EL ECLIPSAMIENTO PROFESIONAL O ARTÍSTICO

Es posible que sea Ud una de esas escasas personas que desde su infancia haya tenido claro su futura profesión.

También es posible además, que Ud siempre pensó ser de los mejores en su temprana elección profesional y para ello, con una pasión impresionante trabajó con toda intensidad y sin descanso por conseguir su preciado objetivo.

Cuando llegó ese momento oportuno de tomar el «tren» porque Ud estaba en la estación adecuada y con sus «maletas» hechas, comienza a desempeñar su ilusionante profesión.

Se percata muy pronto, porque Ud es además un excelente analista social que en ese mundo profesional que eligió es eclipsado por otras personas con mayores habilidades y que por mucho que se esmere jamás llegará a igualarlas.

Ante el escenario narrado existen varias respuestas, algunas de resignación y otras de imaginación como la protagonizada por el compositor vienés FRANZ SCHUBERT (1797/1828).

Durante su corta vida (31 años) SCHUBERT sufrió triple eclipsamiento artístico de: HAYDN, MOZART y por si fuera poco de BEETHOVEN.

Pero SCHUBERT supo abrirse su hueco en el mundo de la composición, decidió especializarse en obras para voz y acompañamiento de piano (lieders que llaman en Alemania) colocándose, desde entonces y hasta hoy, en la cima del género sin que nadie le haya superado en ese terreno.

Concluyo con Ernesto Pérez de Zúñiga y su libro «La fuga del maestro Martini» cuando dice: «la partitura del mundo la escribimos y emborronamos todos. Hay esperanzas mientras sepamos esto.»

Invierno 2021.

LA TRINIDAD MUSICAL DE 1685

«No es necesario que la música haga pensar a las personas…bastaría con que las hiciera escuchar.»

(Claude Debussy)

En música, como en la vida también hay fechas determinantes que pueden suponer el inicio de nuevos caminos para el progreso humano y del arte.

Y, en este sentido 1685 vio nacer a lo que personalmente llamo en la presente ocasión su «trinidad musical» que provocó una revolución que perdura hasta nuestros días.

Haendel 23 de febrero

Bach 21 de marzo

Scarlatti 26 de octubre

En este orden, el citado año dio al mundo estas tres figuras de la música que, con gran talento y pasión, cambiaron el panorama musical que les antecedía propiciando un salto adelante que sigue vigente en nuestros días.

No entraré en batalla sobre quién fue más importante porque cultivaron estilos diferentes que imposibilitan la comparación, no obstante si alguien desea entrar en ese terreno se quedará con su propia subjetividad.

De los tres músicos, el más longevo fue Haendel que vivió 74 años, teniendo en cuenta aquellos tiempos podría afirmarse que tuvo larga vida pese a sus graves dolencias. También Haendel puede que hubiera sido el más popular dadas las características de su música, como ejemplo valga la siguiente anécdota histórica:

«Su música para los Reales Fuegos Artificiales consiguió reunir en el centro de Londres a doce mil personas que abonaron cada una dos chelines y medio por asistir al ensayo general.»

Y, todo lo anterior sucedió en 1749 cuando la música comenzaba a salir de los templos religiosos y de los salones de la alta aristocracia a los que asistían unos invitados muy restringidos y poco populares. Podría entonces afirmarse que comienza en Londres (siglo XVIII) ese largo recorrido que hoy tienen los macro-conciertos al aire libre? Yo, así lo creo y finalizo además afirmándome con Debussy que muchos profesionales de la música cuando la interpretan en orquestas también encuentran dificultades para escucharse y de esto saben bastante los directores de orquestas, seguro que si se empeñaran en escucharse los resultados finales serían notablemente diferentes a los que presenciamos en muchos conciertos.

Otoño 2021

NOTAS, QUE CUENTAN HISTORIAS

«Dos notas musicales, juntas, deben contar una historia.»

(Daniel Barenboim)

Si, con toda su pesada mochila de experiencia profesional-musical (excelente pianista y director de orquestas) Barenboim sintetiza gran parte de su filosofía musical con tan escueta frase, podría decir yo, como aficionado, que una obra sinfónica de duración aproximada en su ejecución de 70 minutos debería contar una gran historia teniendo en cuenta la ingente cantidad de notas musicales que contiene.

Esto, es lo que sucede con la 11ª sinfonía de Dmitri Shostakovich titulada «Año 1905» por su autor y escrita en la tonalidad de sol menor.

Pero, ¿qué ocurrió en su país un año antes del nacimiento de Dmitri?

El 22 de enero de 1905, reinando el Zar Nicolás II, una multitud pacífica integrada por campesinos y obreros con sus respectivas esposas e hijos, decidieron entregar, repito, pacíficamente un escrito al Zar con el fin de que se estudiase la posibilidad de mejorar sus condiciones de vida en lo económico ; la respuesta inmediata a tan noble aspiración fue la carga por soldados de infantería y tropas cosacas matando a cerca de dos mil personas muchos de ellos mujeres y niños inocentes.

En 1957, con 51 años de edad, finalizó Dmitri Shostakovich su 11ª sinfonía destinada a la celebración del 40º aniversario de la Revolución de Octubre otorgándosele por tan excelente trabajo el Premio Lenin.

Emulando lo que en ocasiones hizo su admirado Mahler, Dmitri programó su 11ª sinfonía dotando de títulos cada uno de sus cuatro movimientos:

1) ADAGIO (La plaza del Palacio)

2) ALLEGRO (El 9 de Enero) fecha conforme al calendario de su país en la que sucedieron los hechos

3) ADAGIO (In memoriam, el recuerdo eterno)

4) ALLEGRO NON TROPPO (Alarma)

La esencia de los motivos musicales en los movimientos son canciones populares marcadas por gran emotividad para el pueblo. Personalmente, de mis diversas audiciones destaco el precioso motivo del Adagio (In memoriam) que inician en piano las violas y, finalizando el Allegro non troppo, el gran solo del Corno Inglés que encara en forma de lamento el tema principal.

La sinfonía, a lo largo del tiempo, se ha prestado a diversas opiniones y entre ellas la de Rostropovich: «Es un requiem por todas las revueltas reprimidas». También hay quienes piensan que esta sinfonía es más una reflexión sobre los hechos que una descripción de los mismos.

De todas formas, si lo deseas, tienes una excelente oportunidad de acercarte a ella para elaborar tu personal criterio.

Otoño 2021

EL CEREBRO, EN MODO FISIOLÓGICO, ES AGRADECIDO CON LA MÚSICA.

EL CEREBRO, EN MODO FISIOLÓGICO, ES AGRADECIDO CON LA MÚSICA

«La música es el lenguaje que me permite comunicarme con el más allá».

(Robert Schumann)

Hace bastantes años los neurólogos de los países avanzados científicamente, comenzaron a investigar sobre Cerebro-Música.

De los casos ocurridos y estudiados entre afectados de encefalitis por herpes, muchos de ellos sucedidos a profesionales de la música, llegaron a la conclusión de que la memoria se organiza de diferentes maneras en el cerebro pero que los recuerdos musicales son independientes de las estructuras del lóbulo temporal medial: hablando coloquialmente, el cerebro humano parece ser que ha guardado una deferencia a todo lo relacionado con los recuerdos musicales, alojándolos y protegiéndolos en lugares diferentes a las otras tareas cotidianas vividas.

Esto, explica que la gran mayoría de afectados por estos trastornos sean incapaces de recordar las secuencias cotidianas y en cambio recuerden e incluso interpreten con instrumentos o con la voz cualquier melodía de una complicada sinfonía de Beethoven por citar un ejemplo.

Si la naturaleza, a través del cerebro, ha querido tener este agradecido gesto con la música, ¿ cómo vamos a obviarlo los humanos ?. Los que padecen alzheimer, hoy que se celebra el día Mundial de la enfermedad,seguro que lo agradecen aunque no sean conscientes de ello.

Puede, que el romántico Schumann, intuyendo este beneficio del cerebro con la música, decidiera expresarlo a su forma y por ello comencé con su cita.

Verano 2021, asistiendo al final de la 5ª ola pandémica.

REALMENTE, ES LA MÚSICA UNA EXPEDICIÓN A LA UTOPÍA?

En mis lecturas relacionadas con la música, suelo tomar nota de aquellas citas o textos que despiertan mi personal interés; así lo he venido haciendo siempre pero, en la ocasión, reconozco el fallo de haber omitido tomar nota de la ubicación del texto que sigue así como de su autor. Pido disculpas a quien por ello pueda verse afectado.

El texto dice:

«El verdadero poder comunicativo de la música, reside en el hecho de que comunica algo que puede ser modificado con cada nueva audición, algo que cambia al ritmo de los cambios de contexto, de los cambios sociales. En este sentido, la música es una expedición a la utopía, claro está, que a la utopía de nosotros mismos.

El individuo dota de significado a la melodía, o la canción, en función de sus marcos de referencia culturales.»

Efectivamente, como ocurre con la lectura, a medida que releemos un texto encontramos nuevas riquezas en su contenido por ello, cada nueva audición que practiquemos en una obra musical será origen de sensaciones nuevas antes no percibidas. La historia de la interpretación musical está llena de casos en los que esto se cumple pese a la madurez de sus protagonistas.

Y, por ello entiendo y coincido en que la música sí, es una expedición a la utopía que en un momento dado, según el contexto temporal, emocional, cultural, etc., podamos hallarnos inmersos.

Esta cualidad que posee nuestro arte, a mi entender, lo hace único o exclusivo dado que no suelo encontrar en otras especialidades artísticas.

Por último, también creo que somos los oyentes los que damos significados a los sonidos en forma de melodías y armonías que llegan a nuestros oídos, malgastando en consecuencia el tiempo en encasillar los mensajes sonoros que nos quieran transmitir los compositores.

La utopía musical es tan personal e intransferible que estará con nosotros toda la vida para mejorar nuestra felicidad, un detallazo más que nos reserva la MÚSICA.

Mucha razón tenía OSCAR WILDE cuando espetó lo arriba enunciado.

Verano pandémico en 5ª ola del 2021.

SÍ, YA ES POSIBLE!

Corría 1991, Andalucía se acicalaba en diferentes frentes para recibir esa gran oportunidad de la EXPO-92.

En este contexto, le tocaba el turno por fin!, a la música. Se remozaban viejos teatros, se construían nuevos auditorios y urgía dar contenido a los mismos.

Era pues necesario crear las orquestas sinfónicas, al menos en las capitales andaluzas más solicitadas por el turismo cultural: Sevilla, Málaga, Granada y Córdoba.

Movido por mi pasión a este arte, acudí a pruebas públicas en las que se seleccionaban a los músicos; mi decepción fue evidente al comprobar con tristeza que nuestros músicos españoles (salvo raras excepciones) no daban la talla y por consiguiente los extranjeros copaban casi todos los atriles.

Pero, han transcurridos 30 años y la tónica (nunca mejor dicho) ha cambiado: son los españoles y especialmente los andaluces los que ocupan los mejores atriles de las más importantes orquestas europeas.

Por ello, afirmo con rotundidad y puedo demostrarlo con hechos que: «ya es el momento de dar el paso hacia la creación de la OCA (Orquesta de Cámara Andaluza).

Nuestra joven cantera de profesionales músicos se alza en la actualidad con los primeros premios de los más importantes concursos musicales que se celebran por la geografía mundial en cualquier modalidad instrumental.

Con estos privilegiados triunfadores, habría que dar luz a este proyecto musical de gran excelencia artística que permitiera a nuestra Andalucía pasearse con respeto y dignidad por las mejores salas de Europa y, de paso, mostrarnos a los andaluces las bondades del trabajo bien hecho y nuestras potencialidades cuando se nos dan oportunidades.

Me consta, que en este grupo de virtuosos hay líderes capaces de aglutinar y hacer realidad esta posible OCA pero, sería necesario también el amparo de nuestras autoridades culturales para: ceder infraestructuras, algún apoyo económico, gestión administrativa, etc., etc.

No debe entenderse el proyecto como el de una orquesta convencional; se trataría de una formación puntual y esporádica con escasos conciertos anuales para no perjudicar la vida profesional y cotidiana de sus componentes; habría que poner especial énfasis al seleccionar sus escenarios de actuaciones ya sean andaluces o del resto del mundo. Un claro ejemplo a emular sería el fundado por Abbado en 1997, la MCO ( Mahler Chamber Orchestra ) que con el tiempo y calidad que atesora se ha convertido en un proyecto permanente y definitivo que recorre la geografía mundial.

Será poco probable que nuestros representantes políticos actúen en favor de esta iniciativa haciéndola realidad porque la Cultura siempre es el furgón de cola en este país, pero, los que amamos la música debemos seguir insistiendo en la medida de nuestras posibilidades porque Andalucía y sus gentes lo merecemos y también tributamos para hacerlo realidad.

En la foto el granadino RAMÓN ORTEGA QUERO.

Invierno 2022.

LA BELLEZA ARTÍSTICA, ¿tiene valor intrínseco?

«El artista es la mano que, mediante una tecla determinada, hace vibrar el alma humana.»

(Wassily Kandisky)

El Washington Post, contando como aliado en la ocasión con el famoso violinista estadounidense JOSHUA BELL, llevó a cabo un experimento relacionado con el enunciado del presente post.

Tres días antes de la prueba-experimental, el laureado violinista BELL, había comparecido en el Boston Symphony Hall y a pesar de los altísimos precios de las entradas (100 dólares las más baratas), se registró un lleno absoluto.

El día señalado, aparece en L´Enfant Place el virtuoso violinista con ropaje informal: vaqueros, camiseta de manga larga y gorra; coloca la funda de su instrumento en el suelo (imitación de músico callejero) y comienza a interpretar la chacona de una partita de Bach, el Ave María de Schubert así como otras composiciones populares.

Tocó durante 43 minutos, se contabilizó el pase por el lugar de 1097 personas, se detuvieron a escucharle 7, contribuyeron con monedas 27 recaudando en total 32 dólares y 17 céntimos; sólo una señora mayor le reconoció y charló con el artista un ratito.

Después de esto, los expertos del rotativo concluyeron: hoy el arte se ha convertido en un producto cuyo valor intrínseco no es evidente y, por tanto, el valor que le asignamos depende del contexto en que esté y, de su precio.

Personalmente opino, que el dictamen del rotativo no puede generalizarse a todas las poblaciones ya que observo aspectos en el proceso que pudieron contaminar las conclusiones definitivas. Sí, es cierto, que para muchas personas el precio de la obra de arte puede sesgar su valor pero esto último no debe extrapolarse a la generalización.

Más bien, coincido con el pintor ruso Kandisky cuando manifiesta que el auténtico artista es el que consigue, con su obra, hacer vibrar el alma humana.

Me encantaría conocer vuestra opinión y sugerirles, como siempre, que en youtube tienen suficiente material audiovisual para conocer a este magnífico violinista.

BIZET, SU CARMEN Y… SEVILLA

«Es frecuente en Música no disfrutar de la popularidad y el éxito artístico hasta que hayas fallecido.»

(Anónimo)

Resulta frustrante que ocurra pero lo expresado por el anónimo no es caso raro y eso es lo que le ocurrió al gran pianista y compositor GEORGES BIZET que se lo llevó la vida a los 36 años de edad como consecuencia de un ataque al corazón.

CARMEN, su ópera más popular (hay quienes hasta en la ducha la cantan) se estrenó en Paris el 3 de marzo de 1875 y justo a los 3 meses (3-6-1875) fallecía Bizet posiblemente muy preocupado por el tremendo fracaso que supuso su estreno tanto para el público como para la crítica.

Y ese mismo año pero en octubre, se estrenó en Viena con rotundo éxito de público y crítica comenzando de este modo una carrera de popularidad que llega a nuestros días pandémicos.

Todos sabemos que la trama de su obra se desarrolla en SEVILLA, una ciudad que me da la impresión no saber sacar partido a todos los compositores que han escrito óperas teniendo como marco la bella ciudad andaluza, confío, no obstante que algún día surgirán gestores que sepan sacar jugo a este diamante.

SEVILLA, cuyo Teatro de la Maestranza se encuentra cumpliendo sus primeros 30 añitos, ha querido celebrarlo con una programación especial en la que se encuentra CARMEN. Esta magnífica obra ya es conocida por el Teatro dado que en el célebre 1992 (Expo) 24, 28 Abril y 2 de Mayo se representó con un reparto excepcional: Plácido Domingo (Director Musical), Teresa Berganza y José Carreras entre otros.

Ahora, vuelve una CARMEN (si la COVID) lo permite, no tan llena de primeras figuras pero con una enorme ilusión y con un Teatro mutilado aforísticamente a consecuencia del virus.

Por cierto y termino, la MUSIC TRADE REVIEW de Londres afirmaba en 1878 con motivo del estreno de CARMEN:

Si fuera posible imaginarse al mismísimo Satanás escribiendo una ópera, sería de esperar que el resultado se pareciese bastante a CARMEN.»

Los críticos de aquellos tiempos eran excesivamente conservadores y moralistas.

Primavera pandémica 2021

en la foto Georges Bizet que nos regaló su CARMEN

DATOS QUE REFLEJAN UNA TRISTE REALIDAD.

«La música es la vida emocional de la mayoría de la gente.»

(Leonard Cohen)

El pasado noviembre la revista Platea Magazine daba a conocer los datos que arrojan el último Anuario (2019) de la Sociedad General de Autores Española (SGAE).

Según datos, cada español gastó 0,97 E (97 céntimos) en escuchar música clásica en vivo (directo).

En el triste dato, no están incluidas las ventas de entradas para representaciones de óperas y zarzuelas por considerar la SGAE que son artes escénicas y no «música clásica».

Platea Magazine en su publicación se detiene en los números por Comunidades Autónomas arrojando mi querida Andalucía el peor de todos: 25 céntimos de euro por persona.

La triste evidencia que contiene los datos de la SGAE presagian, en mi opinión, un futuro muy pesimista para este género musical que supera los tres siglos de historia.

Es posible que el gran esfuerzo que durante los últimos años vienen realizando las formaciones musicales españolas, llevando y explicando nuestra música en colegios, institutos y universidades, revierta dentro de poco mejorando la asistencia a los auditorios y por consiguiente elevando nuestra inversión anual en disfrutar de la buena música en vivo.

También, de las autoridades educativas del país, esperamos todos los interesados por este aspecto de la cultura, dispensen el mejor trato posible para hacer realidad en el futuro una educación musical próxima a la existente en la mayoría de los países de Europa.

Siguiendo la cita inicial de Cohen, debemos todos los implicados hacer todo lo posible para que esa vida emocional se cultive ampliamente y se vea reflejada en nuestras buenas salas de conciertos y posteriormente en los datos que reflejan nuestra aportación a esta modalidad cultural.

Invierno 2020

UN REQUIEM PARA LA VIDA.

Efectivamente, eso dijo su autor J. BRAHMS : «Mejor que Requiem alemán debí titularlo Requiem Humano.»

Y, llevaba toda la razón este ilustre representante del Romanticismo más romántico; porque, cuando lo ves y escuchas, percibes con notoriedad que más que para los muertos, es un requiem para los vivos, una obra sedosa, apaciguadora, universal, de todos y para todos y cuando suenan las últimas notas, en la misma tonalidad que comenzó, nos motiva más para celebrar la grandeza de la vida que la tristeza y desgarro por la muerte, pese a que ésta sea parte de la vida.

Con textos bíblicos, adaptados al luteranismo, fue escrita para: soprano, barítono, coro y orquesta. Estrenada el viernes santo de 1868 en la catedral de Bremen y dirigida en la ocasión por su autor BRAHMS; estilísticamente, puede considerarse un mestizaje entre cantata y oratorio.

Las muertes: de su mentor R. SCHUMANN y posteriormente su madre, estimularon al compositor para trabajar en esta joya que ya ha pasado a la Historia del Romanticismo Musical, como suele ocurrir con las auténticas obras de arte, perdurando hasta sabe Dios cuando.

La obra contiene dos pasajes fugados, al final de sendos números, que poseen un arrobamiento estético de gran voltaje que te invitan a volver y volver a ella.

Por cierto, Brahms era en la época amigo de A. Dvorak, y con respecto a toda la polémica que surgió al darse a conocer este Requiem, Dvorak manifestó, «creo conocer perfectamente a mi amigo y puedo deciros que él, religiosamente, no cree en nada.» Luego no entiende como pudo escribir esta maravillosa obra referida a algo tan espiritual.

Presumo que ya conoces la obra y seguramente en versiones diferentes, si no fuese así, en youtube tienes dos muy interesantes: la de H. von Karajan y la de Abbado con la Filarmónica de Berlín y en las voces Bárbara Bonney (soprano) y Bryn Terfel (barítono) el coro, Eric Ericson Chamber; garantizo que estas versiones te harán repetir más de una vez.

Y, en España, este Requiem en esta ocasión tan especial que a consecuencia de la pandemia vivimos, tendrá una pronta interpretación en una de las ciudades más musicales del territorio: OVIEDO.

Os dejo con el programa obtenido de la web de Oviedo Filarmonía.

Suerte a todos sus numerosos intérpretes y al público que llenará el Auditorio.

Primavera 2021