ENTRA LA NOVIA… Y, SUENAN SUS NOTAS.

Portada de Farkas

 

«La esencia de la belleza es la unidad en la variedad»

(F. Mendelssohn)

 

Se han cumplido 160 años (1858-2018) desde que te hiciste popular en el mundo occidental con tu famosa marcha nupcial, esa que incluiste en tu ballet «El sueño de una noche de verano»; por eso y así de sencillo, todos te conocemos, aunque casi de inmediato te olvidamos hasta una nueva ocasión si ha lugar.

Uso este titular a sabiendas de que es la mejor manera de identificar a Felix Mendelssohn (1809-1847) especialmente para quienes están en vías de acercamiento a la música.

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Mísera fue la vida contigo al concederte un período tan pequeño (38 años) pero a su pesar, te dio tiempo para pasar a la historia de la música como un buen pianista, compositor y destacado director de orquesta si bien es cierto que, en tu época, la dirección de orquesta no hacía más que empezar y no era difícil destacar.

Tu corta estancia en el mundo, no fue tu única adversidad; tu origen semita en una época en la que ya asomaban las persecuciones a los judíos así como tu excesivo carácter perfeccionista, te jugaron malas pasadas y sumaron muchos enemigos profesionales o de gentes cercanas a la música a las que no les hubiera importado borrarte del mapa.

Un accidente cerebrovascular, al parecer algo endémico en tu familia, acabó con tu hermana Fanny y contigo, pero te dio tiempo para dejarnos unas cuantas joyas musicales que muchos han tratado de obviar pero que resisten el paso del tiempo porque, como bien dices, «la esencia de la belleza es la unidad en la variedad».

Entre estas joyas ocupan un lugar privilegiado tus cinco sinfonías, de la segunda de ellas titulada «Canto de alabanza» me ocupé la pasada primavera, hoy me gustaría sugerir a los que siguen este blog que merecería la pena que escuchasen la n. 4 llamada «Italiana» para que comprueben lo bien que lograste reflejar el carácter italiano aprovechando la visita que hiciste a Italia y que posteriormente nos cuentas en forma musical.

Hay excelentes versiones de esta sinfonía en youtube, personalmente me decanto por la de Claudio Abbado con la sinfónica de Londres, para mí la más lograda y cuidada.

José Manuel Macias Romero

Invierno 2019.

EN MÚSICA, ¿EXISTE LA ILUMINACIÓN REPENTINA?

Desde el rincón de Farkas
casita en la que G. Mahler componía

 

 

«La iluminación repentina, es solo un símbolo manifiesto de un trabajo inconsciente anterior, un trabajo que habitualmente se realiza a solas.»

(Henri Poincaré)

 

Imagino el pensamiento de algunos de vosotros al leer el presente enunciado. Vaya preguntita ¡verdad!.

Me excuso en Poincaré al que de forma fortuita leí su frase. Cuando un hombre tan culto como él, dominando parcelas como: las matemáticas, la física, la ciencia y la filosofía, se ocupaba entrando el siglo XX de esta cuestión, supongo que sería además de para dar su legítima opinión para contribuir a poner razón ante una corriente de pensamiento que todo este asunto lo fundamentaba en intervenciones puntuales «divinas» que de vez en cuando invadían sin más explicaciones las mentes de los creadores como si de «elegidos» se tratase.

 

Como Poincaré, soy de los que piensan que la iluminación repentina, caso de que exista, es producto de un ingente trabajo inconsciente o consciente, que busca insistentemente: sin limitaciones de tiempo o espacio, solución para un producto artístico al que se quiere dar vida para disfrute o rechazo de la sociedad a la que se destina. Nada «divino» creo que pueda venir en tu ayuda cuando estás inmerso en la construcción de una sinfonía que necesita ideas puntuales sólidas hasta llegar a su acabado definitivo.

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(foto del polímata Poincaré)

Como apoyo de mi razonamiento se sabe de la siguiente historia ocurrida a Mahler:

Finalizando el último movimiento de su 3ª sinfonía se quedó bloqueado. Pasados muchos días sin solución, al coger su barca atracada en la orilla del lago en el que veraneaba, encontró la pista en el sonido rítmico que producían cada uno de sus remos. Tradujo esta idea mecánica en musical mediante intervalo de quinta ( RE-LA) y  para mayor exuberancia a dos timbaleros y halló una para mí, perfecta y bella conclusión musical que se le resistía en el tiempo y que encontró de forma fortuita contribuyendo, en este caso, a un final de la 3ª digno de todo lo creado en los movimientos anteriores de  esta obra.

Si nunca lo hiciste, te sugiero oír esta sinfonía que en youtube tiene excelentes versiones, siendo mi preferida la de Abbado con la Lucerna Festival Orquesta.

¿Te importaría comentarme tu idea sobre este asunto?. Gracias.

José Manuel Macias Romero

Invierno 2019.

 

SIEMPRE APRENDES

Portada de Farkas

Sabes que raro es el día que no estás en mi mente, sabes, igualmente, que cuando se acercan estas fechas, la intensidad de los recuerdos que me dejaste crece de forma incontrolada e inevitable.

Este año se me antoja recordarte por tu espíritu humanista, puede que por la carencia de este importante valor en nuestra sociedad actual y, en este sentido, quiero usando el testimonio de Helena Matheopoulos recogido en su maravilloso libro: «LOS GRANDES DIRECTORES DE ORQUESTA», resaltar tus excelentes gestos humanitarios para con los jóvenes aspirantes a profesionales de la música.

Helena, cuenta en su libro el comportamiento solidario y ejemplar que tenías cuando un joven de tu orquesta era sorprendido por una enfermedad o aún peor, por la muerte de algún familiar.

Y, a este respecto, sabes también que juntos vivimos una historia muy similar a las que Helena relata; siendo tu respuesta la misma que siempre tuviste con otros jóvenes.

El 9 de junio 2011 estábamos juntos en BRESCIA (Italia) dirigías a tu Orquesta Mozart y en el programa se incluía el concierto para oboe de Mozart a cargo de Lucas Macias. En la mañana siguiente todos saldríamos con destino a SEGOVIA porque te hacían entrega del premio a la Música Don Juan de Borbón.

Pero, al finalizar el concierto de BRESCIA, recibí la triste noticia de que mi padre había fallecido y por consiguiente mi esposa y yo abandonábamos el viaje a SEGOVIA para acompañar el sepelio de mi padre.

Enterado de la noticia, diste instrucciones a Benedetta (tu secretaria) para que Lucas, en lugar de viajar con la orquesta, lo hiciera contigo en tu particular avioneta con el fin de servirle de consuelo y alentarlo en momentos tan especiales.

Y, a juzgar por la foto que durante el viaje os hizo la violinista Isabel Faust, conseguiste hacerle más ameno el día ausentándolo de tan obligada tristeza.

Por eso, esta breve historia como las que cuenta Helena, son las que te hacen merecedor del título de humano y por ello, estimado amigo, como tu decías: «SIEMPRE SI IMPARA» (Siempre aprendes) especialmente cuando de tí se trata.

Con el mayor aprecio humano y artístico a CLAUDIO ABBADO, fallecido en Bolonia el 20 de enero de 2014.

Versión 2

Claudio y Lucas se entretienen en el viaje a Segovia con sus respectivas narices.

El premio se entregó el 10 de junio 2011, como se puede observar la calidad del vídeo no es la más adecuada al ser «casero» pero ahí queda recogido el momento.

Otoño 2018

José Manuel Macias Romero.

 

LA MÚSICA, NECESITADA YA DE OTRO KLEIBER?

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«En la vida no hay que dejar huellas»     (Carlos Kleiber)

 

Con más frecuencia de la deseada, padezco de embotamiento de vista y oídos como consecuencia de la mediocridad artística que diariamente me ofrecen las pantallas: televisión, ordenadores, etc., en lo concerniente a la dirección orquestal mundial.

Cuando supera mis límites, tomo unas vacaciones y recurro para neutralizar y tomar nuevas fuerzas al excelente material que nos ofrece Youtube, a mis propios archivos conseguidos durante muchos años y por si fuera poco a los excelentes recuerdos de la plataforma digital de la Filarmónica de Berlín.

De este modo, recientemente, puse en práctica un juego-musical educativo que me enseñaron hace años en Radio Clásica y que consiste en comparar versiones clásicas en las que el único elemento diferenciador, en principio, es el Director que las interpreta.

Tomé como obra comparativa la sinfonía num. 36 de Mozart titulada LINZ, como orquesta a la Filarmónica de Viena como lugar de ambas interpretaciones la sala Musikverein de Viena (esa que sale todos los años en el concierto de año nuevo) y como directores a Carlos Kleiber y a Karl Böhm.

Es obvio que los actores en juego no podían ser mejores. Invierto un considerable tiempo en el juego que resultó ser una gozada musical y entonces me veo capacitado para emitir mis breves conclusiones:

Estilos totalmente diferentes en su concepción. El de Böhm riguroso académicamente pero deficiente en expresividad; Kleiber, menos académico pero de pura fibra en expresión musical, los movimientos que este señor ejecutaba con brazos, muñecas y manos eran sin lugar a duda exquisita esencia musical. Hay un detalle primordial que confirma mi observación al respecto y este detalle me lo proporciona la comunicación no verbal: la orquesta con Kleiber se mantiene expectante en todo momento y se percibe el disfrute de la realización de su propio trabajo. En cambio con Böhm, se observa respetuosa pero como decimos en mi tierra: «sin pellizco».

Las transiciones musicales con Kleiber son más notorias y bellas, lo mismo ocurre con las dinámicas. Con Böhm, tanto unas como otras son apagadas y sin brillo. En definitiva, si la misión del intérprete sigue siendo conmover al receptor del mensaje, tengo clarísimo que este para mí apasionante juego lo ganó con notoria diferencia Kleiber sin dejar de reconocer que ya quisieran hoy muchos directores aproximarse al menos un pelo al trabajo llevado a cabo en esta sinfonía por Karl Böhm.

No puedo ocultar, en aras de la mayor sinceridad, mi aproximación con la forma de entender la música de Carlos Kleiber y por ello, algún día le dedicaré un apartado especial ocupándome de su perfil humano y artístico. Dicen, personas que lo tuvieron muy cerca por razones de trabajo, que la frase que encabeza este post la pronunciaba con excesiva asiduidad y que la había tomado de un libro que contenía sugerencias basadas en filosofía oriental y que Kleiber guardaba como un tesoro por su contenido tan humano y por ser además un regalo que le hizo su hermana.

A este respecto, me parece que puede que abusase de su uso sabedor en demasía de que su figura jamás quedaría en el olvido de la historia de la música. Por tanto, para mí, lo considero como una más de sus muchas «fanfarronadas» porque además podía permitírselo. Pero yo, se lo perdono cuando interpreta música del compositor que sea.

Conservo la esperanza de que las nuevas generaciones de músicos, preparadas con mejores medios que las generaciones anteriores, producirán muy pronto el nuevo Carlos Kleiber que la música hoy necesita.

Kleiber  Böhm

Arriba Carlos Kleiber y debajo Carl Böhm (dos grandes de la batuta)

José Manuel Macias Romero

Primavera 2018

 

LA EXPRESIÓN VERBAL NO ERA SU FUERTE.

Portada de Farkas

 

Casi todos los que sobre Claudio Abbado escribieron y seguimos escribiendo, coincidimos  en que profesionalmente era una persona de pocas palabras cuando, delante de una orquesta se situaba.

He tenido el placer de estar presente en algunos de sus ensayos y efectivamente pocas son sus expresiones verbales. Pero, siempre ha dejado claro que para conseguir sus objetivos, eran más ricos sus gestos y miradas que cualquier mensaje verbal y puede que por ello forzara su memoria al máximo para en lugar de estar pendiente del papel, hacerse presente con su mirada, sus gestos y sus manos en el conjunto orquestal.

Reforzando este eje argumental, escribió en cierta ocasión el director Carlos Kleiber que asistió a un ensayo de Abbado:

«En un momento de una sinfonía de Schubert que no le gustó, interrumpió a la orquesta y preguntó: ¿Por qué?. Eso fue todo. No podría haber sido más claro.»

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Abbado en uno de sus últimos conciertos.

José Manuel Macias Romero

Otoño 2018.

 

MOMENTO DE GOCE MUSICAL: EL ENSAYO.

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Desde que soy consciente de mi acercamiento a la música, siempre he sentido una gran atracción por presenciar el ensayo musical.

El ensayo, tan cansado para ciertos profesionales y a la misma vez tan ineludible para todos, es para mí, cuando tengo la oportunidad de asistir, una fuente inmensa de aprendizaje musical hasta el punto de que si tengo la suerte de presenciar un buen ensayo, en absoluto me importa no asistir a su correspondiente concierto público.

En la actualidad, con celebrado acierto se permite y promociona que algunas de las más famosas orquestas del mundo abran sus puertas para que el público pueda presenciar el ensayo general-final antes del concierto en directo. Esta iniciativa, que en ocasiones supone el pago de una entrada a los posibles asistentes, contribuye sin lugar a duda a fomentar la afición musical y al crecimiento de la entidad promotora tanto en lo artístico como en lo económico.

Asistir a un ensayo con espíritu crítico, nos permite sacar múltiples conclusiones sobre el director de turno y de su orquesta en la ocasión; conceptos como técnica, musicalidad, disciplina, empaste, balances sonoros, articulaciones, dinámicas, etc, pueden quedar perfectamente despejados con una rigurosa observación durante el mismo.

Algunas de las grandes figuras de la dirección orquestal así como empresas de audiovisuales, se percataron del seguimiento que muchos aficionados ejercemos sobre los ensayos musicales y grabaron célebres sesiones que han quedado para la posteridad; en este sentido la firma youtube es testigo fidedigno de ello y si te interesa puedes obtener material muy conveniente con el que iniciarte en esta apasionante actividad musical.

José Mel. Macias Romero
Otoño 2018.

ACRITUD ENTRE MÚSICOS

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De toda la vida, por diversas motivaciones, los profesionales del mismo ramo se han lanzado comentarios agrios los unos contra los otros.

En siglo actual, como consecuencia de una educación más refinada en lo cívico y mucho más empática en lo emocional, estas acritudes han disminuido considerablemente pero, no hasta el punto de su extinción.

Hoy, gracias a la Historia de la Música que hace años editó la firma DEUTSCHE GRAMMOPHON, os cito algunas de las más famosas e hirientes que se cruzaron entre compositores famosos:

HUGO WOLF dijo de BRAHMS,
«En cuanto a escribir variaciones sobre un tema dado, el señor Brahms es uno de los mejores. Tanto que su producción no es más que una inmensa variación sobre las obras de Beethoven, de Mendelssohn y de Schumann.»

WAGNER de BRAHMS,
«Desprecio aquellas músicas de Brahms hechas con trozos de temas como carne picada.»

BRAHMS de WAGNER,
«No soy personalmente muy entusiasta de Wagner, pero lo escucho con la máxima frecuencia y atención de las que soy capaz.»

BRUCKNER de BRAHMS,
«Brahms es un músico que hace muy bien su oficio, pero carece de la idea misma de una idea. Posee un frígido temperamento de protestante de sangre fría; mientras yo tengo una naturaleza apasionada de católico.»

NIETSCHE de BRAHMS,
«La melancolía de Brahms demuestra su impotencia. Brahms es el típico músico para mujeres desilusionadas.»

Después de esta pequeña muestra de «finos insultos» diría yo, como siempre el juez «tiempo» se ha ido encargando de poner a cada uno en su lugar histórico.

José Manuel Macias Romero
Otoño 2018.

TIEMPO DE COSECHA?

Portada de Farkas

«Cuando se está donde hay que estar, hay que ser un eterno aprendiz.» (Mahler)

Cuatro años atrás, mi teléfono sonó como todos los días a la misma hora. Esta vez, se me pedía parecer sobre una firme decisión, asumida por mi interlocutor y decidida llevarla a cabo.

Abandonar, en tiempos de crisis, un excelente puesto de trabajo en la orquesta que por las fechas, los críticos que se reúnen en Londres habían calificado como la mejor del mundo: ROYAL CONCERTGEBOUW, para marchar a Viena y estudiar dirección orquestal en su prestigiosa Universidad, me parecía, así de pronto una locura manifiesta.

Como quien esto me decía, jamás me defraudó en sus muchas decisiones profesionales, contesté que ocurriera lo que ocurriera, siempre estaría de su parte así que adelante si era su firme decisión unida al mérito de obtener plaza para estudios en tan alta institución vienesa.

A punto de finalizar sus estudios en Viena, es requerido por la orquesta de París para acompañar a Daniel Harding como director asistente.

Dos temporadas en París, de intenso trabajo práctico, le bastaron para perder los posibles recelos profesionales propios de cuando se sale de una Universidad o Escuela.

Algunas de las más importantes agencias musicales de Europa comenzaron a prestarle atención como director y firma con la londinense «Harrison Parrot» de la que es en la actualidad artísta exclusivo.

El 28 de abril pasado, debuta en Oviedo con la Oviedo Filarmonía. Fue tan favorablemente acogido su debut por la crítica presente así como por la plantilla de músicos que su gerente, aprovechando la finalización del contrato de Marzio Conti (hasta entonces titular), le propuso presentara su proyecto de trabajo para decidir en el concurso entre varias decenas de directores quién sería el futuro director titular de la institución musical ovetense.

Desde la temporada 2019/2020, serás el responsable musical (Director Titular) de la Oviedo Filarmonía. Podrás hacer realidad tus proyectos musicales con un conjunto de jóvenes músicos deseosos de progresar artísticamente, con excelentes infraestructuras y cultivando también además de la música sinfónica la zarzuela y la ópera que tanto se dan por la zona. En definitiva, puedes como dice Mahler, ser «el eterno aprendiz» que seguro te gusta ser.

Me consta que a estas alturas del post sabéis a quien me refiero, mi interlocutor era Lucas Macias Navarro al que siempre apoyaré por descabelladas que en principio me parezcan sus ideas profesionales.

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En la foto la Orquesta de París con Lucas el pasado 13 de Febrero 2018.

NO TE OLVIDARÉ LENNY!

Portada de Farkas

Finalizaban los años 60, la televisión en blanco y negro, persistían los ecos de mayo del 68 en París y fue cuando te conocí por tu innovadora idea de colocar a la música en su lugar correspondiente mediante tu genial proyecto televisivo: «CONCIERTOS PARA JÓVENES».

Más tarde, en 1988 te seguí también en televisión pero en color y con mejor sonido, el documental se titula: «LEONARD BERNSTEIN EN SALZAU».

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Fueron tan profundas las emociones que recibí viendo tus trabajos didácticos-musicales que aún conservo en mi memoria algunas de tus frases puntuales.

El 25 de agosto se cumplieron cien años de tu nacimiento, viviste poco (72 años) pero muy intensos musical y socialmente; hay huellas en la historia de la música de tu gran pasión y buen hacer como pianista, compositor y director de orquesta, sin omitir tu enorme trabajo como pedagogo musical contribuyendo a cambiar la visualización social de la música como arte.

Todo el planeta te hace homenajes, reconociendo y divulgando tus méritos y tu arte; tuve la suerte de estar presente en el de París, celebrado el 13 de febrero en la sala Philharmonie con la añadida emotividad para mí de que quien dirigía el concierto-homenaje era la misma persona (entonces con 10 años) con la que compartí la visión de tus famosas lecciones de SALZAU: mi hijo Lucas, al que desde entonces infundiste una gran vocación musical que sigue conservando.

Por estos motivos querido LENNY, donde te encuentres NO TE OLVIDARÉ!

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En la foto, Orquesta de París y Lucas saludan al final del homenaje a LEONARD BERNSTEIN.

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En la foto programa del homenaje.

José Manuel Macias Romero
Otoño 2018

GRACIAS VIDA, GRACIAS MÚSICA

Portada de Farkas

Septiembre 1972 me sorprendió con un proceso febril llamado tifoideas que me retuvo en cama casi dos meses para no contagiar al vecindario por prescripción médica.

Para mitigar el aburrimiento, un amigo conocedor de mi afición musical, tuvo la generosa idea de prestarme su tocadiscos de la época y algunos vinilos de su colección. Entre estos discos, había uno que contenía íntegramente la sinfonía num. 1 titulada Primavera de ROBERT SCHUMANN.

Es tan agradable la música romántica de esta sinfonía, la escuché tantas veces durante el periodo de convalecencia que realmente llegué a saberla de memoria.

Cuarenta y seis años después de lo hasta ahora relatado, la VIDA y la MÚSICA han querido regalarme una nueva versión más de la sinfonía Primavera (por si se me hubiera olvidado) pero en esta ocasión con más carga emocional que en todas las anteriores ya que el responsable en la ocasión de la dirección de la Orquesta Sinfónica de la Radio Televisión Española será mi hijo LUCAS, interpretando entre otras obras la Primavera de ROBERT SCHUMANN.

Quiero agradecer nuevamente a mi amigo Francisco Márquez Gómez, el gesto de cederme su tocadiscos con la referida sinfonía; Paco fue para mí parte importante en esta mi particular historia de música que hoy vuelve a mi conciencia con nuevas connotaciones.

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José Manuel Macias Romero
Otoño 2018.