«Toda obra grande es el resultado de una gran pasión puesta al servicio de una idea.»
(Santiago Ramón y Cajal)
La gran pasión que Don Santiago puso en favor de la hoy llamada neurociencia, es la misma que empleó el genio Mozart con las notas musicales.
Muchas, se dice que fueron las facultades que poseía este genio de los sonidos para instalarse en la cumbre musical pero hoy, y siempre desde mi perspectiva de aficionado a este arte, me detengo en dos: su versatilidad y su profundo sentido de la perfección.
Numerosos son los que han dedicado tiempo para analizar detalladamente al personaje en su doble aspecto: humano y artístico. Hoy, prefiero utilizar las conclusiones mozartianas a las que fue llegando con el estudio y el tiempo un explorador musical como NIKOLAUS HARNONCOURT y que sintetizó en su libro: «DIALOGOS SOBRE MOZART».
Y, de ahí, destaco una que a mi juicio hace clara referencia a la versatilidad y perfeccionismo deMOZART:
«Mozart no escribió ni una sola aria sin conocer al intérprete para el que estaba destinada. Y si aparecía otro cantante escribía rápidamente otra distinta.»
Entonces, para mí, está claro que esa gran pasión que ponía Mozart al servicio de la música, era acompañada de una gran versatilidad y perfeccionismo artístico, sin ambas, no sería posible lo dicho por Harnoncourt.
Igualmente pienso que si Mozart viviera en la actualidad, seguro que no aprobaría algunas interpretaciones de sus arias que se permiten ciertos solistas del momento.
Tienes suficiente material en youtube para disfrutar con este imperecedero genio pero no me resisto en aconsejarte que veas y oigas su Laudate Dominum, KV 339 interpretado por Patricia Janeckova, te llevara poco cuatro minutos y medio.
Uno de los padres por excelencia de la Música, el alemán JOHANN SEBASTIAN BACH ( o en español JUAN SEBASTIAN ARROYO) tenía por costumbre escribir al comienzo de sus composiciones «J. J (Jesu Juva = Jesús Ayúdame) y al final de las mismas «Sol Deo Gloria» = Sólo a la Gloria de Dios.
Clarísimo que el muchacho era profundamente religioso.
Cuando FRANZ SCHUBERT tuvo la oportunidad de conocer el cuarteto nº 14 opus 131 de L. VAN BEETHOVEN exclamó: «Qué nos resta por escribir después de esto?»
Evidente la humildad de SCHUBERT para con Don LUIS. A propósito, este cuarteto lo tienes en youtube en arreglo para orquesta de cuerdas e interpretado por la Filarmónica de Viena bajo la dirección de LEONARD BERNSTEIN, te aseguro que es una gozada de 48 minutos de duración, no te lo pierdas!.
Para ROBERT SCHUMANN la música era el lenguaje que le permitía comunicarse con el más allá.
El siempre alegre y simpático HAYDN siempre se ponía su mejor ropa antes de componer y por ello decía: » Ahora voy a comulgar con Dios y debo vestirme adecuadamente «. Era un férreo defensor de la teoría que atribuye la inspiración artística a Dios.
En cierta ocasión le preguntaron al ruso SCHOSTAKOVICH: ¿ Si a Ud le quedasen únicamente 30 minutos de vida en qué los emplearía?. El gran sinfonista del siglo XX rápidamente contestó: » En escuchar por última vez el ADIOS de LA CANCIÓN DE LA TIERRA de GUSTAV MAHLER.
El escritor STENDHAL definió a G. ROSSINI así: «Ligero, animado, divertido, nunca pesado, pero rara vez sublime. ROSSINI parece haber venido a este mundo con el propósito de conjurar visiones de extático deleite en el alma común del Hombre Corriente.»
La famosa PASIÓN SEGÚN SAN MATEO sólo se interpretó 4 veces en vida de BACH y luego desapareció sin dejar rastro. Resucitó en 1829 gracias al compositor y director de orquestas FELIX MENDELSSHONN.
El famoso compositor checo LEOS JANÁCEK, autor de la conocida ópera «La zorrita astuta » hizo la reflexión siguiente:
«Cuando alguien me hablaba, puede que no entendiese las palabras, pero captaba cómo subían y bajaban las notas. Y advertía en el acto cómo era esa persona: cómo se sentía, si estaba mintiendo, si estaba triste. Los sonidos, la entonación del habla humana -de cualquier otro ser vivo en realidad- siempre han encerrado para mí la verdad más profunda.»
Excelente retrato este de LEOS sobre el gran poder de la musicalidad, no te parece?
En cierta ocasión, GIACCOMO ROSSINI (ese que era conocido en Europa como «el rey de la melodía» y cuyas arias las cantaban en su tiempo los albañiles italianos) dijo de W.A. MOZART: «Fue la admiración de mi juventud, la desesperación de mis años de madurez y el consuelo de mi vejez»
J. BRAHMS, autor entre otras obras de un REQUIEM que bien escuchado te puede elevar a otro plano existencial, solía decir con frecuencia: «Componer no es difícil, lo complicado es dejar caer bajo la mesa las notas que son superfluas.»
Bien pensado, cuántas notas superfluas se observan en infinidad de composiciones a pesar de ser creaciones de autores consagrados pero ya, no hay solución!
El despotismo del Zar NICOLÁS I era tristemente célebre pero cuando en 1840 llegó tarde a un recital de FRANZ LISZT y además se puso a hablar, LISZT dejó inmediatamente de tocar su piano quedándose inmóvil, con la cabeza gacha. Cuando el Zar preguntó por qué había dejado de sonar el piano, LISZT dijo en tono helado: «Hasta la propia música debe callar cuando NICOLÁS habla»
No habrá en casi todos los conciertos públicos un disfrazado NICOLÁS que no duda en hablar cuando debe escuchar?
A finales del siglo XIX era mal visto dirigir sin partituras (de memoria) y un crítico del periódico The Times censuró a RICHARD WAGNER por dirigir la sinfonía num. 3 de BEETHOVEN sin partitura. En el siguiente concierto y con el mismo programa, WAGNER salió con una partitura en la mano ganándose el respeto de los críticos, hasta que descubrieron que la citada partitura era la del Barbero de Sevilla de ROSSINI (obra que para nada figuraba en el programa del día)
Pregunto: Podría WAGNER ser un poquito «chulito» con los críticos de su época además de buen Director y compositor?
En ocasiones la Música tiene el poder de reavivar los recuerdos con tal intensidad que a uno hasta le duele el corazón.»
( HARUKI MURAKAMI, en Hombres sin mujeres)
Languidecía con 40 grados a cuestas una de estas tardes del caluroso julio-22; me siento ante la pantalla y marco mi cadena favorita de música, la francesa MEZZO. Lo primero que observan mis ojos un primer plano del italiano (ya maduro) RICCARDO CHAILLY con su batuta en mano y dirigiendo la popular 40ª sinfonía de MOZART en una sala que rápidamente reconocí por haber estado allí en otras ocasiones. Rápidamente sigue a esta imagen otro primer plano en el que se observan: al primer flauta JACQUES ZOON y al primer oboe LUCAS MACIAS interpretando un dúo de la citada pieza mozartiana.
Tan rápida como un rayo mi memoria se traslada, provocada por las imágenes, al trienio 1988/1990; sentados cómodamente en la salida de mi anterior domicilio. Allí, todos los sábados a partir de las 8 de la mañana LUCAS y yo sintonizábamos la 2ª cadena de TVE para presenciar juntos el concierto de la semana.
A lo largo de los meses deducimos que TVE había firmado contrato con la sala CONCERTGEBOUW de AMSTERDAM para retransmitir en diferido los conciertos de la ROYAL CONCERTGEBOUW ORCHESTRA de temporada.
En la época, el Director de la prestigiosa orquesta (una de las señeras del mundo) era un joven RICCARDO CHAILLY que permaneció como titular de la misma durante varios años y su primer flauta era un no menos joven JACQUES ZOON que además de tocar como los «ángeles»lucía una ordenada melena rubia muy atractiva.
Durante los descansos para la obligada publicidad que emitía TVE en estos conciertos, mi acompañante LUCAS siempre me preguntaba: «podré algún día tocar mi oboe con estos músicos y este Director?» y mi respuesta sin hacerse esperar siempre la misma: «de momento reúnes condiciones para ser músico pero tendrás, durante muchos años que emplear muchísimas horas de estudio y además ganarte la presencia constante de la suerte que te llevaría a ese lugar.»
Su pasión musical, tenacidad en el estudio y suerte le hizo ganar la plaza de primer oboe de la ROYAL CONCERTGEBOUW ORCHESTRA permaneciendo en ella durante 7 años y abandonándola por propia iniciativa para estudiar en Viena Dirección de Orquesta.
En 2006 el destino acompañado por la excelencia artística eligió juntar a flautista y oboísta en la LUCERNA FESTIVAL ORQUESTA a la que, personalmente, llamo «la Orquesta de las orquestas» (grupo configurado por el fallecido CLAUDIO ABBADO reuniendo en sus atriles a los mejores del mundo: Filarmónica de Berlín, de Viena, de la Royal Concertgebouw, de la Radio Bávara, de Munich, etc.) que todos los años y en la suiza Lucerna durante el mes de agosto se reúnen para abrir el histórico y famoso festival.
Cuando en 2014 falleció ABBADO la dirección del festival eligió como sustituto al también italiano RICCARDO CHAILLY y miren por dónde!,los deseos de un niño, reiteradamente expresados cuando tenía 10/12 años se vieron totalmente cumplidos 28 años después. Los tres músicos: RICCARDO, JACQUES Y LUCAS mantienen una profunda y respetuosa amistad provocada y sustentada por la música.
Esta pequeña historia, rememorada por mi memoria confirma, una vez más que: con pasión, tenacidad, generosidad en el esfuerzo diario y sin olvidar la suerte, se pueden cumplir las aspiraciones humanas por elevadas que sean siempre que no se fijen de antemano calendarios definitivos.
En la foto Jacques y Lucas en un ensayo, ambos contentos de compartir la música juntos.
Finalizado el ensayo de su 6ª sinfonía GUSTAV MAHLER le preguntó a un amigo presente en la sala qué impresión había sacado. El amigo, un tanto aturdido por lo que acababa de oír dijo: » Cómo es posible que una persona tan buena como Ud., exprese con música tanta crueldad y tan poca compasión».?
Y MAHLER respondió: «Son las crueldades que he vivido y los sufrimientos que he soportado».
La respuesta del compositor, muestra, una vez más, la carga de subjetivismo que impregna su música. Por si no lo recordaran, su sexta sinfonía se titula TRÁGICA.
Concluído el ensayo general de la 4ª sinfonía de ANTON BRUCKNER, presente su autor en el citado ensayo, fue tan grande la emoción que recibió que fue hacia el director: HANS RICHTER colocándole en la mano una moneda diciendo: «Toma esto y bebe un vaso de cerveza por mi salud.»
El director aceptó la moneda y la colocó en la cadena de su reloj como histórico recuerdo del que presumió el resto de su vida.
Esta verdadera anécdota sirvió para tildar de «cateto» a este pilar del Romanticismo musical y lamentablemente, el primero en hacerlo, fue su colega BRAHMS.
Durante la interpretación de una sinfonía de BEETHOVEN estando presente CLAUDE DEBUSSY en la sala, dijo: «Ahora que ha empezado el desarrollo puedo salir y fumarme un cigarrillo.»
Una forma burda y sarcástica del francés para criticar a DON LUIS por sus a veces largas introducciones. Creo que no le pegaba el comentario poco respetuoso.
En 1749, en el mismo centro de LONDRES, el genio G.F. HAENDEL consiguió reunir a 12.000 personas para asistir al ensayo de sus REALES FUEGOS ARTIFICIALES, cada persona asistente pagó dos chelines y medio y el célebre compositor ordenó que la recaudación se destinara a Organizaciones Solidarias con el pueblo.
Además de excelente música HAENDEL tenía buen corazón y mucha empatía.
Una vez más, un pensamiento célebre por su contenido y propiedad, I. KANT, me provoca necesidad de, a mi modo, acercarme a reflexionar sobre un término con bastante frecuencia usado en el arte musical.
Posiblemente, cuando utilizamos el término GUSTO MUSICAL, nos refiramos al placer que nos provoca una determinada recreación sonora que porta posibilidades de belleza cuando su interpretación además se ajusta a lo correcto o incluso lo supera.
Para mi humilde entender, dos frentes son indispensables cuando hablamos de GUSTO MUSICAL: el más importante de origen genético, el artista tiene que venir dotado de una serie de cualidades que colaboren al fin deseado; el otro la experiencia y formación que el artista ha ido acumulando a lo largo de su vida profesional con el fin de servir de herramienta y complemento a la dotación genética de la que se es portador.
De este modo y cuando ambos frentes, trabajan al unísono y con toda su intensidad se conforma, a mi juicio, un GUSTO MUSICAL exento de intereses con la única finalidad por bandera de producir belleza y en este caso musical.
A estos efectos, decía IMMANUEL KANT:“Gusto es la facultad de juzgar un objeto o una representación mediante una satisfacción o un descontento, sin interés alguno. El objeto de semejante satisfacción llámase BELLO.”
En el presente contexto, no puedo asumir el refranero popular que sentencia: “ Para gustos… colores”, el filósofo, para mí, lo ha dejado suficientemente claro pero me encantaría saber que opináis vosotros sobre este particular concepto que acabo de abordar.
Como evidencia de lo anterior, os dejo este vídeo en el que el buen gusto musical comienza en el compositor Mozart y concluye en sus intérpretes.
«Si después de mi muerte, algo no suena bien (le dijo al famoso director OTTO KLEMPERER) ¡cámbialo!. No sólo tienes el derecho sino también el deber de hacerlo.» (frase de GUSTAV MAHLER)
«Mi tiempo llegará…» (frase de GUSTAV MAHLER)
Desde mi punto de vista es lamentable que ocurra pero así es: las palabras son objeto de las modas como si de pantalones o faldas se tratara. Es lo que últimamente está sucediendo con la palabra resiliencia que, existiendo desde siempre, ahora es muy sonante o sea: de moda.
Algunos austríacos, contemporáneos de GUSTAV MAHLER en multitud de ocasiones lo tildaban de «prepotente», «orgulloso y altanero». Claro que quienes así opinaban por muchos estudios superiores que tuvieran, lo hacían desde posturas xenofóbicas muy cercanas al odio más profundo (no podían superar que un creador musical de tan alto calibre fuera de ascendencia judía).
Pero, la verdad acabaría imponiéndose con hechos! ¿Cuántos creadores musicales han sido capaces de admitir e incluso aconsejar a sus seguidores que, si algo de su obra suena mal que inmediatamente se cambie? Personalmente no sé de ninguno pero si vosotros lo sabéis, por favor un breve mensaje que se os agradecerá.
GUSTAV MAHLER que como es sabido murió muy joven (51 años) pasó casi toda su vida esperando el éxito como compositor. Hasta el estreno en Munich (12 septiembre 1910) de su 8ª sinfonía no le llegó. Todo lo anterior eran durísimas críticas cercanas a la «mofa» pero jamás perdió la esperanza y como prueba de ello repetía cuando venía al caso: «Mi tiempo llegará…»
Y, su tiempo llegó, tarde pero llegó para conocerlo ocho meses antes de su muerte. Se estrenaba en Munich su 8ª sinfonía a la que el empresario encargado de organizar el evento llamó la sinfonía de los «mil» dada la gran participación de solistas de voces, coros y músicos de la orquesta.
La vida, le negó el privilegio de estrenar su 9ª, las partes orquestadas de la 10ª y su gran obra La Canción de la Tierra, murió en Viena el 18 de mayo de 1911.
A raíz de su esperada pero pronta desaparición, se produjo un acercamiento a su obra de grandes dimensiones de modo que hoy, anunciar una sinfonía de MAHLER es garantía de venta de todas las localidades de la sala por grande que sea ésta y si los intérpretes son de solvencia absoluta puede que seis meses antes del concierto el papel se haya agotado.
Acabo con una breve historia real que revalida la famosa frase del compositor: «Mi tiempo llegará…»
Una maravillosa soprano alemana, especializada en WAGNER y que trabajó en la ópera de Budapest para MAHLER le preguntó cierto día: ¿Qué piensa Ud de sus sinfonías?.
MAHLER contestó: «Dentro de un siglo, se ejecutarán en enormes salas con capacidad para miles de personas y serán grandes festivales populares»
Personalmente añadiría: «muchas de esas miles de personas llorarán y reirán porque habrán comprendido la esencia de su música.»
(En la foto MAHLER con su vestimenta más habitual)
Por el sur, utilizamos esta expresión cuando necesitamos la presencia de alguien para reforzar nuestras argumentaciones pese a que sabemos no acudirá a nuestra cita por razones obvias que todos conocemos.
Hoy, me apetecía que DON LUIS que como saben murió en 1827 estuviera presente porque… cuántas cosas han cambiado desde que te fuiste, MAESTRO!
Ahora, los músicos poseen una formación profesional que nada tiene que ver con la que te tocó vivir sin despreciar a algunos de tu época que fueron auténticos artistas en sus respectivos atriles. Ahora, se llevan a cabo 3 o 4 ensayos antes del concierto público en cambio, en tu época, con uno se hacía lo que se podía y ya sabemos el resultado.
Las orquestas de hoy han ganado en número de músicos en todas sus secciones. Las salas, en las que se siguen interpretando tus sinfonías además de ser mayores que los salones de palacios que frecuentabas, están diseñadas acústicamente por especialistas en la materia y en general velan por la comodidad y visibilidad de los miles de oyentes que albergan aunque en muy contadas ocasiones se llenan.
La dirección de orquesta se convirtió en una profesión, hoy no necesariamente el que dirige compone a la misma vez y, en esta relativamente nueva profesión hay de todo: quienes bordan su trabajo haciendo las delicias de sus músicos y del público en general y quienes actúan como auténticos malabaristas o gimnastas que más bien pronto que tarde se ven obligados a abandonar.
Hoy, al público que acude a los conciertos no se le permite aplaudir o manifestar su emoción verbalmente hasta el final de la obra en cuestión; en tus tiempos, cualquier pasaje de cierta belleza y siendo bien interpretado era objeto de manifestaciones por parte de los asistentes y es que, las prisas de nuestras sociedades no aconsejan paradas ocasionales que demorarían la interpretación de la obra.
Ahora, el público es heterogéneo socialmente hablando, en tu época como sabes, los privilegiados amigos o familiares de: marqueses, condes y duques eran los que copaban los ostentosos sillones palaciegos.
Aunque la crítica de la época no fue especialmente beligerante contigo, hoy existen profesionales mejor preparados para su desempeño y sobre todo nunca caen en el error de ataques personales manifestados públicamente hacia compositores, intérpretes o directores.
Por todas estas razones querido MAESTRO, y por algunas más que seguro se me escapan, me encantaría que pudieras volver para presenciar por ejemplo la ejecución de tu 3ª sinfonía de la mano de uno de los excelentes directores que existen y delante de grupos tan virtuosos como los filarmónicos de: Berlín, Viena, Amsterdam o Lucerna Festival.
Finalizo, no hay duda, necesitaba urgentemente que levantara la cabeza L. van BEETHOVEN quien, a pesar de los años, es un número uno y parece ser que lo seguirá siendo por mucho tiempo. Antes de acabar relato una simpática anécdota contenida en el libro «El MITO DEL MAESTRO»:
Se encontraba BEETHOVEN interpretando uno de sus conciertos para piano y al primer sforzando abrió sus brazos tanto que hizo caer las dos velas del piano. La sala comenzó a reír y BEETHOVEN se enfureció tanto que ordenó a la orquesta que dejase de tocar y comenzase desde el principio. Un compositor presente, temiendo que se repitiese el incidente al llegar al mismo pasaje, mandó que dos muchachos del coro se situasen a los lados de BEETHOVEN, sosteniendo en sus manos las velas. Uno de ellos, inocentemente, se acercó demasiado para leer también las notas de la partitura. Cuando llegó el fatal sforzando, recibió en plena boca tal golpe que el pobre dejó caer, aterrado, la vela. El otro, más cauto, había seguido cuidadosamente los movimientos de BEETHOVEN y, retirándose en el preciso instante, evitó la bofetada. El Maestro se irritó tanto que golpeó violentamente el piano rompiendo las cuerdas por lo que acabó el concierto.
El violín puede hacer sonar una melodía mejor que el piano, y la melodía es el alma de la música.»
(MAX BRUCH)
Animado por la cita de MAX BRUCH que acabo de obtener de mis habituales lecturas musicales, me dispuse a recordar y disfrutar del más importante de sus conciertos para violín, escrito en la tonalidad de sol menor y que tanto prestigio le dio hasta el punto de consagrarle como compositor.
Acudo a la magnífica aplicación de youtube y nada más escribir la búsqueda, me aparece el referido concierto interpretado por la genial granadina MARIA DUEÑAS ( nacida el 4 diciembre 2002 en Granada) acompañada por la excelente e histórica orquesta NDR de Hamburgo (Alemania) y cuya grabación es relativamente reciente.
Tenía algún conocimiento sobre los logros y premios que está cosechando en Europa esta jovencísima promesa del violín pero poco sabía de ella en orden interpretativo (jamás la ví como hoy).
Me alegro de haber pinchado su versión de BRUCH porque quedé tan gratamente impresionado como lo fueron los músicos de la NDR que la acompañaron a juzgar por las muestras tan efusivas que le dispensaron al final de la obra, viéndose obligada a tocar un bis (nada menos que un capricho de PAGANINI) que culminó a la perfección para mi personal criterio.
Pero, esta historia que os cuento, es simplemente un añadido más a mi post reciente titulado: «SÍ, YA ES POSIBLE!» referido a las jóvenes excelencias musicales andaluzas en sus diferentes especialidades musicales y que hoy, están copando puestos importantes en las mejores orquestas europeas y que entiendo merecen una atención especial de las autoridades culturales andaluzas para: enseñar al mundo nuestro talento musical parejo ya al centroeuropeo y estimular a los propios andaluces que 30 años atrás estábamos en el dique seco de la interpretación musical.
Para finalizar, dos cuestiones:
-Invitaros a visualizar en youtube el concierto antes descrito en la seguridad de que algo os va a ocurrir.
-Dado que el 19 de junio habrá elecciones autonómicas pedirles a todos los políticos que concurran a ellas que hagan posible la visualización de nuestros jóvenes talentos musicales concurriendo juntos y no de forma individualizada en cualquier lugar del mundo y de forma especial en nuestra ANDALUCÍA para valorar mejor lo que tenemos.
El pasado domingo 17 de abril fallecía en su domicilio habitual Laussanne (Suiza) el famoso pianista rumano RADU LUPU. Profesional de una exquisitez musical fuera de serie y aún mayor cuando se disponía a interpretar obras de Franz Schubert o de Robert Schumann.
Ganador de importantes premios en concursos de piano y distinciones varias padecía una larga enfermedad que le obligó hace años a abandonar su actividad musical para intentar superar su crisis; no lo ha conseguido y ha mjuerto a los 76 años de edad.
Tomé contacto personal con sus trabajos discográficos hace más de 30 años y me cuento entre los privilegiados que llenamos el Teatro de la Maestranza cuando hace aproximadamente 20 años dio su espectacular recital, sentado como lo hacía en una silla con respaldo en lugar de la clásica banqueta que se suele utilizar.
Me consta que además de excelente pianista, como persona era muy cariñoso, respetuoso y afectuoso, por todas estas razones, este blog quiere mostrar su más sincero pésame a todos sus familiares.
Si tienes curiosidad por saber el perfil musical de RADU te invito a que oigas en youtube los Impromptus Op. 90 de F. Schubert, no te dejará indiferente.