GUSTAV MAHLER

“La Música es el lenguaje del alma”
(Henry Wadsworth Longfellow)
Bajo el título: Tragedia y enigma, con la interpretación de la sexta de MAHLER durante los días 21 y 22 de mayo se cierra un miniciclo MAHLER que ha tenido lugar en Sevilla durante la temporada 25/26. Para acompañar esta trágica obra, con acierto se programaron cuatro conferencias por expertos reconocidos del país.
Y, este es el motivo que me ha impulsado a volver a mi estimado Gustav.
Me resulta difícil creer que exista alguien que jamás haya sido tentado para hacer una predicción futura, ni siquiera en tono de broma.
Pero, en esta vida, hay y hubo personas próximas a la adicción por las predicciones.
Estas personas, indudablemente reúnen características psicológicas muy particulares y requieren para su diagnóstico un profundo estudio psicológico/psiquiátrico.
Uno de ellos, es mi admirado Gustav Mahler a tenor de su historia personal y artística.

Muy pronto ya dijo: “Soy tres veces apátrida, bohemio en Austria, austriaco entre alemanes y judío en el mundo.”
Su frase, a mi juicio, dice ya algo de su ajetreada vida mental pero aquí no termina la cuestión.
Conocer la muerte de ocho de tus catorce hermanos y el suicidio de Otto a edad adulta y siendo además el que más posibilidades musicales tenía marca para toda la vida y esa “marca” es natural que permanezca presente en todas las actividades de tu vida incluyendo la profesional/artistica. Por si esta ración mortífera que recibió desde pequeño fuera poco, le tocaría conocer la más grande de todas: la muerte de su hija mayor Putzi de cinco añitos a consecuencia de difteria, una enfermedad que a principios del siglo XX arrasaba por el mundo y que personalmente padecí en 1950 pero aquí sigo para contarlo.
Durante los intentos por salvar a su hija, parece ser que en tono de broma rogó al doctor que atendía a la pequeña que le practicara un reconocimiento a él y mira por donde le encontró una gravísima afección cardíaca que le aseguraba una vida muy corta además de limitaciones físicas para el resto de su vida, algo que para un enamorado de la naturaleza suponía un desastre de considerable magnitud.

Esa es la lamentable frase que repetía en 1909, pero le echaba valor y seguía componiendo y dirigiendo.
Por si su mochila de infortunios estuviera corta, en 1907 se ve obligado a abandonar la dirección de la Ópera de Viena (a la que tanto prestigio concedió) por las constantes críticas que recibía a consecuencia de ser judío aunque para el cargo se hizo católico.
En 1907 su vida sentimental con Alma (su esposa) entra en profunda crisis hasta el punto de llegar a descubrir la infidelidad de ella con un joven arquitecto llamado Walter Gropius.
Este último acontecimiento le obligó a solicitar una entrevista a Sigmund Freud que se llevó a cabo el 26 de agosto de 1910 en la ciudad de Leiden (Países Bajos) pero ya era demasiado tarde para poner remedios al matrimonio.
Con esta maleta, repleta de muertes y profundos desagravios, tocado en lo mental pero a la misma vez sereno seguía conservando esperanza en un mundo cuyo eje central era el Amor.
Como mahleriano de medio siglo tras el, opino que en sus composiciones también existen esas predicciones en forma de notas; unas veces impregnadas de tristeza y desesperación y otras llenas de sana esperanza en el futuro por una vida mejor.
Prueba de mi argumento la tengo en la canción (lieder) con letra del poeta Ruckert a la que puso música titulada: “Perdido por el mundo” cuya traducción dice:
He venido a estar perdido para el mundo,
en el que sin embargo tanto tiempo derroche;
!hace tanto que no oye hablar de mi,
que bien puede creer que he muerto!
Me trae sin cuidado si me tiene por muerto.
Tampoco puedo negarlo en absoluto,
pues realmente estoy muerto para el mundo.
!He muerto para el bullicio del mundo y descanso en un lugar apacible!
!Vivo solo en mi cielo, en mi amor, en mi canción!
Por si la curiosidad te da un pellizco, te dejo enlace para que puedas disfrutar de la canción en interpretación de Magdalena Kozena, Orquesta del Festival de Lucerna y Claudio Abbado
http://www.lucernefestival.ch/en/shop/DVDs/lfo_abbado_kozena_mahler_no_4_rueckert_lieder
Elegí la frase inicial por coincidir con mi pensamiento sobre la Música; para MAHLER eso era también la Música: “el lenguaje del alma” y por ello sus composiciones están cargadas de intimismo pese a que algunos lo criticaron por ello.
Finalizando primavera 2026
