EL HOMBRE DE LA MEMORIA REDONDA

Portada de Farkas

“La crueldad de la memoria se manifiesta en recordar lo que está disperso en el olvido.”

(NAGUIB MAHFUZ)

La memoria es una facultad que, aunque alcanza su máxima expresión en los seres humanos no es ajena a otros seres vivientes.

Amplia es la clasificación que hace la psicología del concepto memoria: a corto, a medio y a largo plazo desde una visión temporal; sensorial, semántica, episódica, etc. cuando se acude a otras fuentes.

Me aparto ya de la psicología y sus estudios mnemotécnicos para adentrarme en el motivo fundamental de este post:

Tuve un amigo que era célebre por sus extraordinarias dotes memorísticas aplicadas a la música. Este señor, podía perfectamente llevarse horas y horas dirigiendo a una gran orquesta sin necesidad de tener música escrita delante de sus ojos.

Como el hecho no era muy habitual entre sus compañeros, dada la complejidad y cantidad de signos que recoge una partitura musical por simple que sea, los críticos y la prensa en general cuando tenían la posibilidad de abordarlo le preguntaban:

Maestro, cómo es posible que dirija por ejemplo una sinfonía de Mahler de cien minutos de duración sin consultar la partitura?

El Maestro, utilizando su lenguaje lacónico decía,

En mi profesión hay dos tipos de interpretaciones, las de los que ponen la cabeza en la partitura y la de los que tenemos la partitura en la cabeza. Yo, siempre procuraré pertenecer a los segundos.

Efectivamente, siempre que le vi ya fuera en directo o vídeo, jamás usó una partitura para dirigir a sus músicos de turno, fuere el género musical que fuere.

No puedo saber lo que a este respecto (dirigir con o sin partitura) opinaréis los posibles lectores de este trabajo pero sí, personalmente, me inclino hacia los que lo hacen sin papeles en el atril porque estoy convencido de que éstos están en mejor disposición para ofrecernos un trabajo artístico mejor realizado y más satisfactorio para los oyentes así como para los músicos a los que se dirige.

A estas alturas ya sabéis muchos que hablo de Claudio Abbado un artista que siempre estará presente en la vida de los que amamos la música.

Y, Naguib, al parecer, también sabía del gran poder de la memoria.

Claudio y Lucas.jpeg

En la foto Claudio Abbado y Lucas Macias al finalizar un concierto en 2004.

José Manuel Macias Romero

Primavera 2018

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