo, coro de niños y coro de mujeres y un solista de excepción instrumental el posthorn que junto al primer trombón tienen un papel impresionante.

Dotaste a tu magna sinfonía de 6 movimientos con sus correspondientes títulos: «Lo que me dicen las rocas», «Lo que me cuentan las flores del prado», «Lo que me cuentan los animales del bosque», «Lo que me cuenta la noche», «Las campanas matinales» y «Lo que me dice el Amor».

Anécdota verídica: «Gustav invitó a un amigo a la interpretación de su Tercera y fue a la estación de tren a recoger a su amigo, cuando éste bajó del tren, quedó alucinado por la belleza de la naturaleza del lugar; Mahler le dijo: en mi Tercera sinfonía encontrarás todo esto así que vamos.»

Dedico este post a Macias Navarro porque en 10 meses tendrá la oportunidad de enfrentarse a esta obra en dos ocasiones diferentes: la primera el 12 de agosto 2023 en Lucerna actuando con su orquesta como primer oboe (Orquesta del Festival) de la que es solista desde 2006 y la segunda el 28 de junio 2024 en Oviedo dirigiendo a la OSPA/OVIEDO FILARMONÍA

Existen excelentes versiones algunas en youtube, personalmente me encantan las de Bernstein con Viena Filarmonic, Abbado con la Festival de Lucerna y Mariss Jansons con la Royal Concertgebouw Orchestra.

Caluroso julio 2023

 

 

 

 

 

 

MAHLER Y EL PERFECCIONISMO SIN LÍMITES

«Para estar donde hay que estar hay que ser un eterno aprendiz.»

(Gustav Mahler)

La frase inicial, en boca de MAHLER, lo dice todo sobre el asunto que hoy me ocupa.

Pero, sobre su incansable y permanente búsqueda de la mayor perfección posible en música, fueron muchos los que se pronunciaron dejando además claros testimonios.

Su asistente y amigo Bruno Walter, la famosa soprano de la época Anna Mildenburg, toda la plantilla de la Filarmónica de Viena, su escenógrafo Alfred Roller y hasta su propia esposa Alma por citar algunos más importantes.

Tuvo Mahler durante toda su vida tan interiorizado su alto concepto de la perfección artística que en ocasiones llegó a jugarle malas pasadas, una de las más sonoras fue recogida por el entonces racista: DEUTSCHE ZEITUNG ( el periódico alemán) que lo denunciaba así:

«Parece ser que Beethoven tenía poco talento para la orquestación porque escribió la obertura Coriolano sin clarinete en Mi bemol, de modo que Mahler lo escribió por él… Si, el señor Mahler quiere hacer correcciones , que se las haga a músicos judíos pero que deje a nuestro Beethoven en paz.»

En aras de su concepto de perfección, Mahler escribía en sus partituras muchas anotaciones en lenguaje extramusical para aclarar a los músicos las ideas que deseaba transmitir a las futuras audiencias.

Con la misma finalidad y desde que fue nombrado máximo responsable de la Opera de Viena (finales de 1900) llevó a la práctica infinidad de innovaciones que poco a poco fueron calando pese a ciertas críticas en las sensibilidades de los públicos

Y estas novedades fueron más allá de las representaciones operísticas : hacia el público que asistía a las mismas que dicho de paso casi siempre eran los mismos, no les permitía la entrada en sala una vez comenzada la función, tenían entonces que esperar al próximo entreacto evitando así molestias y ruidos. Prohibió a las voces solistas la práctica de la «cloque» ( dar dinero o entradas gratis a cierto público con el fin de que aplaudieran las intervenciones de los personajes más protagonistas) en momentos claves de la trama y para que el resto del público se uniera a ellos.

La gran mayoría de sus sinfonías eran objeto de constantes revisiones que, a su entender, mejoraban sustancialmente el resultado final de las mismas.

Mandaba construir bajo su vigilancia y control instrumentos de percusión (campanas, cajas de madera, etc.,) que sirvieran a sus ideas musicales conformes a su criterio expresivo.

Mahler era muy exigente consigo y con todos sus colaboradores, como judío decía al respecto: » Que por ser judío se le exigía y se esperaba de él mucho más que a cualquier otra persona.» También en cierto momento espetó: » Tendré que sacudirme primero el polvo de la tierra, antes de que se me haga justicia. Soy, según la expresión de Nietzsche, un hombre que no se corresponde con su tiempo. Esto es válido sobre todo para la clase de obras que hago.»

Acabo, en youtube dispones de muchos trabajos suyos interpretados por excelentes profesionales, no pierdas tiempo y disfrútalos!

Invierno 2022.