LA CRÍTICA MUSICAL ANTE EL INGENIOSO HUMOR.

Portada de Farkas

 

Parece ser que durante todo el siglo XIX así como primeras decenas del XX, la crítica musical alcanzó, históricamente, los más grandes niveles de beligerancia contra los compositores de música. Ese desmedido afán de atacar a estos artistas traspasó incluso la frontera de lo profesional para adentrarse en el ataque visceral al compositor como persona, haciéndose menciones en los periódicos a los defectos físicos que pudieran tener en sus cuerpos aquellos que se dedicaban a la creación musical.

Hoy, podemos celebrar la superación de estos acontecimientos que denotan, además de una gran deficiencia cultural, un gran miedo a lo desconocido, no obstante, como muestra de una evidencia gratamente superada, os traigo la ingeniosa y humorística respuesta que el compositor MAX REGER (1873-1916) dispensó por escrito al crítico de la  época Rudolf Louis:

Escribió REGER: «Estoy sentado en el cuarto más pequeño de mi casa. Tengo su crítica delante de mí. Dentro de un momento estará detrás de mí.»

Max Reger.jpg

 

Os dejo con una instantánea de MAX REGER al tiempo que sugiero a los que quieran conocer su música que entren en youtube y escuchen sus Variaciones y Fuga sobre un tema de la sonata K 331 de Mozart interpretada por la Filarmónica de Berlín con Karl Böhm en la dirección.

sello

Otoño 2017.

 

 

 

 

LA MUSICA GANA TERRENO COMO TERAPIA MEDICINAL.

Portada de Farkas

 

Mi estimado Franz J. Haydn hoy vengo a recordarte donde sea que te encuentres, lo que dijiste o escribiste en tu querida Viena allá por septiembre de 1802:

 

«»Con frecuencia, cuando luchaba contra los obstáculos de toda índole que se me ponían en el camino, una voz me susurraba en mi interior: Aquí abajo hay tan pocos hombres felices y contentos, a quienes las preocupaciones y las tristezas les acosan, que quizá tu obra pueda ser algún día una fuente a la que ellos acudan llenos de angustias y penas para encontrar refresco y descanso. Esto era para mí un aliciente que me incitaba a perseverar; y ahora es también para mí una profunda satisfacción cuando miro hacia tras y veo lo realizado en mi arte durante muchos años a través de un esfuerzo constante.»»

 

haydn

Si esto pensabas hace más de doscientos años qué no podrías decir hoy cuando en las salas de cirugía de los hospitales más importantes del mundo se usa la música como alternativa natural a la anestesia?. Cuando la música, cada vez más, es una gran aliada para ayudar a las enfermedades mentales?. Cuando la música gana cada vez más terreno  en las técnicas de aprendizaje y cognición?

Siempre se supo, amigo Haydn, que con la ayuda de tu pertinaz trabajo te convertiste en una adelantado a tu época y por ello, hoy, te dedico este breve homenaje.

 

sello

Otoño 2017.

CUANDO EL GENIO ECHA MANO DEL HUMOR.

Portada de Farkas

 

Haydn y Mozart fueron dos genios de la composición musical que empatizaron a la perfección. Haydn, se deshacía en elogios ante el talento que cuando juntos estaban,derrochaba el joven Mozart.

Esto, que puede ser una obviedad, en el mundo del arte no lo es porque es más bien un terreno abonado para las rencillas y los celos profesionales; pocos casos se dan como el de la admiración mutua de esta talentosa pareja de músicos.

haydn

Wolfgang-amadeus-mozart_2

Y, ahora la historia en forma de simpática anécdota que nos cuenta Nicolás Slonimsky ( a quien pusieron el sobrenombre de Doctor Gusano Musical):

Mozart desafía a Haydn para que interpretase de corrido una pieza que acababa de componer.

Haydn se sentó al piano con una sonrisa de paternal suficiencia, inició la ejecución de la partitura y, de pronto, se paró abruptamente. La partitura  mostraba una nota que correspondía al centro del teclado, mientras la mano derecha debía tocar un triple agudo y la mano izquierda un bajo profundo.

¡ Nadie puede tocar esto con sólo dos manos ! exclamó Haydn levantándose.

Yo puedo ( dijo Mozart tan tranquilo ) es muy fácil.

Se sentó frente al teclado y repitió la ejecución de la pieza. Al llegar al momento conflictivo, se inclinó rápidamente y tocó la nota central con la nariz.

-Es verdad, resulta fácil- admitió Haydn, si se tiene una nariz como la tuya.

Me gusta repetirlo, «hay genios y genios totales»  Mozart era TOTAL.

sello

Otoño 2017.

ES VERDAD QUE LA MÚSICA «AMANSA A LAS FIERAS»?

Portada de Farkas

 

Es posible que cada uno de nosotros tengamos experiencias que puedan contestar al enunciado del presente post pero el que no tuvo duda en decir que así es fue Alessandro Stradella.

Pero, quién era este señor y qué le ocurrió para que podamos pensar que incluso su historia pudo ser el origen del famoso refrán popular: «La música amansa a las fieras».

Alessandro Stradella (1639-1682) fue un compositor italiano de formación básicamente autodidacta que destacó en la composición de oratorios: San Giovanni Battista y La Susanna son los más significativos.

 

stradella-alessandro

Su historia, en relación con el enunciado, es la siguiente:

Un noble veneciano, cuya amante reunía cualidades para el canto quiso que el famoso compositor y profesor de canto Stradella, le diese lecciones a su amada en el domicilio de ésta. Después de varios meses, la cantante hizo progresos pero Stradella paralelamente los hizo en el corazón de la casquivana dama y ambos decidieron fugarse juntos. Lógicamente, el noble veneciano lo tomó a mal y contrató a dos matones a sueldo para eliminar a la pareja.

Llegados a Roma los dos asesinos, no tardaron en descubrir el paradero del compositor al que vieron entrar en San Juan de Letrán para dirigir uno de sus oratorios. Entraron en el templo dispuestos a esperar a que terminara el concierto pero el entusiasmo que despertó en el público la música de Stradella les afectó igualmente a los matones y decidieron que sería una lástima matar a tan gran artista. Cuando Stradella salió de la iglesia, ambos sicarios se le acercaron y le advirtieron del peligro que corría, aconsejándoles que aquel mismo día se marchara a un lugar más seguro.

 

En esta ocasión, el protagonista de la historia salvó la vida gracias al efecto de la música pero dada su turbia vida privada, se sabe que terminó asesinado como consecuencia de sus desmanes.

sello

Otoño 2017

EL GENIO Y SUS CIRCUNSTANCIAS. BEETHOVEN

Portada de Farkas

 

Hijo de un mediocre músico además alcohólico, ¿podemos imaginarnos el ambiente familiar que recibía en 1770 al genio de Bonn? Por si fuera poco, posteriores y graves enfermedades le asedian durante toda su vida para concluir en su madurez con el peor castigo para un artista de esta naturaleza: la sordera.

¿Nos podemos imaginar el sufrimiento que le supondría no poder percibir los sonidos, materia prima fundamental de su trabajo? ¿Nos lo podemos imaginar inventando toda clase de artilugios para al menos captar algunas vibraciones sonoras?

Ante tanta adversidad, no es extraño oírle alabar ciertos momentos de paz y serenidad; en 1815 escribiría al encontrarse en un hermoso lugar:

«Dios de los bosques, Dios todopoderoso! ¡Soy feliz y me siento bendito en los bosques, pues cada árbol me hace oír tu voz! ¡En estos valles y estos bosques se respiran la calma y la paz necesarias para servirte!

Parece imposible que un corazón tan desgarrado por el sufrimiento físico y psíquico  pudiera escribir páginas tan bellas para la Historia de la Música y resulta chocante saber que quien dejó tan impresionante legado artístico a la humanidad, muriera en la más absoluta miseria económica mientras algunos acumulan fortunas marcando los compases de su música.

beethoven.png

Otoño 2017

sello

 

EL ACCIDENTE QUE «SALVÓ» A PAVAROTTI… Y A LA MÚSICA.

Portada de Farkas

 

El arte, como actividad superior propia de los humanos en continua lucha por la superación y en la búsqueda de una perfección cuya meta no existe, es un campo perfectamente abonado para encontrar multitud de ejemplos en los que resulta sorprendente la variedad y calidad de respuestas ante las estimulaciones  que puedan ser objeto los artistas.

Si de verdad es válido el anterior razonamiento, me gustaría compartir con vosotros un caso, referido a la música que llamó mi curiosidad:

En su autobiografía, titulada: Mi propia historia, reconoce LUCIANO PAVAROTTI, que a mediados de los años setenta fue asediado por una enorme depresión que se tradujo en total pérdida de interés por todo lo que venía haciendo. Inexplicablemente para él, en la cumbre de su carrera, perdió interés por su trabajo, cumplía sus conciertos pero sin entusiasmo y el aplauso del público – sin duda el mejor estímulo para el artista – no conseguía llenarle.

 

Luciano Pavarotti

La prensa amarilla conjeturaba como su enorme obesidad causa de su enfermedad depresiva en una sociedad que cultivaba en exceso el estilismo corpóreo. La respuesta a aquella patología depresiva la motivó una desafortunada experiencia: el accidente de avión que vivió en el aeropuerto de Milán el 22, 12, 1975 y que él mismo relataba de la forma siguiente:

«El avión estaba a punto de aterrizar en el aeropuerto de Milano. Todavía iba a una gran velocidad cuando tomó tierra. Supe que algo malo sucedía, el avión se desvió de la pista y se partió en dos. Fue horrible. Pudimos salir conmocionados suponiendo que el avión iba a estallar e incendiarse en cualquier m momento… Cuando llegué a casa, sano y salvo, y toda mi familia me rodeó, me di cuenta de lo idiota que había sido durante aquellos meses anteriores… La conmoción que me produjo haberme enfrentado a la muerte, me curó completamente de mi apatía por la vida. La cura fue total e inmediatamente me entregué al trabajo y al estudio con la misma energía con que había comenzado a los diecinueve años. Y me sometí a un régimen que me hizo rebajar 32 Kgs.

Esa experiencia del accidente aéreo fue como si Dios me hubiera cogido del cuello diciendo: ¿Así que la vida te es indiferente?. Entonces, contempla el rostro de la muerte y dime si te gusta. Si ese fue su plan, sin duda resultó. Desde el accidente me he sentido optimista y feliz, quizás más que antes. Por lo que vi durante la guerra, por la enfermedad casi fatal que tuve cuando niño y por el accidente de aviación de Milano, creo que conozco la muerte. También conozco la vida: sé muy bien cuán preciada y hermosa es.»

La vida y sus aconteceres, fuente inagotable de sabiduría para hacernos reaccionar con energía.

Extracto de mi edición en papel.sello

Verano 2017.

LA MANIPULACIÓN EN EL ARTE

Portada de Farkas

 

«Amo esa voz escondida por el compositor para compartirla con la audiencia.»

(Leonard Bernstein)

 

 

Desde finales de los años sesenta (68?) me siento dulcemente atrapado por Bernstein y a él vuelvo a lo largo del año en muchas ocasiones; leerle, escucharle, verle, todo un placer para mi vida emocional y mis sentidos.

Hoy, él ha sido el que me ha invitado a reflexionar sobre el contenido de este título; encontré, sin pensarlo, su frase en uno de mis cuadernos y me pregunté: ¿y… tú, no eras un manipulador sublime?.

Sé que el término «manipulación», en los tiempos que corren más que nunca, no goza de buena prensa para las clases sociales porque siempre pensamos en el polo negativo de su significado: manipulación laboral, social, política, religiosa y hasta terrorista.

Pero, en el mundo de las bellas artes, la manipulación es harina de otro costal, al menos eso creo yo!. Aquí, la «manipulación», tiene una semántica de signo positivo que da a las artes sostén, vida y las hace imperecederas.

¿Qué sería del DAVID sin el famoso manipulador MIGUEL ANGEL?

¿Qué sería de la GIRALDA de Sevilla sin los manipuladores almohades?

¿Qué sería de la FRAGUA DE VULCANO sin el manipulador Velazquez?

¿Qué sería de la historia de la SINFONÍA sin el manipulador, sordo además Beethoven?

¡Qué sería de la LITERATURA UNIVERSAL, sin Cervantes?.

Así, podría continuar ocupándome de todas o casi todas las manifestaciones artísticas y siempre, lo que hay detrás de ellas son las perfectas: manos, oídos, etc., de esos grandes manipuladores que son los genios del arte, trabajen en: piedras, colores, palabras, sonidos, etc.

 

Bernstein

Leny, así le llamaban los íntimos a Bernstein, fue desde que le conocí un simpático «manipulador» que llevó sus formas más allá de la música. Dominaba y manipulaba la retórica, la persuasión, la intimidad, el gesto, la danza, la pedagogía; lo que vulgarmente llamamos un artista completo.

Poseía una inteligencia muy sutil que le permitía llegar donde otros jamás lo hacían. Como apoyo de mi razonamiento, ahí está la frase con la que abro el post y que en su práctica como director de orquesta está suficientemente acreditada; ¿creéis que hay muchos capaces de darse cuenta de las intenciones soterradas de un compositor sin tener un dialogo con él?. ¿No es loable que además disfrute y nos haga disfrutar compartiendo con nosotros sus conclusiones musicales elaboradas como consecuencia de un intenso trabajo?.

Pronto se cumplirán 27 años de su muerte (14 octubre 1990) vivió poco, prefirió hacerlo intensamente, como a él le gustaban las cosas de la vida y nos dejó un buen legado como: compositor, director, pedagogo musical y por supuesto como ser humano.

 

sello

Verano 2017.

UN PAÍS DE MÚSICA SIN EDUCACIÓN MUSICAL.

Portada de Farkas

«Cualquiera que llega al fondo de sí mismo, sabe lo que es la música.»

(BOECIO)

 

Los territorios, son en ocasiones como las personas; por razones diversas, profundas y propias de los estudios etnográficos, tienen especiales instintos muy desarrollados por cierto, que permanecen activos desde siempre y que siempre están en continua exposición, buscando su mejor y posible desarrollo.

Nuestro país, históricamente, siempre ha sido amante de la música en sus diversas manifestaciones y géneros: flamenco con toda su diversidad, folclore, popular, cancionero, corales, bandas y agrupaciones diversas.

Pero, toda la vida estaremos condenados al «voluntarismo» ?  porque, no es confiar en el «voluntarismo» lo que hacemos en nuestro país con la música?.

Si es cierta esa frase: «amar es conocer» y yo, soy de los convencidos de que sí, ¿qué posibilidades tenemos en nuestro país para conocer desde pequeñitos los secretos de la música?.

Da la impresión de que estamos condenados a hacer las cosas al revés: gastamos una ingente cantidad de dinero en excelentes auditorios (mordidas del 3% incluidas ) pero no preparamos o formamos a los que tienen que llenarlos de vida; tenemos los auditorios pero no tenemos las orquestas o no podemos mantenerlas porque no sabemos gestionarlas adecuadamente. Tenemos conservatorios y escuelas pero nuestro deficit educativo en la materia, nos impide las plantillas adecuadas así como la formación del profesorado idónea. Tenemos géneros musicales propios pero no se incorporan a los currículos de los centros oficiales para su adecuado cultivo e investigación.

No son todos estos enunciados sintomatología evidente de una educación musical basada en «voluntarismos»? Podemos de este modo equiparar nuestro país al centro de Europa en esta materia?.

Urge, sin más demora, tomarse por parte de nuestras autoridades educativas la enseñanza de la música en serio; implantarla en los jardines de infancia, primaria, secundaria, bachiller, escuelas profesionales y universidades; dotarla del profesorado adecuado y llevar a cabo una profunda remodelación de nuestros conservatorios, anquilosados en el pasado y con escasa proyección al futuro.

La educación que entiendo como básica y necesaria para un país tan musical, no puede basarse en recursos privados porque en absoluto están al alcance de las clases populares; puede que encaje bien para quienes demandan una perfección profesional de élite pero en absoluto para quienes necesitamos unos conocimientos básicos que nos permitan un mayor disfrute a la hora de asistir a cualquier evento musical del estilo que sea.

Lleva mucha razón BOECIO en su frase introductoria dirigida al mundo de lo emocional pero hay que disponer de herramientas útiles al servicio del ciudadano corriente para que éste se reconozca mejor aún en la música y disfrute y se humanice con ella.

Es inconcebible que en el siglo XXI, en España, existan universitarios sin los mínimos conocimientos musicales exigibles para cualquier ciudadano europeo.

Si es cierto, que necesitamos recuperar dosis de humanismo para nuestra ajetreada vida actual, empecemos por una buena educación musical y seguro que avanzaremos hacia una vida más feliz y humana para todos.LUCAS EN PARIS.jpg

La presente foto, recoge como es obvio un concierto pedagógico en París para niños de secundaria, me consta que aquí, en nuestro país, hay orquestas que también realizan estas interesantes actividades en pro de la música pero el número de orquestas españolas no da, ni por asomo, para ser efectivos en una campaña de este tipo por lo que la gran mayoría de potenciales aficionados al arte, están privados de por vida.

Las televisiones, es cierto, podrían jugar un papel importante en esta formación pero, sus dueños, no quieren salir de sus zonas de confort monetarias  y prefieren seguir con «Salvame»  o similares . O sea, condenados a ser unos «analfabetos musicales»; diremos como consuelo la famosa frase de Mahler: «Mi tiempo llegara…»

 

 

sello

Verano 2017

EL ARTE Y SUS EXTRAVAGANCIAS

Portada de Farkas

 

Las extravagancias personales se dan como todos sabemos en todas las profesiones pero en el Arte, por ser una actividad con fuerte vocación de magnificar o exagerar los sucesos, no nos puede resultar ajeno que los fenómenos neuróticos, extravagantes, raros, se den con mayor pomposidad aún . Digamos que es en el Arte dónde se visten de gala estos fenómenos.

Me dispongo entonces a relatar algunas extravagancias de un gran pianista ARTURO BENEDETTI MICHELANGELI, italiano fallecido en 1995 en Lugano. Era tan famoso por su extraordinario talento como por su extravagante personalidad. Él, probablemente, ha sido el pianista que más conciertos ha anulado. Sólo en Japón pagó una verdadera fortuna por anulación de compromisos.

 

Benedetti_Michelangelo_Arturo

(En la foto Michelangeli)

La temperatura del escenario que debe dar cobijo a su piano, es una de sus constantes obsesiones. Por ello, este artista, medirá pacientemente la temperatura aquí y allá, realizará pruebas con las luces encendidas y apagadas y se marchará. Minutos antes del recital, volverá a la carga. Como quiera que la temperatura varía con la presencia del público, puede llegar a darse una situación insólita; tener que desalojar una sala llena de aficionados ante la intransigencia de Michelangeli, que desea comprobar, una vez más, la temperatura del escenario… y, si no le convence, el recital habrá terminado antes de empezar.

Pero, Michelangeli, cuenta en su haber con otras particularidades dignas de mención desde la perspectiva que tratamos. Él, no daba recitales con cualquier piano, siempre se llevaba el suyo en un remolque y además con él, viajaba su propio afinador ya que no confiaba en otro profesional de la afinación. El día antes de un concierto, con sus constantes pruebas pianísticas, amargaban la vida del personal subalterno del teatro en cuestión.

Era tan especial en ocasiones, que si al finalizar la interpretación de una obra encontraba personalmente que había alcanzado el nivel artístico soñado… el concierto podía finalizar, pese a que quedasen obras pendientes en el programa anunciado.

Esto, sucedió en un escenario italiano, en el que estaba previsto que interpretase una primera parte de Beethoven y la segunda de Chopin. Cuando finalizó la sonata de Beethoven, el público estalló en aplausos y gritos. El pianista, pidió silencio y dijo a los espectadores: «Gracias, muchas gracias… ha sido algo maravilloso. He tocado tan satisfactoriamente esta obra, ha salido todo tan bien que no me veo capaz de superarlo. Así  que me despido de vosotros.»

Puede que os preguntéis después de conocer estas extravagancias: ¿cómo es posible que diferentes públicos hayan aguantado estas extrañas conductas de Michelangeli?.

Nunca tuve oportunidad de verlo y escucharlo en directo pero cuando termino de disfrutar de su concierto Emperador de Beethoven que guardo en versión vídeo como una joya, siempre me digo: «Yo, también hubiese perdonado sus extravagancias como miles y miles.»sello 

Verano 2017.

 

LOS MOZART Y LAS ACADEMIAS

img_0391

La imaginación me traslada hoy a la década de 1760 y años posteriores; veo entonces a Don Leopold Mozart solitario, deambulando por el centro neurálgico de importantes ciudades europeas: Viena, Praga, Mannheim, Munich, etc. Expectante, aguarda el encuentro con alguna persona influyente de la ciudad que le pueda arrendar o ayudar hacerlo, una sala lo más grande posible para albergar un concierto (Academia) cuyo artista invitado sería su hijo Wolfgang Amadeus Mozart.

Leopoldo Mozart

(en la foto Leopold Mozart)

El empeño de Don Leopold en encontrar arrendador era desmedido porque estaba en juego la subsistencia económica de la familia así como la posibilidad de seguir enseñando a toda Europa el portento musical de su hijo. Cuando conseguía su propósito, tarea que no era fácil, se dirigía al periódico de la ciudad y redactaba un anuncio en el que se detallaba: lugar, fecha, hora, programa a interpretar y cuestión curiosa!!, se anunciaba que las entradas se venderían en puntos determinados de la ciudad y entre ellos la posada que ocupaban los Mozart; igualmente se decía que en la puerta de la sala, lugar de la academia, no se admitiría dinero en efectivo (puede que temieran un atraco).

Al margen del «boca a boca», no había más publicidad que esta breve reseña del periódico, entonces no existía la publicidad como hoy la concebimos.

Estas «academias» que el mismo Leopold cita en su colección de cartas y que surgieron a mediados del siglo XVIII, son las precursoras de todos los conciertos públicos que desde la fecha, al día de hoy, han tenido lugar en todo el mundo.

Con anterioridad a ellas, la música estaba reservada en exclusiva para las iglesias o para los salones de palacios de los diferentes reyes o príncipes. Constituye por tanto un signo de avance y progreso el hecho de que a través de las «academias» la música salga a la luz y llegue a las clases populares que se veían privadas de este arte.

Pero este avance, no se detiene aquí, el mismo pone de manifiesto la necesidad de contar con salas adecuadas para la expresión musical y de esta forma, en las capitales europeas de más tradición musical, comienzan a levantarse auténticos «templos» dedicados a la música que como en la época actual, competían entre ciudades para demostrar su poderío cultural y económico.

Concluyo con una cita textual de Don Leopold incluida en una carta a su hija:

«Academias a diario, siempre estudiando, música, escribiendo, etc. ¿A dónde puedo ir? Si por lo menos ya se hubiesen acabado las academias. Es imposible describir todo el griterío y el desorden: el piano de cola de tu hermano se ha trasladado, desde que estoy aquí, al menos dos veces desde la casa a la sala o a otra casa.»Wolfgang-amadeus-mozart_2

(En la foto W. Amadeus Mozart)

sello Verano 2017